Con Lionel Messi entre los titulares, Barcelona se presenta en Italia para enfrentar a Roma, por los cuartos de final de vuelta de la Champions League. Con la tranquilidad de haber ganado 4 a 1 en el Camp Nou, los catalanes quieren meterse entre los cuarto mejores del torneo, instancia que no juegan desde el 2015. Ganan los italianos por tres a cero y consuman el milagro.

Hasta esta eliminatoria, ambos equipos sólo se habían enfrentado en la competencia en fase de grupos. Y en sus dos presentaciones en el estadio Olímpico italiano, los catalanes nunca ganaron: cayeron 3-0 en la temporada 2001-02, y empataron 1-1 en la 2015-16. En cuanto a la Roma, nunca en su historia pudo remontar una desventaja de tres goles.

Con estos antecedentes, los italianos sorprendieron de entrada y achicaron la distancia en la eliminatoria a los seis minutos. Tras un pase largo frontal de Daniele De Rossi en al medio de los centrales, Edin Dzeko la bajó, aguantó y definió ante Marc-Andre ter Stegen para el 1 a 0 que los dejaba tan solo a dos tantos más de clasificarse.

Envalentonado por el resultado, el conjunto dirigido por Eusebio Di Francesco se plantó mejor que su rival, lo dominó de manera inédita esta temporada y hasta mereció el segundo antes del entretiempo, pero se le negó. El equipo italiano presionó en la mitad de cancha y cortó el normal funcionamiento de los catalanes, que nunca pudieron hacer dalo y jugaron incómodos.

La más clara para estirar la ventaja en esos 45' fue a los 28', cuando Federico Fazio llegó por la derecha del ataque a meter un centro preciso para la cabeza de Patrik Schick, que la mandó afuera de manera increíble. ¿Y para el Barsa? Casi nada. Hasta Messi estuvo errático y mandó afuera dos tiros libres de los que suele convertir en situaciones peligrosas.

Y si bien el complemento arrancó más parejo que lo que mostró el primero, sería el conjunto local el que llegaría al borde de la clasificación a los trece minutos. Y la fórmula fue la misma.

Dzeko ganó en medio de los centrales, se cargó a la rastra a Piqué, que no pudo hacer otra cosa que cometerle falta antes de que remate cerca del área. Penal. De Rossi cambió por gol y el milagro estaba muy cerca. Con un gol más dejaría afuera a un equipo que hasta ese momento estaba invicto en la Champions y su liga local.

El resultado así planteaba una paradoja para ambos equipos. Si la Roma se lanzaba con todo, se arriesgaba a un tanto visitante que sería letal... pero no le quedaba otra. Para el Barsa era al revés: si se quedaba mucho, se exponía al tercero que lo dejaba afuera. Y en este juego de diferencias, los italianos fueron fieles a lo que habían mostrado y maniataron a su rival, le robaron la pelota y lograron el objetivo.

Pero primero desperdició varias chances. A los 22' Radja Nainggolan alcanzó a pegarle tras un desvío por puro empuje, pero la tapó Ter Stegen. Dos minutos después De Rossi de cabeza la mandó muy cerca del palo, cuando el arquero alemán no podía hacer nada. Y el uno le sacó el gol a Stephan El Shaarawy a los 34'.

Pero de tanto ir... a los 36 Kostas Manolas llegó al milagro con un cabezazo que hizo gritar a todo el Olímpico. El griego se anticipó en el primer palo a toda la defensa culé y

FUENTE: Clarin
visitimg

Copyright Todojujuy.com Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.

Deja tu comentario