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21 de abril de 2025 - 08:57
Mundo.

Qué pasa cuando muere un Papa

En 2023, el Papa Francisco aprobó una versión revisada del “Ordo Exsequiarum Romani Pontificis”, que regula los funerales del Obispo de Roma. Los detalles.

Redacción de TodoJujuy
Por  Redacción de TodoJujuy

La Santa Sede definió un conjunto minucioso de normas para organizar los funerales del papa Francisco. La institución católica posee lineamientos bien establecidos que permiten rendir tributo al sumo pontífice y asegurar una sucesión estructurada en la conducción de la Iglesia.

En el mes de noviembre de 2024, el papa Francisco dio su visto bueno a una versión actualizada del “Ordo Exsequiarum Romani Pontificis”, el texto que establece el protocolo para las ceremonias funerarias de un pontífice. Los cambios introducidos tienen como objetivo reducir la complejidad de algunos elementos del ritual y reforzar, con mayor claridad, el mensaje de esperanza en la resurrección de Cristo.

En noviembre de 2024, Francisco aprobó una nueva edición del “Ordo Exsequiarum Romani Pontificis”, el documento que regula el rito fúnebre de un Papa.

Nuevos rituales y tradiciones en la despedida de un Papa

Según la costumbre ancestral, el deceso de un papa se confirmaba mediante un rito en el que el camarlengo —una figura clave del clero responsable de guiar a la Iglesia durante el período de sede vacante— tocaba suavemente la frente del pontífice con un martillo de plata, pronunciando su nombre de pila en tres ocasiones.

Sin embargo, con la actualización de las normas, esta ceremonia ha sido descartada. En su lugar, la constatación oficial de la muerte se llevará a cabo dentro de la capilla privada del Palacio Apostólico. El cadáver del pontífice será depositado en un féretro fabricado en madera, con recubrimiento interior de zinc, reemplazando así la antigua tradición que contemplaba tres cofres sucesivos: uno de ciprés, otro de plomo y un tercero de roble.

Asimismo, ya no se llevará a cabo el velorio íntimo en la capilla del Palacio Apostólico; en su lugar, los restos serán trasladados directamente a la Basílica de San Pedro, donde permanecerán visibles al público en un ataúd abierto, sin la utilización de un catafalco ni la exhibición del báculo papal.

La fumata blanca anuncia la elección de un nuevo Papa.

El funeral será oficiado en la Plaza de San Pedro y estará a cargo del decano del Colegio de Cardenales. Durante la liturgia, se optará por un lenguaje más sobrio, omitiendo referencias al poder terrenal y utilizando denominaciones más humildes como “obispo de Roma” o “guía espiritual”.

Una vez concluida la ceremonia, el ataúd será llevado al sitio destinado para su descanso final. Aunque la costumbre establece que los pontífices reposen en las criptas del Vaticano, Francisco expresó su voluntad de ser sepultado en la Basílica de Santa María la Mayor, ubicada en la capital italiana.

Una vez concluido el entierro, el Colegio de Cardenales da inicio al procedimiento para designar al sucesor del Papa. Mientras la Iglesia atraviesa el período conocido como Sede Vacante, es el camarlengo quien asume la responsabilidad de manejar los asuntos administrativos y cotidianos del Vaticano.

El Papa Francisco presidió las ceremonias fúnebres de Benedicto XVI en la Plaza de San Pedro en el Vaticano.

El proceso de elección y los símbolos que identifican al nuevo Papa

La elección del nuevo líder espiritual se lleva a cabo en el interior de la Capilla Sixtina, mediante un cónclave. Allí, los cardenales emiten su sufragio de forma confidencial, y se requiere una mayoría de dos tercios para proclamar al elegido. Cada voto se deposita en una boleta blanca, que se quema tras ser contada. En caso de que no se haya alcanzado una decisión, una humareda oscura se eleva por la chimenea, indicando que aún no hay un resultado definitivo.

Cuando se selecciona al nuevo Papa, junto con las boletas de votación se incinera una sustancia que produce una columna de humo blanco, conocida como la fumata blanca. Este humo es la señal que comunica al mundo que ya se ha elegido al nuevo líder de la Iglesia Católica. Después, el Pontífice recién electo es mostrado a los fieles desde el Balcón Central de la Basílica de San Pedro, y se emite el icónico anuncio: “Habemus Papam”.

Al ser elegido, el Papa se diferencia de los demás religiosos por tres elementos esenciales en su vestimenta: la sotana de color blanco, el báculo papal o férula, y el anillo del pescador. Cada uno de estos emblemas posee un simbolismo profundo, que refleja su posición de liderazgo dentro de la Iglesia Católica.

Impactante imagen de la multitud en la plaza San Pedro.

La sotana de color blanco, por su parte, fue una prenda distintiva de los últimos Papás, empleada para simbolizar la pureza y su función de servicio espiritual. En lo que respecta a la férula papal, aunque es un emblema significativo, no está limitada a un solo Papa. Francisco, por ejemplo, usó en varias ocasiones la misma férula que usaron anteriormente Pablo VI y Juan Pablo II, lo cual muestra una continuidad con la tradición.

No obstante, el anillo del pescador es el único de estos tres emblemas que se crea especialmente para cada Papa luego de su elección. Este anillo, en el que se graba el nombre del Pontífice, simboliza su papel como "pescador de hombres", un concepto bíblico relacionado con la misión evangelizadora de la Iglesia.

Al confirmarse el deceso de un Papa, se lleva a cabo un protocolo riguroso que implica la destrucción del anillo del pescador. Este gesto, que históricamente se realiza con un martillo, simboliza el cierre de su papado. No obstante, aunque este procedimiento fue registrado en ceremonias pasadas, el Vaticano no precisó si se ejecutó en el caso de Benedicto XVI tras su muerte.

Cómo será el protocolo del Vaticano tras la muerte del papa Francisco.

Cómo fue el histórico funeral de Benedicto XVI

El 5 de enero de 2023 ocurrió un evento sin precedentes en la extensa trayectoria de la Iglesia Católica: un Papa tuvo la responsabilidad de oficiar el funeral de otro Papa. En esa jornada, el Papa Francisco dirigió las ceremonias funerarias de Benedicto XVI, el Papa emérito, quien había fallecido el 31 de diciembre de 2022 a los 95 años.

La misa funeraria se realizó en la Plaza de San Pedro. Tras finalizar, el ataúd fue trasladado primero a la Basílica de San Pedro y luego a las grutas vaticanas, donde descansan los restos de los pontífices, para proceder a su inhumación.

El Vaticano ha establecido un protocolo detallado para gestionar los funerales del Papa Francisco.

Benedicto XVI, nacido en Alemania con el nombre de Joseph Ratzinger, fue designado Papa en mayo de 2005, sucediendo a Juan Pablo II. Sin embargo, en febrero de 2013, tomó la histórica decisión de dimitir, algo que no ocurría desde el siglo XV. Por esta razón, tanto su velatorio como su sepultura, conducidos por su sucesor, no tenían antecedentes en tiempos recientes.

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