El caso Matías Jurado comenzó como una investigación por personas desaparecidas en situación de vulnerabilidad y terminó convirtiéndose en una de las causas criminales más impactantes de Jujuy y que tuvo repercusión nacional.
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A un año del caso Matías Jurado, la investigación por el presunto asesino serial de Jujuy
Matías Jurado fue detenido el 30 de julio de 2025 en Alto Comedero. Los hallazgos en su casa abrieron la hipótesis de por lo menos cinco homicidios.
El seguimiento de sus últimos movimientos, el análisis de cámaras de seguridad y otras medidas investigativas condujeron a los investigadores hasta una vivienda ubicada en el barrio Alto Comedero, en San Salvador de Jujuy. En ese domicilio residía Matías Jurado, quien fue detenido el 30 de julio de 2025.
A partir del allanamiento, la causa cambió por completo. Dentro de la propiedad se encontraron restos óseos, fragmentos de piel humana, rastros de sangre, prendas quemadas, herramientas y otros elementos que permitieron vincular el lugar con diferentes desapariciones.
La desaparición que aceleró la investigación
Jorge Omar Anachuri había sido reportado como desaparecido el 25 de julio de 2025. El hombre tenía 68 años y se encontraba dentro de un grupo considerado vulnerable, una característica que posteriormente se repetiría entre varias de las víctimas investigadas.
Los investigadores reconstruyeron los movimientos que Anachuri había realizado antes de perder contacto con su entorno. Las cámaras de seguridad fueron fundamentales para establecer su recorrido y detectar puntos relevantes para la causa. Ese trabajo llevó hasta una vivienda de Alto Comedero.
Con los elementos reunidos, la Justicia avanzó con un allanamiento cinco días después de la desaparición. El 30 de julio de 2025, efectivos ingresaron al domicilio de Matías Jurado. Durante el procedimiento, el hombre fue detenido y quedó a disposición del Ministerio Público de la Acusación.
Los hallazgos en la casa de Alto Comedero
El 2 de agosto de 2025 con la inspección de la vivienda abrió una línea de investigación mucho más amplia que la búsqueda inicial de Anachuri. En el lugar se encontraron restos óseos y fragmentos de piel humana. También se detectaron manchas y rastros de sangre en diferentes sectores de la propiedad.
Los investigadores secuestraron ropa quemada, herramientas y otros objetos que fueron sometidos a pericias. La presencia de material biológico perteneciente a distintas personas generó la hipótesis de que no se trataba de un único hecho.
Desde ese momento, el domicilio se transformó en el centro de una investigación por posibles homicidios seriales. La Justicia comenzó a cruzar los elementos encontrados con denuncias de desapariciones registradas en Jujuy. Las pericias genéticas fueron determinantes para establecer que en la casa había rastros correspondientes a varios hombres. Ese proceso permitió identificar progresivamente a cinco víctimas.
El testimonio del sobrino de Matías Jurado
Otro de los elementos centrales fue la declaración del sobrino adolescente del acusado, quien vivía junto a él en la vivienda. El joven declaró en Cámara Gesell, un procedimiento utilizado para preservar a niños y adolescentes durante una investigación judicial. En esa instancia aportó detalles sobre lo que presuntamente ocurría dentro de la casa.
Según su testimonio, los viernes “pasaban cosas malas” y Jurado llevaba personas al domicilio. La declaración permitió orientar nuevas medidas y reconstruir parte de la mecánica que investiga la Fiscalía. El relato fue analizado junto con los registros de cámaras, las desapariciones denunciadas, las muestras genéticas y los elementos secuestrados durante el allanamiento.
La investigación busca determinar cómo las víctimas habrían llegado hasta el domicilio, qué ocurrió dentro de la propiedad y si existieron otras personas afectadas que todavía no pudieron ser identificadas.
Las cinco víctimas confirmadas
Hasta el último tramo de la investigación relevada, la Justicia confirmó la identidad de cinco víctimas vinculadas con los rastros encontrados en la casa de Matías Jurado.
- Jorge Omar Anachuri
Tenía 68 años y fue reportado como desaparecido el 25 de julio de 2025. Su búsqueda fue la que permitió que los investigadores llegaran hasta la vivienda de Alto Comedero. El análisis de sus últimos movimientos resultó clave para establecer el domicilio como un punto de interés y avanzar con el allanamiento del 30 de julio.
- Sergio Alejandro Sosa
Tenía 25 años y había desaparecido el 4 de julio de 2025 en el barrio Coronel Arias. Su identidad fue incorporada posteriormente a la causa a partir de las pericias realizadas sobre las muestras y los elementos encontrados en la propiedad.
- Miguel Ángel Quispe
Tenía 60 años y su desaparición había sido registrada el 23 de junio de 2025. Los estudios genéticos permitieron vincularlo con el material biológico hallado durante los procedimientos realizados en el domicilio de Jurado.
- Juan José Ponce
Tenía 51 años y era conocido como “Pequeño Juan”. Había desaparecido el 10 de abril de 2025. Su caso amplió el período temporal investigado, ya que su desaparición había ocurrido más de tres meses antes del allanamiento.
- Juan Carlos González
Tenía 60 años y había desaparecido el 11 de junio de 2025. Fue identificado como la quinta víctima luego de que los resultados genéticos confirmaran una coincidencia con las muestras levantadas en la casa. La confirmación de González representó uno de los últimos avances importantes de la investigación y reforzó la acusación por cinco homicidios agravados.
Dos perfiles genéticos todavía no tienen identidad
A pesar de las cinco identificaciones, las pericias detectaron al menos dos perfiles genéticos masculinos que no coinciden con las víctimas confirmadas. Estos perfiles son considerados “huérfanos” debido a que todavía no fue posible asociarlos con una persona identificada o con las muestras aportadas por familiares.
Por ese motivo, la Justicia no descarta que el número de víctimas pueda aumentar. El material fue encontrado dentro de la misma vivienda y continúa bajo análisis. La Fiscalía convocó a familiares de hombres desaparecidos desde 2020 para que aportaran muestras de ADN. El objetivo es ampliar la base de comparación y encontrar posibles coincidencias con los perfiles pendientes.
En febrero de 2026, ocho familias se presentaron ante el Ministerio Público de la Acusación para entregar muestras y colaborar con los cotejos. Cada resultado debe ser comparado con los perfiles obtenidos en la vivienda. La complejidad de estos estudios mantuvo abierta la etapa probatoria y demoró el cierre definitivo de la investigación.
El análisis del caso Sergio Callata
Dentro de las desapariciones examinadas se analizó la posible relación con el caso de Sergio Callata. Los primeros cotejos genéticos no mostraron coincidencias que permitieran vincularlo con las muestras obtenidas en la casa de Matías Jurado. Por ese motivo, su desaparición continúa investigándose por otra vía. La falta de coincidencias no implica que su búsqueda haya finalizado, sino que hasta el momento no existen elementos genéticos que permitan incorporarlo a la causa Jurado.
La situación judicial de Matías Jurado
Desde su detención, Matías Jurado permanece alojado en el Penal de Gorriti. De acuerdo con lo informado durante la investigación, se encuentra bajo una modalidad de aislamiento y máxima seguridad.
La causa avanzó con pericias psicológicas, psiquiátricas y genéticas. Los estudios realizados concluyeron que Jurado es imputable, es decir, que se encuentra en condiciones de comprender el proceso penal y afrontar un juicio.
La acusación contempla cinco homicidios agravados. En caso de ser declarado culpable, podría recibir una pena de prisión perpetua. Hasta que exista una sentencia firme, Jurado debe ser considerado inocente de acuerdo con las garantías del proceso penal. La responsabilidad sobre los hechos deberá ser determinada durante el juicio.
La causa camino al juicio oral
A un año del allanamiento y de la detención, la causa se encamina hacia la instancia de juicio oral. Sin embargo, la existencia de perfiles genéticos pendientes mantiene abiertas algunas medidas de investigación. En enero de 2026 se anticipaba que el juicio podría desarrollarse durante el primer semestre del año. La complejidad de los análisis y la búsqueda de nuevas coincidencias prolongaron la etapa probatoria.
El Ministerio Público de la Acusación deberá presentar las pruebas reunidas contra Jurado, mientras que la defensa tendrá la posibilidad de cuestionarlas y ofrecer su propia versión. Durante el debate se analizarán los resultados genéticos, las imágenes de cámaras de seguridad, los elementos encontrados en la vivienda, el testimonio del sobrino y las circunstancias de cada una de las desapariciones.