Karen Mamaní baila en la bajada de los diablos de Uquía desde que tenía siete años, en el mismo lugar donde Cazzu hizo la portada de su último disco. Ahora, además, verá el show de la artista desde campo delantero y recorrerá el backstage: es una de las ganadoras del Cazzu Experience, el concurso organizado por Radio City 107.1.
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De la bajada de Uquía al backstage de Cazzu: la historia de Karen Mamaní, ganadora de Radio City
Es diablita de la comparsa Los Alegres de Uquía desde los 7 años y ganó el Cazzu Experience. Llega al show cargada de sentimientos en torno al carnaval.
El premio incluye dos entradas para campo delantero, dos pases para recorrer el backstage y acceso exclusivo a la previa y al detrás de escena del show. La otra ganadora es Silvina Barrera, que viaja desde Tucumán.
"Manifestando esas entradas"
Karen contó que, cuando vio el concurso, lo compartió en sus historias con un mensaje claro. "Lo mío fue mucho más de lo que definiría con la palabra manifestación. Cuando subí la historia, puse 'manifestando esas entradas'", relató. Irá con su mejor amiga, también fanática de Cazzu. "La semana pasada pudimos conseguir una buena entrada gracias a ella. Y ahora le devuelvo el favor", contó.
Más de 22 años en la diablada
"Yo soy una de las diablitas de Los Alegres de Uquía, de la famosa bajada de allá", se presentó. "Hace más de 22 años que recorro el mundo de la diablura, desde chiquita, desde los siete años". Hace un par de años, contó, "colgó los cuernos", aunque aclaró: "Siempre la esencia está presente".
En todo ese tiempo, vio crecer la celebración. Según recordó, hubo una época en que la bajada era de poco más de diez diablitos. "Es impresionante la diferencia que hubo a lo largo de los años", señaló. También explicó que en su comparsa existen el Diablo Mayor y la Diabla Mayor, que organizan al resto de los disfrazados, "los dos por igual". "La Diabla Mayor es la que cuida al diablito, el que se desentierra. Y eso ya perduró hace más de 30, 40 años en la comparsa", detalló. Y agregó que, con los años, "crecieron un montón las diablas".
Cazzu en Uquía
La historia de Karen se cruza con la de Cazzu. Según contó, la artista estuvo en Uquía, en el Cerro Blanco, en la zona de la bajada, con un grupo reducido de personas. "Nos enteramos mucho antes de que saliera al mundo", recordó.
Para ella, el último trabajo de la cantante fue motivo de orgullo. "Una alegría inmensa, porque siento que ella representa muy bien la esencia de Jujuy. Jujuy es carnaval, y cuando ella lo puso ante los ojos del mundo, siendo una artista de acá, jujeña, y reconocida internacionalmente, fue un orgullo", afirmó. Y destacó un detalle: "La portada de su álbum es de ahí, de Uquía. Detrás de donde sale la bajada, estaba con los diablitos de Uquía".
¿Podría Cazzu ser una diabla mayor? "Sí, totalmente. Ella ya es la jefa diabla", respondió entre risas.
"Los que cortamos la cinta"
Karen considera que Cazzu busca representar las raíces de cada lugar donde se presenta. "Ella se enraíza con la tierra en la que está pisando en ese momento", describió. Y cerró con un mensaje para los jujeños: "Qué más alegría para ella y orgullo decir 'soy jujeña y esto es el carnaval, esto es Jujuy', y mostrarlo al mundo, porque es su primer estadio. Creo que los jujeños nos tendríamos que sentir orgullosos de ser los que cortamos la cinta".
"Estoy muy agradecida por haber sido bendecida", agregó sobre el premio.
Desde Tucumán, a la "Carpa 1"
La otra ganadora, Silvina Barrera, viaja desde Tucumán durante la noche y llega a Jujuy temprano a la mañana. "Estoy re chocha", contó. Su plan es ir directo al estadio. Allí la esperan las chicas de la "Carpa 1", el grupo de fans que acampa para ser las primeras en entrar. Según explicó, se conocieron en un grupo de seguidores que iban al show y a ella le atraía la idea de acampar: "Me gustaba esa idea de ir quizás unos días antes, unas horas antes, y estar ahí".
Las chicas llegaron el martes y quedaron primeras en la fila. "Somos 18 y son todas de acá. Yo soy la única que va de otro lado", contó. Mientras tanto, sus compañeras se van rotando para sostener el lugar hasta que ella llegue.