El casamiento que sacude a Tucumán: Marianela Mirra y José Alperovich en Puerto Madero
La ex Gran Hermano se casa con el exgobernador condenado por abuso sexual. Habrá ceremonia íntima en Puerto Madero, donde él cumple prisión domiciliaria.
Una boda de Marianela Mirra y José Alperovich en medio de la condena
Lejos de una fiesta multitudinaria, el casamiento será un encuentro reducido, con un grupo chico de invitados y fuertes medidas de seguridad. La propia Mirra, que saltó a la fama como ganadora de Gran Hermano 2007, se encargó de remarcar que no está embarazada y negó versiones de inseminación, al asegurar en su entorno que “no hay nada más que las ganas de creer que pueden venir tiempos mejores luego de semejante denuncia falsa”, en referencia al fallo que pesa sobre Alperovich.
“No hay nada más que las ganas de creer que pueden venir tiempos mejores luego de semejante denuncia falsa” “No hay nada más que las ganas de creer que pueden venir tiempos mejores luego de semejante denuncia falsa”
La elección del lugar no es casual, el departamento de Puerto Madero es hoy el centro de la vida cotidiana de la pareja. Tras pasar por la cárcel de Ezeiza, el exsenador obtuvo el beneficio de la prisión domiciliaria y allí recibe a Mirra, que se muestra cada vez más presente en redes con mensajes de apoyo y fotos junto a él.
Marianela Mirra y José Alperovich en Puerto Madero
El casamiento que sacude a Tucumán: Marianela Mirra y José Alperovich en Puerto Madero
Cómo empezó la relación entre Mirra y Alperovich
Aunque el romance se blanqueó recién en 2025, en Tucumán se hablaba de ese vínculo desde hace más de una década. Distintas crónicas señalan que la relación habría comenzado alrededor de 2009, cuando ella ya era una figura conocida de la TV y él concentraba gran parte del poder político en la provincia. Durante años, Mirra negó públicamente las versiones, mientras el vínculo se movía entre el rumor y los gestos en privado.
El punto de quiebre llegó cuando Alperovich ya estaba detenido. La ex Gran Hermano empezó a visitarlo con frecuencia en Ezeiza, al principio como “familiar” o “abogada” en los registros, y luego decidió hacer público el romance desde sus redes: “Voy a visitar a mi pareja porque lo amo”, escribió, confirmando lo que en Tucumán era un secreto a voces desde hacía al menos 15 o 20 años.