455 habitantes de Juella tendrán agua gracias al ProHuerta

A 91 kilómetros de San Salvador de Jujuy, unos 450 habitantes accedieron al agua y se mejoró la eficiencia de riego en un 70 %.

Por un camino de tierra y piedras que sigue la huella de un río, unos ocho kilómetros hacia el norte de Tilcara, se llega al paraje que cada año celebra la humita y el durazno: Juella. Entre las 120 familias del pueblo y la comunidad indígena El Churcal, se suman 455 habitantes que viven una transformación singular: por primera vez, tendrán garantizado el acceso al agua.

Financiado con $589.666, un proyecto especial del ProHuerta –el programa que conducen el Ministerio de Desarrollo Social y el INTA– logró asegurar el abastecimiento de agua en esa comunidad jujeña, mediante la instalación de un sistema de conducción por tuberías que permitió elevar un 70 % la eficiencia de riego y ganar un 20 % más de superficie para plantar duraznos, el fruto tradicional de la zona.

“Los proyectos especiales son una de las estrategias más relevantes en la nueva etapa del programa, con un potencial enorme para un abordaje integral del desarrollo rural”, dijo Diego Ramilo, coordinador nacional de Transferencia y Extensión del INTA.

“Estamos muy contentos, esto es un beneficio para la comunidad”, celebró el productor Fabián Catalayud, quien explicó el sentido de la obra realizada en Juella: “Queremos acercar estos caños hasta el pueblo y que llegue el agua. Si no, en la época de la seca, sufrimos todos”. Por su parte, el presidente del centro vecinal y coordinador de la obra, Gabriel Quispe, valoró: “Con esto se benefician 120 familias de nuestro pueblo, que mejorarán sus cultivos”.

A su vez, Quispe precisó que ahora podrán mejorar la producción “en calidad y cantidad y llegar a los mercados”. Agregó, además, una meta ambiciosa: “El objetivo es tener riego por goteo y mejorar todo: calidad de vida, comercial, económica, productividad”.

El agua de ese río es turbia y alcalina. Las crecidas arrastran piedras y sedimentos que modifican las propiedades fisicoquímicas del suelo, disminuyen la calidad del agua y restringen las actividades productivas. Aunque abundante durante el verano, el caudal se debilita entre agosto y diciembre: apenas alcanza unos 12 litros por segundo. Para regar esas 70 hectáreas, se necesitan al menos 50 litros por segundo.

Juella es uno de los lugares con mayor cantidad de duraznos del país: hay alrededor de 5.000 plantas y todas son ecotipos, es decir, especies adaptadas específicamente a ese ambiente, que los productores han venido multiplicando por varias generaciones.

Además, el pueblo tiene su variedad típica: el cuaresmillo. “Es un durazno que sale en época tardía, en la Cuaresma”, describió Quispe. “Es una fruta más chica, de buen color y más sabor y se da muy bien en esta zona. Toda variedad de durazno. Es tierra de durazno. Por eso tenemos un festival especialmente dedicado al durazno y a la humita”, agregó.

Copyright © TodoJujuy.com Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.
Comentarios: