Los mitos y leyendas de Jujuy no son solamente relatos fantásticos, sino expresiones culturales vinculadas con el miedo, las creencias, la religión, la oralidad y hasta determinadas normas sociales, explicó el escritor y dramaturgo Alejandro Carrizo al analizar la riqueza de estas historias en la provincia y en todo el Noroeste argentino.
Para Carrizo, detrás de seres misteriosos y relatos transmitidos durante generaciones existe una necesidad humana de encontrar respuestas frente a aquello que no se conoce. “No es tan superficial el tema, es bien profundo. El ser humano, la persona, necesitamos una protección ante el miedo, ante lo desconocido, entonces creamos cultura”, sostuvo.
Dentro de esa construcción aparecen fiestas, rituales, creencias e incluso elementos humorísticos que funcionan, según explicó, como una forma de protección frente a lo desconocido y especialmente ante la muerte.
El escritor y dramaturgo Alejandro Carrizo explicó todo sobre los mitos y leyendas
El miedo, el asombro y el control social
Jujuy y el NOA cuentan con un amplio acervo de literatura, obras de teatro y películas inspiradas en distintas leyendas. Carrizo señaló que uno de sus principales atractivos es el asombro y esa presencia de lo insólito, algo que también explica el interés que despiertan estas historias entre los niños.
A lo largo de la historia, muchos de estos relatos también estuvieron ligados a distintas religiones y funcionaron como mecanismos de control social, con mandatos relacionados con la ética y la moral. El escritor puso como ejemplo el relato de la Mulánima, asociado tradicionalmente a determinadas conductas consideradas prohibidas.
“Hay en el fondo, digamos, un mandato o un control de ética, de moral. Una mujer no puede tener relaciones con su hermano, con su pariente directo ni con un cura, entonces por ahí nace la Mulánima. Es un control social, digamos, en el fondo”, explicó. Carrizo también hizo referencia al investigador Adolfo Colombres y destacó la relación que existe entre estos relatos, el arte, la literatura y principalmente la oralidad.
Las historias que nacían en las veredas de Ledesma
Parte de la relación personal de Carrizo con este universo se remonta a su infancia en Ledesma. Recordó que las altas temperaturas llevaban a los vecinos a permanecer conversando hasta tarde en las veredas y que esos encuentros se convertían en espacios donde las historias se enriquecían con nuevos detalles.
Allí escuchaba a mujeres que hablaban de personajes como la Viuda con absoluta naturalidad y sumaban datos, versiones y experiencias que iban alimentando su imaginación. “Uno es niño y va escuchando todo eso y se va armando todo un escenario maravilloso”, recordó.
Aquellas vivencias terminaron formando parte de su trabajo literario. Una de sus primeras novelas, El embudo, surgió precisamente de esos recuerdos infantiles. Cuando presentó la obra en Ledesma, entre el público se encontraba una de las mujeres que había inspirado sus historias. “Yo le debo a estas señoras, a esta oralidad, toda mi literatura”, afirmó.
“Tremendos espantos y series míticas del NOA”
Carrizo también habló sobre su libro “Tremendos espantos y series míticas de NOA”, al que definió como el resultado de un extenso trabajo de investigación, lectura y comparación entre diferentes autores, combinado con los testimonios recogidos a través de la oralidad. Durante una estadía prolongada en Tucumán pudo acceder a numerosas publicaciones vinculadas con una cátedra de religiosidad popular de la Universidad Nacional de Tucumán.
El escritor y dramaturgo Alejandro Carrizo explicó todo sobre los mitos y leyendas
A esa formación sumó su experiencia recorriendo los ingenios azucareros tucumanos. En momentos en los que no había producción, aprovechaba para conversar con serenos y trabajadores, quienes le relataban historias que lo introducían nuevamente en ese “mundo mágico”. Entre ellas aparecía el Familiar, uno de los relatos más vinculados con los ingenios azucareros del norte argentino. Carrizo recordó, incluso, cómo algunos trabajadores advertían sobre su presencia cuando debía atravesar las instalaciones de noche.
La diferencia entre mito y leyenda
El escritor remarcó que mito y leyenda no significan lo mismo. Mientras una leyenda puede modificarse con cada nueva versión y enriquecerse a partir de quienes la transmiten, el mito ocupa otro lugar dentro de una comunidad. “El mito es una verdad absoluta captada por una sociedad, no se discute. La leyenda es fluctuante, va siendo alimentada por los distintos actores que interpretan y cuentan esa leyenda”, explicó.
Según Carrizo, los mitos también pueden construirse alrededor de personajes históricos. En ese sentido mencionó figuras como Manuel Belgrano y Lola Mora, alrededor de quienes se generan relatos y representaciones que se consolidan socialmente. En Jujuy, destacó especialmente la capacidad de los narradores de generaciones anteriores, capaces de utilizar los silencios y los tiempos como parte fundamental del relato.
Nuevos libros sobre los espantos y la espiritualidad jujeña
Carrizo anticipó que en octubre, durante un encuentro, presentará dos nuevos libros. Uno estará dedicado específicamente a los espantos, mientras que el otro abordará la espiritualidad jujeña y distintos rituales, entre ellos la Pachamama. Su trabajo de investigación busca además recorrer las cuatro regiones de la provincia y sus diferencias culturales. Carrizo se definió como “yungueño” y destacó especialmente las expresiones de esa zona: “Defiendo el pimpín y toda su cultura”.
Sumate al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com
Recibí las noticias en tu celular sumándote al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com. Ingresá al siguiente enlace: https://whatsapp.com/channel/0029VaQ05Jk6BIErMlCL0v0j
Si querés, podés activar las notificaciones.
Además, podés comunicarte con nosotros a través del WhatsApp de las Noticias al 3885007777.
Copyright © Todo Jujuy Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.