Los rollitos de acelga rellenos de carne horneada constituyen una alternativa ideal para incorporar esta verdura a un plato nutritivo. La receta combina carne molida con distintos vegetales y se completa en el horno, cubierta con salsa de tomate y queso gratinado.
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Cómo preparar acelga rellena con carne al horno: una receta sencilla y rendidora
Con ingredientes fáciles de conseguir, salsa de tomate y una capa de queso gratinado, esta propuesta es una opción práctica para resolver el almuerzo o la cena.
Esta propuesta resulta adecuada tanto para el almuerzo como para la cena y puede acompañarse con una guarnición de arroz blanco, puré de papas o una ensalada de ingredientes frescos. Además, permite obtener varias porciones generosas a partir de productos fáciles de conseguir y que suelen estar presentes en la cocina de todos los días.
Receta de hojas de acelga rellenas con carne al horno
Para elaborar esta receta, primero se deben pasar las hojas de acelga por agua caliente durante unos minutos para ablandarlas. Después, se utiliza una combinación de carne molida, cebolla, morrón y especias para rellenarlas y envolverlas hasta obtener pequeños rollos individuales.
Una vez armados, se distribuyen en una bandeja para horno con una base de salsa de tomate y se les agrega queso por encima. Finalmente, se llevan a cocinar hasta que el interior alcance una temperatura adecuada y el queso forme una capa dorada y gratinada.
Tiempo de preparación
Tiempo total: 45 minutos.
- Preparación: 20 minutos.
- Cocción: 25 minutos.
Ingredientes
- 8 hojas grandes de acelga.
- 500 gr de carne picada.
- 1 cebolla.
- 1 morrón rojo.
- 2 dientes de ajo.
- 1 huevo.
- 3 cucharadas de pan rallado.
- 500 cc de salsa de tomate.
- 100 gr de queso cremoso o mozzarella.
- 2 cucharadas de aceite.
- 1 cucharadita de pimentón.
- 0,5 cucharadita de ají molido, opcional.
- Sal, a gusto.
- Pimienta, a gusto.
- Orégano, a gusto.
Cómo hacer hojas de acelga rellenas con carne al horno, paso a paso
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Enjuagar las hojas de acelga y cortar los extremos más duros de sus pencas. Poner una olla con abundante agua salada al fuego y, cuando hierva, sumergir las hojas durante 2 minutos para ablandarlas.
Sacar la verdura del agua caliente con una espumadera y colocarla inmediatamente en un bol con agua fría. Una vez que se hayan enfriado, escurrirlas cuidadosamente y extenderlas sobre un paño de cocina limpio.
Cortar en trozos pequeños la cebolla, el morrón y los dientes de ajo. Verter el aceite en una sartén caliente y cocinar los ingredientes durante 5 minutos, removiendo hasta que se ablanden.
Agregar la carne picada a la sartén y mantener la cocción durante 8 minutos. Mientras tanto, separar los trozos con una cuchara de madera para que la carne se cocine de manera uniforme.
Añadir sal, pimienta, pimentón, ají molido y orégano para darle sabor a la preparación. Comprobar que la carne esté completamente cocida antes de utilizarla como relleno de los rollitos.
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Retirar la sartén del fuego y esperar a que el relleno pierda parte de su calor. Sumar el huevo y el pan rallado, integrando todos los ingredientes hasta conseguir una mezcla jugosa que conserve su consistencia.
Apoyar una hoja de acelga sobre una superficie de trabajo y colocar dos cucharadas del preparado en uno de sus extremos. Plegar los bordes laterales hacia el centro y envolver el relleno hasta formar un rollito.
Esparcir una capa fina de salsa de tomate en el fondo de una bandeja apta para horno. Colocar los paquetes de acelga uno junto al otro, procurando que la unión de cada uno quede apoyada contra la base.
Bañar los rollitos con la salsa restante y repartir el queso por encima. Para facilitar el desmolde y evitar que la preparación se adhiera, conviene engrasar ligeramente la fuente antes de colocar los ingredientes.
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Introducir la bandeja en el horno, previamente calentado a 200 °C, y cocinar entre 20 y 25 minutos. La preparación estará lista cuando la salsa comience a burbujear y el queso forme una cubierta dorada.
Retirar del horno y esperar 5 minutos antes de llevar los rollitos a la mesa. Este breve reposo permite que el relleno se asiente y ayuda a conservar la forma de cada pieza al servirla.