El avance de la inteligencia artificial, las estafas virtuales y los delitos que involucran a niños y adolescentes son algunos de los principales desafíos que analiza el III Congreso Regional de Cibercrimen, que se desarrolla este jueves 22 de octubre en Jujuy. El encuentro reúne a especialistas de distintas jurisdicciones para compartir experiencias, actualizar herramientas de investigación y fortalecer la prevención frente a modalidades delictivas que evolucionan junto con la tecnología.
- Todo Jujuy >
- Jujuy >
Jujuy reúne a especialistas en cibercrimen ante el aumento de estafas y delitos digitales
El Congreso Regional de Cibercrimen reúne a especialistas en Jujuy para abordar estafas, inteligencia artificial, delitos juveniles y evidencia digital.
La jornada es organizada por el Observatorio de Cibercrimen y Evidencia Digital en Investigaciones Criminales (OCEDIC), de la Universidad Austral, junto al Ministerio Público de la Acusación de Jujuy. Participan especialistas en investigación judicial, evidencia digital y delitos cometidos a través de internet.
Entre las autoridades presentes se encuentran el procurador general del MPA de Jujuy, Alejandro Bossatti; la fiscal especializada en Cibercrimen de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Daniela Dupuy; y Bárbara Moramarco, referente del Cuerpo de Investigaciones Judiciales porteño.
El objetivo del encuentro es analizar cómo se están transformando las investigaciones penales, especialmente cuando los hechos ocurren a través de celulares, redes sociales y plataformas digitales.
La inteligencia artificial y las nuevas herramientas para investigar delitos
El procurador general del MPA de Jujuy, Alejandro Bossatti destacó la importancia de que Jujuy haya sido elegida como sede del tercer congreso regional y valoró la presencia de especialistas que trabajan diariamente en la investigación de delitos tecnológicos.
“Tenemos la suerte de tener a los mejores especialistas del país en la temática”, expresó el procurador, quien consideró que la jornada permitirá incorporar conocimientos y fortalecer la preparación de los equipos judiciales. La preocupación responde a una realidad que también se observa en la provincia. Según había explicado Bossatti, las causas vinculadas con delitos informáticos aumentaron considerablemente durante los últimos años, especialmente aquellas relacionadas con estafas virtuales.
En este escenario, la actualización permanente resulta fundamental. Las herramientas que utilizan los investigadores deben evolucionar al mismo ritmo que las aplicaciones y los mecanismos empleados para cometer delitos.
Daniela Dupuy, fiscal especializada en Cibercrimen y referente de OCEDIC, explicó que el encuentro busca comparar experiencias y conocer cómo trabaja cada jurisdicción frente a problemas similares. “El objetivo claramente es intercambiar experiencias, ver en qué lugar estamos cada una de las ciudades a la hora de hacerles frente al cibercrimen”, señaló.
Entre los temas que se abordan mencionó los delitos que afectan a niños y adolescentes, los fraudes informáticos, la recolección de evidencia digital y la protección de las pruebas que posteriormente deben presentarse ante la Justicia.
Uno de los principales desafíos es preservar información que puede modificarse o desaparecer rápidamente. Mensajes, conversaciones, archivos, publicaciones y registros de aplicaciones pueden convertirse en elementos importantes para reconstruir un hecho delictivo. Dupuy remarcó que la utilización de herramientas forenses permite resguardar esa información y garantizar que pueda ser utilizada durante un proceso judicial. El objetivo, explicó, es que la evidencia llegue en condiciones adecuadas a la instancia de juicio oral.
Por su parte, Bárbara Moramarco advirtió que la investigación de ciberdelitos exige incorporar nuevas tecnologías de manera constante. “Muchísima inteligencia artificial, nuevos software, nuevas UFED para poder trabajar sobre la dinámica que acontece en los celulares, que hoy es el campo de actuación de los nuevos delitos”, describió.
Las herramientas UFED permiten realizar procedimientos de extracción y análisis forense de información de determinados dispositivos móviles, bajo las condiciones técnicas y legales correspondientes. La especialista explicó que los equipos judiciales de Buenos Aires trabajan en la incorporación de estos recursos para responder a modalidades delictivas que continúan creciendo.
Los delitos digitales también involucran a niños y adolescentes
Otro de los puntos centrales del Congreso es la utilización de celulares y redes sociales por parte de niños y adolescentes, especialmente cuando determinadas conductas pueden constituir delitos.
Moramarco explicó que los entornos digitales se convirtieron en espacios habituales de interacción y que muchas situaciones que antes ocurrían presencialmente ahora se desarrollan a través de aplicaciones.
“Lo que nosotros conocíamos antes como una intersección de una calle, como el momento de comisión de un delito, hoy pasa todo en la tecnología”, sostuvo.
La especialista indicó que en la Ciudad de Buenos Aires ya observan situaciones de naturaleza delictiva que involucran a chicos de 12 y 13 años. Esta realidad plantea nuevos desafíos para las familias, las instituciones educativas y los organismos judiciales.
También mencionó que trabajan en la adecuación de los procedimientos al nuevo Régimen Penal Juvenil, que establece responsabilidad penal desde los 14 años. La existencia de conductas delictivas a edades menores no implica que esos niños sean penalmente punibles bajo ese régimen.
En materia de prevención, Moramarco consideró fundamental que las escuelas acompañen el aprendizaje sobre el uso responsable de la tecnología desde los primeros años de escolaridad.
Consultada sobre la posibilidad de restringir los celulares en las instituciones educativas, señaló que es una medida que puede recomendarse, aunque destacó especialmente la importancia de enseñar a utilizarlos de manera segura.
“Siempre que sea el sector primario y que podamos nosotros trabajar con educación para dar un uso cuidado, siempre los resultados van a ser positivos”, afirmó.
La responsabilidad de las familias también ocupa un lugar importante. Los especialistas remarcaron que el acompañamiento de los adultos, la supervisión de las aplicaciones y la conversación sobre los riesgos de internet son herramientas necesarias para prevenir situaciones de violencia digital, engaños y otros delitos.
En ese sentido, Bossatti recordó que una de las recomendaciones más importantes para evitar estafas es desconfiar cuando una persona, empresa o supuesto organismo solicita información personal o bancaria mediante mensajes y llamadas.
El III Congreso Regional de Cibercrimen busca precisamente fortalecer estas respuestas desde distintos ámbitos. Además de incorporar herramientas tecnológicas para investigar, los participantes coinciden en la necesidad de compartir conocimientos entre provincias y promover la educación digital.