A fines del mes de abril, Netflix sacó a la luz todos los episodios de la serie argentina de El Eternauta, y en tan solo dos días, empezó a cosechar récords de visualizaciones en más de 15 países del mundo por su estilo apocalíptico en la Ciudad de Buenos Aires, basado en la obra de Héctor Germán Oesterheld.
En ese marco, imaginamos qué sucedería si la nieve mortal y los temibles cascarudos invadieran la provincia de Jujuy, según la visión de la inteligencia artificial de Chat GPT cuatro postales distintas.
Cómo se vería Jujuy en El Eternauta
Imaginar Jujuy en versión El Eternauta es una propuesta tan fascinante como inquietante. Debido a su geografía extrema —desde la selva de las Yungas hasta los salares y la Puna—, se convierte en un escenario ideal para una reinterpretación del clásico de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López.
La nevada mortal cae sobre la Quebrada
En lugar de Buenos Aires, la nevada mortal llega por la Puna y se desliza por la Quebrada de Humahuaca. No es blanca, sino un polvo plateado que se mezcla con los vientos del altiplano. En Tilcara, Purmamarca o Humahuaca, la gente se encierra en sus casas de adobe, sellando rendijas con trapos empapados en vinagre. Algunos intentan huir hacia las yungas creyendo que allí, en la selva húmeda, la nevada no llegará.
Una resistencia puneña
Los nuevos eternautas no son científicos porteños, sino comunidades originarias, docentes rurales y jóvenes que resisten desde pueblos altos como Caspalá o Yavi. Se comunican por radio de onda corta, organizan rutas clandestinas por senderos de montaña y usan su conocimiento ancestral para sobrevivir al clima envenenado y a los invasores. Los trajes aislantes son ponchos de vicuña reforzados con tecnología improvisada: plásticos, mantas térmicas y filtros artesanales.
Los Ellos llegan por los salares
Los invasores no bajan del cielo: emergen del Salar de Olaroz, de pozos donde antes se extraía litio. Se arrastran como humo y tienen forma de espejismos. Algunos los ven como reflejos distorsionados en los espejos de agua salada. Sus secuaces, los cascarudos y los manos, se ocultan entre los cardones y los laberintos de piedra del Hornocal.
El cerro como refugio y trampa
El refugio de los sobrevivientes es una vieja mina abandonada en el cerro Aguilar, donde construyen un pequeño centro de resistencia. Pero pronto se dan cuenta de que las montañas también están contaminadas, que la nevada no solo cae: también se filtra por la tierra. Es una lucha entre lo ancestral y lo alienígena, entre la memoria colectiva y el olvido inducido por una fuerza que todo lo quiere borrar.
Un eternauta andino
El protagonista, tal vez un profesor de historia de San Salvador de Jujuy, se convierte en el testigo de esta nueva guerra silenciosa. Su viaje no es solo físico: es un recorrido por la memoria cultural de un territorio que ha resistido muchas invasiones. En su bitácora, escrita entre velas y lluvias ácidas, cuenta cómo Jujuy se convirtió en el nuevo frente de la humanidad.
Sumate al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com
Recibí las noticias en tu celular sumándote al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com. Ingresá al siguiente enlace: https://whatsapp.com/channel/0029VaQ05Jk6BIErMlCL0v0j
Si querés, podés activar las notificaciones.
Además, podés comunicarte con nosotros a través del WhatsApp de las Noticias al 3885007777.
Copyright © Todo Jujuy Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.