Murió Dick Cheney, exvicepresidente de Estados Unidos clave en la invasión a Irak.
Dick Cheney, quien fuera vicepresidente de Estados Unidos y una de las figuras clave detrás de la invasión a Irak basada en la falsa acusación de que el régimen de Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva, murió a los 84 años. Fue mano derecha del presidente George W. Bush.
Cheney fue el principal estratega de la llamada guerra contra el terrorismo que Estados Unidos emprendió tras los ataques del 11 de septiembre de 2001, una campaña marcada por graves violaciones a los derechos humanos, siendo el centro de detención de Guantánamo su ejemplo más notorio.
Murió Dick Cheney.
¿De qué murió Dick Cheney?
Dick Cheney falleció la noche del lunes a causa de complicaciones derivadas de una neumonía y problemas del corazón, informaron sus familiares. A su lado estuvieron su esposa, Lynne, y sus hijas, Liz y Mary.
Reconocido como uno de los vicepresidentes más influyentes en la historia de Estados Unidos, Cheney representaba la corriente más dura de la administración que lideró la respuesta al 11-S, conocida por la prensa como los “halcones” de la política estadounidense. En sus últimos años, irónicamente, se convirtió en un crítico severo del actual presidente republicano, Donald Trump, a quien llegó a calificar de “cobarde” y de “la mayor amenaza que ha enfrentado la república”.
Durante la campaña electoral que llevó a Trump a la Casa Blanca hace un año, Cheney reveló que su apoyo iría a la candidata demócrata Kamala Harris.
El exfuncionario estadounidense falleció a los 84 años a causa de complicaciones por una neumonía.
Una figura clave en los gobiernos de George W. Bush
Durante la vicepresidencia de Cheney, figura clave en los dos mandatos de George W. Bush, Estados Unidos emprendió invasiones a dos naciones como represalia por los atentados del 11 de septiembre, que dejaron más de 3 mil víctimas a manos del grupo terrorista Al Qaeda. La primera acción militar fue contra Afganistán, el 7 de octubre de 2001, y la segunda contra Irak, el 20 de marzo de 2003.
La intervención en Irak generó una enorme controversia, ya que el gobierno estadounidense acusó falsamente al presidente Saddam Hussein de estar vinculado con los ataques del 11-S. En este contexto, el nombre de Cheney se vio envuelto en críticas por los contratos petroleros que la empresa Halliburton, de la que fue presidente antes de asumir la vicepresidencia, firmó en el país tras la ocupación estadounidense.
Cheney, número dos del presidente George W. Bush.
Durante esos años, Cheney sostuvo fuertes disputas con varios de los principales asesores de George W. Bush, entre ellos los secretarios de Estado Colin Powell y Condoleezza Rice, y respaldó el uso de los llamados métodos de interrogatorio “mejorados” aplicados a sospechosos de terrorismo, que incluían prácticas como el ahogamiento simulado y la privación prolongada del sueño.
Estas técnicas fueron calificadas como “tortura” tanto por el Comité Selecto de Inteligencia del Senado estadounidense como por el relator especial de la ONU encargado de supervisar la protección de los derechos humanos en el marco de la lucha antiterrorista.
Murió a los 84 años de edad.
Lideró la intervención militar de EE.UU en el Golfo Pérsico
Antes de asumir la vicepresidencia, Cheney ya había tenido un rol destacado dentro de la familia Bush. Entre 1989 y 1993, durante la administración de George H. W. Bush, padre del presidente durante los ataques del 11-S, se desempeñó como secretario de Defensa. Fue en ese período cuando lideró la primera intervención militar estadounidense en el Golfo Pérsico, en 1991.
Por su parte, su hija Liz Cheney se convirtió en una figura relevante dentro del Partido Republicano como representante en la Cámara de Representantes, pero perdió su escaño tras confrontar a Donald Trump y respaldar su juicio político luego del asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021 por parte de simpatizantes del expresidente.