viernes 05 de junio de 2026

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Todo Jujuy. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
5 de junio de 2026 - 09:59
Sociedad.

Quién era el Indio Solari: la voz que convirtió el rock en misa

Carlos Alberto “Indio” Solari fue una de las figuras más influyentes del rock argentino y líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

Maria Eugenia Burgos
Por  Maria Eugenia Burgos
Indio Solari
La historia del Indio Solari se muda a la ciudad de La Plata, donde se instaló la familia Solari. La casa se ubicaba en 41, entre 7 y 8. Por el año 1955 la situación de la familia había cambiado bastante a raíz del golpe gorila.

La historia del Indio Solari se muda a la ciudad de La Plata, donde se instaló la familia Solari. La casa se ubicaba en 41, entre 7 y 8. Por el año 1955 la situación de la familia había cambiado bastante a raíz del golpe gorila.

Nacido el 17 de enero de 1949 en Paraná, Entre Ríos, Solari pasó gran parte de su infancia y adolescencia en La Plata, ciudad clave para entender sus primeros vínculos con el arte, la literatura, la contracultura y la música. Desde joven estuvo ligado al dibujo, las artes gráficas, la poesía, la ciencia ficción y los circuitos culturales alternativos.

Carlos Alberto Solari, más conocido como "el Indio",
Carlos Alberto Solari, más conocido como “el Indio”, nació en Paraná, Entre Ríos, el 17 de enero de 1949. Allí vivían en la sede del Correo Argentino de Paraná, ubicada frente a la Plaza Primero de Mayo.

Carlos Alberto Solari, más conocido como “el Indio”, nació en Paraná, Entre Ríos, el 17 de enero de 1949. Allí vivían en la sede del Correo Argentino de Paraná, ubicada frente a la Plaza Primero de Mayo.

Los primeros años y el encuentro con Skay

Antes de convertirse en “el Indio”, Solari fue parte de una escena artística platense donde se mezclaban músicos, actores, dibujantes, escritores y personajes del under. En ese camino apareció Eduardo “Skay” Beilinson, guitarrista con quien comenzó una sociedad artística fundamental para la historia del rock nacional.

Según reseñas biográficas, antes de que existieran formalmente Los Redondos, Solari y Skay ya compartían ensayos, canciones y experiencias vinculadas al cine, la música experimental y las performances. De ese universo salieron primeras composiciones y una estética que después sería parte del ADN ricotero.

El proyecto que terminaría convirtiéndose en Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota empezó a tomar forma en la segunda mitad de los años 70, con presentaciones donde convivían música, teatro, monólogos, escenas absurdas y una puesta artística poco convencional. Aquellas primeras funciones, muchas veces caóticas y colectivas, fueron la semilla de una banda que luego se transformaría en fenómeno masivo.

Indio Solari
De estos ensayos y juntadas salen las primeras canciones del Indio junto a Skay como El hidromedusa, El súpersport y un blues llamado Honolulu. Aunque aún no eran “los Redondos” eran sus primeras experiencias juntos en la música.

De estos ensayos y juntadas salen las primeras canciones del Indio junto a Skay como El hidromedusa, El súpersport y un blues llamado Honolulu. Aunque aún no eran “los Redondos” eran sus primeras experiencias juntos en la música.

Los Redondos y una revolución sin reglas

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota no fue una banda más. Con el Indio Solari como voz y letrista, Skay Beilinson en la guitarra y la Negra Poli como figura clave en la organización, Los Redondos construyeron una historia por fuera de los caminos tradicionales de la industria musical.

No necesitaron grandes campañas, exposición televisiva ni fórmulas comerciales para convertirse en una de las bandas más convocantes del país. Su crecimiento fue de boca en boca, de cassette en cassette, de recital en recital. El público no solo escuchaba canciones: entraba en un mundo propio, con códigos, frases, símbolos y una liturgia que se transmitía entre generaciones.

El disco debut, “Gulp!”, llegó en 1985 y abrió una discografía que después incluiría trabajos fundamentales como “Oktubre”, “Un baión para el ojo idiota”, “Bang! Bang! Estás liquidado”, “La mosca y la sopa”, “Lobo suelto, cordero atado”, “Luzbelito” y “Momo Sampler”. Los Redondos se separaron en 2001, después de años de masividad, tensiones internas y una identificación popular difícil de comparar.

image

Las letras del Indio

Buena parte del misterio de Solari estuvo en sus letras. El Indio escribía con imágenes fragmentadas, personajes marginales, climas urbanos, referencias políticas, ironía, oscuridad y poesía callejera. Sus canciones no explicaban todo: dejaban puertas abiertas.

Esa forma de escribir generó una relación particular con el público. Cada fan podía encontrar su propia lectura en frases que parecían hablar de amor, derrota, poder, violencia, deseo, traición, noche, política o supervivencia. Canciones como “Ji ji ji”, “Un poco de amor francés”, “Juguetes perdidos”, “Todo un palo”, “Mariposa Pontiac”, “La bestia pop”, “El pibe de los astilleros” y “Nuestro amo juega al esclavo” se volvieron parte del cancionero argentino.

En el universo ricotero, el Indio no era solamente un cantante. Era una voz que narraba un país roto, feroz, hermoso y contradictorio.

image

Las misas ricoteras

Pocos fenómenos explican mejor al Indio que las llamadas misas ricoteras. Así se conocieron los recitales de Los Redondos y, más tarde, los shows solistas de Solari: encuentros multitudinarios donde miles de personas viajaban desde distintos puntos del país para vivir algo que excedía lo musical.

La palabra “misa” no apareció por casualidad. Para sus seguidores, cada recital era una ceremonia. Había peregrinación, banderas, cánticos, códigos, emoción colectiva y una comunión difícil de describir para quien no la vivió desde adentro.

Con los años, ese fanatismo se volvió parte central de la leyenda. El Indio generó una fidelidad pocas veces vista en la música argentina. Sus seguidores no solo escuchaban sus discos: organizaban viajes, llenaban ciudades, esperaban años por una fecha y convertían cada show en un acontecimiento popular.

La ultima foto del indio
El ultimo posteo del Indio Solari en una grabación (mayo 2026)

El ultimo posteo del Indio Solari en una grabación (mayo 2026)

La etapa solista y Los Fundamentalistas

Tras la separación de Los Redondos, el Indio inició su carrera solista con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Su primer disco en esta etapa fue “El tesoro de los inocentes (Bingo Fuel)”, publicado en 2004 y grabado en su estudio de Parque Leloir. Luego llegaron “Porco Rex”, “El perfume de la tempestad”, “Pajaritos, bravos muchachitos” y “El ruiseñor, el amor y la muerte”.

La etapa solista mantuvo intacto el poder de convocatoria. Sus recitales reunieron decenas y cientos de miles de personas en distintas ciudades del país. En 2013, en San Martín, Mendoza, protagonizó uno de los shows con más entradas vendidas en la historia del rock argentino, con más de 120 mil espectadores, según Rock.com.ar.

En esa etapa, el Indio siguió cantando temas propios y clásicos de Los Redondos, sosteniendo el vínculo con una multitud que lo acompañó incluso cuando su presencia en los escenarios comenzó a volverse cada vez más esporádica.

Embed - INDIO SOLARI HABLANDO SOBRE LA VIDA Y LA MUERTE

Salud, misterio y últimos años

En 2016, Solari confirmó públicamente que padecía Parkinson, una enfermedad que condicionó su vínculo con los escenarios. Aun así, su figura siguió presente a través de grabaciones, apariciones especiales, proyectos artísticos y la continuidad de Los Fundamentalistas.

El Indio también publicó “Recuerdos que mienten un poco”, su biografía oficial escrita junto a Marcelo Figueras, donde repasó parte de su vida, sus recuerdos, sus contradicciones y su mirada sobre la cultura, la política, la música y el paso del tiempo.

Siempre cuidó el misterio. Habló poco, eligió cuándo aparecer y cuándo desaparecer. Esa distancia, lejos de apagar su figura, la volvió más grande.

Un ícono de la cultura argentina

El Indio Solari fue mucho más que un músico. Fue un símbolo cultural. Su obra cruzó clases sociales, provincias, generaciones y momentos políticos. Sus canciones acompañaron adolescencias, militancias, viajes, amores, duelos, fiestas y despedidas.

Su figura también representó una forma de resistencia artística: hacer música por fuera del sistema, construir una comunidad sin obedecer del todo al mercado y sostener una identidad propia durante décadas.

En la historia del rock argentino, pocos nombres tienen el peso del Indio. Porque detrás de su voz hay una manera de contar el país. Y detrás de cada misa ricotera hay miles de historias personales que hicieron de su música algo más grande que una discografía.

Lo más importante

  • Carlos Alberto “Indio” Solari nació el 17 de enero de 1949 en Paraná, Entre Ríos.
  • Fue una de las figuras centrales de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
  • Junto a Skay Beilinson construyó una de las sociedades artísticas más importantes del rock argentino.
  • Los Redondos marcaron una época con una estética propia y una relación única con el público.
  • Sus recitales fueron conocidos como “misas ricoteras” por la devoción de sus seguidores.
  • Tras la separación de Los Redondos, continuó su carrera con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
  • En 2016 confirmó que padecía Parkinson.
  • Su obra dejó canciones, frases y símbolos que forman parte de la cultura popular argentina.

Sumate al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com

Recibí las noticias en tu celular sumándote al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com. Ingresá al siguiente enlace:  https://whatsapp.com/channel/0029VaQ05Jk6BIErMlCL0v0j

Si querés, podés activar las notificaciones.

Además, podés comunicarte con nosotros a través del WhatsApp de las Noticias al 3885007777.

Copyright © Todo Jujuy Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.
Seguí leyendo

Lo destacado