El impacto en la industria por la ropa usada que entra por Jujuy: "No hay manera de competir"
El empresario textil Marcelo Fernández advirtió sobre el impacto de la ropa usada que ingresa por Jujuy y aseguró que la industria nacional enfrenta una competencia imposible de sostener.
La expansión del ingreso de ropa usada al país, con fuerte paso por la frontera de Jujuy, volvió a poner en discusión el impacto que tiene sobre la industria textil argentina. Según datos de la Fundación Protejer, más del 80% de la ropa usada que ingresó al país en 2025 lo hizo a través de la Aduana de Jujuy. Mientras el fenómeno crece impulsado por la caída del poder adquisitivo y la búsqueda de precios más bajos, desde el sector productivo advierten que la competencia se volvió insostenible.
“Realmente estamos viendo un perjuicio terrible en toda la cadena de valor textil”, aseguró el empresario Marcelo Fernández, en diálogo con TodoJujuy, al referirse a la situación actual del sector .
Fernández, con más de 40 años en la industria, sostuvo que el problema no se limita únicamente a la ropa usada, sino que forma parte de un escenario más amplio de apertura de importaciones que afecta a distintos rubros. “Esto no es solo la indumentaria. También impacta en el calzado, la marroquinería y otros sectores industriales”, explicó .
Este aumento coincide con datos de informes sectoriales que ubican a Jujuy como uno de los principales puntos de ingreso al país, especialmente por su conexión con Chile y Bolivia, lo que refuerza su rol estratégico dentro del circuito comercial.
En ese sentido, Fernández advirtió que este tipo de mercadería ingresa a costos extremadamente bajos, lo que hace imposible competir desde la producción local. “Se hablaba de un dólar el kilo. Con impuestos y costos, eso termina en prendas a dos mil o tres mil pesos. Es imposible competir con eso”, señaló .
Ropa usada, frontera y crisis textil
Ropa usada, frontera y crisis textil
El impacto en la industria
Desde la mirada del sector textil, el efecto es directo sobre la producción nacional y el empleo. “Lamentablemente no hay manera de competir”, afirmó Fernández, quien explicó que la presión no solo proviene de la ropa usada, sino también del aumento de productos importados nuevos.
Según detalló, este escenario genera un “combo” que pone en riesgo la continuidad de muchas empresas. “Esto lleva a que la indumentaria masiva que se consume en Argentina deje de ser nacional y quede solo para nichos muy específicos”, advirtió .
En paralelo, señaló que el impacto ya se empieza a ver en la actividad económica. “El comercio está cerrando directamente y la industria está empezando a achicar planteles. Cuando una pyme despide, es porque está pensando en cerrar”, sostuvo .
Consumo en caída y cambio de hábitos
El empresario también vinculó el crecimiento de este fenómeno con la situación económica de las familias. “Hoy las familias están endeudadas para pagar servicios y alimentos. Todo lo demás está restringido”, explicó. En ese contexto, reconoció que los consumidores optan por alternativas más económicas, como la ropa usada o las compras por plataformas internacionales. Sin embargo, advirtió sobre el impacto de estas decisiones en el entramado productivo.
“El gobierno puede tomar decisiones, pero también hay un comportamiento social. La gente compra lo que puede, pero hay que entender que eso impacta en el trabajo de otros”, señaló dando cuenta de las conductas de la sociedad.
Un fenómeno que trasciende el sector textil
Fernández remarcó que la situación no es exclusiva de la indumentaria, sino que se replica en distintos sectores industriales. “Esto hay que multiplicarlo por muchos rubros: óptica, papel, autopartes. Es un proceso más amplio”, afirmó .
Además, cuestionó la posibilidad de reconversión de las empresas ante este escenario. “No es tan simple cambiar de actividad. Si tenés una fábrica de cierres, no podés pasar a hacer otra cosa de un día para el otro”, explicó .
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Jujuy en el centro del fenómeno
Por su ubicación geográfica, Jujuy se posiciona como un punto clave dentro del circuito de ingreso de mercadería. Según datos de la Fundación Protejer, entre el 84% y el 86% de la ropa usada que ingresó al país en 2025 lo hizo a través de la Aduana de Jujuy, con más de 3.500 toneladas registradas en ese período.
El paso fronterizo con Chile y la conexión con Bolivia facilitan el movimiento comercial y la llegada de productos que luego se distribuyen en distintas provincias del país. Desde el sector señalan que gran parte de esta mercadería proviene de Chile, en muchos casos vinculada al circuito del descarte textil del desierto de Atacama.
En ese marco, el crecimiento de los locales de ropa usada también refleja este fenómeno en el territorio. Desde la Cámara Inmobiliaria de Jujuy advierten que este tipo de comercios aparece cada vez con más frecuencia en la ocupación de locales. “Se desocupan locales comerciales y se vuelven a alquilar, y en muchos de esos casos aparecen negocios de ropa americana”, explicó Susana Marino.