La inseguridad llega hasta las propias comisarías de la provincia. Es que la reciente fuga de presos en Palpalá pone otra vez en debate las condiciones de las celdas y el control en las seccionales donde están alojados los presos mientras siguen adelante sus respectivos procesos judiciales.
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En lo que va del año se fugaron 15 presos de las comisarías jujeñas
En lo que va del 2019 ya se escaparon 15 presos y también se registraron varios amotinamientos de otros internos en distintas dependencias jujeñas, reclamando por las condiciones en que viven, situaciones violentas que no terminaron con fugas pero si con mucha inquietud para los vecinos.
La primera fuga del año fue el 22 de febrero. Cerca de las 20.30, tres personas con distintas causas escaparon de la Seccional 33 de Alto Comedero luego de violentar las rejas y huir por el patio, subiendo la medianera. Tres guardiacárceles quedaron detenidos a disposición de la justicia.
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La segunda evasión se dio el 15 de agosto, cuando seis presos de la seccional 61 de El Chingo abrieron un boquete en la celda que colinda con el Centro de Participación Vecinal que da a la Avenida Maimará. Los delincuentes estaban acusados por delitos como robo con armas de fuego, lesiones y abuso sexual. Personal policial que estaba en el momento de la fuga también fue detenido e investigado.
El tercer caso se dio el 3 de septiembre. Tres presos se fugaron de la seccional 30 del barrio Mariano Moreno. Los evadidos tenían causas por robo. Uno de ellos, Luis Gonzalo Cáceres, también se había escapado el mes anterior de la seccional del barrio El Chingo. Para salir, habrían limando los barrotes de una de las celdas que están en el fondo del edificio, estructura que fue inaugurada recientemente.
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Hoy fue el último caso. Durante la madrugada tres personas se fugaron de la Seccional N° 47 del barrio Paso de Jama de Palpalá. Dos estaban detenidos por robos y el tercero por estafa. Todavía no hay indicios de cómo lograron salir, pero se sospecha de la complicidad de los efectivos que debían cuidar el edificio.
Pero además de las fugas también se registraron este año otros incidentes en las comisarías jujeñas. Amotinamientos que modificaron la tranquilidad de algunos barrios y que también pusieron en jaque a los responsables de cada seccional.
El 9 de abril, cerca de las 9 de la mañana, uno de los detenidos de la Seccional 44 del barrio Villa San Martín, intentó iniciar un motín prendiendo fuego un colchón en una de las celdas. Las llamas fueron rápidamente sofocadas por personal policial y los 12 detenidos que se encontraban alojados en la dependencia fueron trasladados de inmediato a un patio interno. Personal del Same atendió a los detenidos por principios de asfixia.
Tres días después, el 12, tres internos de la Seccional 6ta, en barrio 12 de octubre, se amotinaron y comenzaron a prenderle fuego a los colchones. Los detenidos tenían causas judiciales y plantearon como exigencia lograr la aceleración de esos expedientes y ser trasladados al Servicio Penitenciario.
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No hubo heridos y solo se dañaron los colchones. Había otros internos en la seccional, pero ninguno participó de la revuelta. Según los responsables de la custodia de los detenidos, algunas de las visitas de los presos habían ingresado con fósforos para facilitar el incidente.
El 27 de agosto y pasadas las 8 de la noche, presos en la comisaria N° 31 de Coronel Arias tomaron el edificio, prendieron fuego los colchones protestando por las malas condiciones, y se quejaron por el hacinamiento. Los efectivos policiales pudieron terminar con la revuelta, pero dos de ellos resultaron intoxicados con monóxido de carbono.
El último caso del año fue aún más grave. El 22 de septiembre una mujer que había sido detenida cerca de Penal del barrio Gorriti luego de manejar a alta velocidad por el acceso sur, chocar a varios vehículos y conducir con alto grado de alcohol en sangre, habría encendido su colchón de goma espuma en la celda de la seccional 31 donde había sido trasladada. María Belén M. de 33 años, mujer transgénero, sufrió graves quemaduras y murió horas después a causa de una lesión pulmonar por inhalación de aire caliente, según detalló el informe del Ministerio Público Fiscal, tras la autopsia realizada en la Morgue Judicial.
Todos estos hechos originan nuevamente la protesta de los habitantes de cada barrio donde hay una seccional, alarmados por la cantidad de casos que se repiten y que aumenta la inseguridad.