En un mundo donde el cansancio se volvió parte de la rutina diaria, tener un buen sueño y descanso parece ser un lujo. Pero ¿y si te dijéramos que dormir no es suficiente? En realidad, no estamos tan cansados por dormir poco, sino por descansar mal.
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No es sueño: esto es lo que realmente te está agotando (y no lo sabías)
Dormir bien no es solo un buen sueño. Conocé los 7 tipos de descanso que tu cuerpo y tu mente necesitan para recuperar energía de forma real y sostenida.
La Dra. Saundra Dalton-Smith, médica e investigadora especializada en agotamiento y autora de libros sobre bienestar, afirma que existen 7 tipos de descanso esenciales para lograr una verdadera recuperación. Según su enfoque, dormir bien solo cubre una parte del descanso necesario para sentirnos plenos, energéticos y enfocados.
¿Cuáles son esos 7 descansos que todos necesitamos?
1. Descanso físico: Es el más conocido. Incluye el sueño nocturno, siestas reparadoras, pero también actividades relajantes como estiramientos, masajes o baños calientes. También se vincula con una alimentación adecuada para el cuerpo.
2. Descanso mental: Sucede cuando logramos desconectar el cerebro de las exigencias diarias. Pausas activas durante el trabajo, escribir preocupaciones en una libreta o simplemente caminar sin rumbo ayudan a liberar la mente de la sobrecarga.
3. Descanso sensorial: Vivimos rodeados de pantallas, ruidos, luces intensas. El descanso sensorial consiste en reducir estímulos, apagar el celular, bajar el volumen de la música, cerrar los ojos o simplemente estar en silencio.
4. Descanso emocional: Cuando nos sentimos irritables o con altibajos emocionales, puede deberse al agotamiento emocional. Hablar con alguien de confianza, practicar la autocompasión o dejar de sobreexigirnos son formas efectivas de recuperarnos.
5. Descanso social: Aunque somos seres sociales, algunas relaciones nos desgastan. Este tipo de descanso invita a rodearnos de vínculos nutritivos y evitar las interacciones que sentimos como obligación o fuente de tensión.
6. Descanso creativo: Nuestra mente necesita inspiración. Escuchar música, leer algo distinto, observar arte o pasar tiempo en la naturaleza ayuda a recargar nuestro lado creativo, muchas veces exigido en el trabajo o estudio.
7. Descanso espiritual: No se trata solo de religión, sino de conexión profunda con lo que da sentido. Puede lograrse con voluntariados, meditación, oraciones o cualquier actividad que nos haga sentir parte de algo más grande.
Más allá del sueño
Este enfoque integral del descanso plantea que solo al equilibrar estos siete aspectos podemos experimentar una verdadera renovación física, mental y emocional. Incorporar pequeñas prácticas de cada tipo en el día a día puede marcar una diferencia profunda en cómo enfrentamos nuestras jornadas.
Así que si dormís bien pero igual estás agotado, tal vez el problema no sea el sueño... sino todo lo demás que no estás descansando.