De esta manera, la economía acumuló su segunda suba consecutiva, tanto en términos mensuales como interanuales. Sin embargo, el repunte no fue homogéneo y volvió a evidenciar fuertes diferencias entre sectores.
El agro y la energía lideran la recuperación
El crecimiento interanual estuvo impulsado principalmente por el sector agropecuario, que registró una suba del 25,1%. También se destacaron los avances en energía y minería, con un incremento del 9,6%, y en la intermediación financiera, que creció 7,7%.
Estos sectores se consolidaron como los principales motores de la actividad económica en el inicio del año.
INDEC informó que la actividad económica creció 6,4% en junio (Foto ilustrativa)
Actividad económica en Argentina (Foto ilustrativa)
Industria y comercio, los sectores más golpeados
En el otro extremo, algunos de los rubros más importantes para el empleo continuaron en retroceso. El comercio registró una caída del 3,2%, mientras que la industria manufacturera bajó 2,6%.
Esta situación mantiene la preocupación por la falta de recuperación en actividades clave que generan una gran cantidad de puestos de trabajo.
El principal problema de esta dinámica es que los sectores que crecen no logran compensar la pérdida de empleo en aquellos que caen. Mientras el agro muestra una leve recuperación laboral, la energía y las finanzas registran una reducción neta de puestos de trabajo.
De esta manera, la economía argentina continúa mostrando señales de recuperación, pero con una marcada desigualdad entre sectores que condiciona el impacto real en el empleo y el poder adquisitivo.