Ante esto, muchas personas buscan alternativas más seguras y naturales. Y el aliado inesperado resulta ser algo tan simple como el talco.
El poder oculto del talco
Aunque suele asociarse con la higiene personal, el talco tiene propiedades que lo vuelven un excelente repelente natural. Su textura seca y su aroma logran alterar el comportamiento de las hormigas, que dependen de rastros químicos para orientarse y comunicarse dentro de la colonia.
Cuando el polvo se esparce sobre los caminos que ellas trazan, borra esas “huellas invisibles” y las desorienta por completo. Sin saber hacia dónde ir, las hormigas abandonan la zona en busca de otros lugares.
Cómo actúa realmente
El efecto del talco va más allá de una simple barrera. Sus partículas obstruyen los pequeños orificios por donde las hormigas respiran, y su superficie resbaladiza les impide moverse con facilidad.
Por eso, al aplicar una fina capa en los lugares donde aparecen con frecuencia, se corta el paso y se evita que regresen.
Cómo aplicarlo correctamente
El método infalible para que las hormigas abandonen el hogar
Hormigas en el hogar.
Para que funcione, es importante usarlo de forma estratégica:
Ubicá los accesos: observá por dónde entran las hormigas (marcos, zócalos, rendijas o grietas).
Creá una barrera de polvo: espolvoreá una línea continua de talco en esos puntos.
Usalo en los recorridos visibles: si ya hay caminos formados, cubrilos con una capa ligera.
Mantené la limpieza: evitá restos de comida o migas, que son su principal atracción.
El talco no deja manchas ni olores fuertes, y puede usarse en interiores sin riesgos para niños o mascotas, siempre que se evite aspirarlo directamente.
En hogares con animales, se usa como repelente suave contra moscas, pulgas y mosquitos, una alternativa mucho más segura que los aerosoles químicos.
Incluso al aire libre, puede servir para evitar que pequeños roedores escarben en canteros o macetas, gracias a su textura y olor.
El talco no reemplaza una fumigación profesional si la infestación es grave, pero sí es una solución práctica, económica y natural para mantener las hormigas bajo control durante el verano.