La albahaca es protagonista del carnaval en nuestra provincia, y, con algunos cuidados simples, puede mantenerse fresca y aromática por más tiempo.
Albahaca siempre verde: los secretos para cuidarla y que dure todo el Carnaval
En el norte argentino, y en nuestra provincia en especia, la albahaca no es solo una planta aromática; es símbolo de protección, renovación y energía, y tiene un lugar especial en las celebraciones de carnaval. Para que llegue verde, frondosa y con buen aroma a estas fechas, necesita cuidados específicos. De la mano de Juan Barrera, repasamos los secretos para mantenerla sana y productiva durante todo el verano.
La clave número uno para que la albahaca crezca fuerte es el sol. “Es una planta que necesita mucho sol o mucha luz directa”, explica Barrera. Puede estar en interiores, pero siempre cerca de una ventana donde reciba luz intensa. Cuando la albahaca no recibe suficiente sol, la planta se “estira”, las hojas se caen y pierde vigor. Si se la ve triste o caída, casi siempre el problema es la falta de luz.
“Es una planta que necesita mucho sol o mucha luz directa” “Es una planta que necesita mucho sol o mucha luz directa”
La mejor forma de regar la albahaca
El riego es otro punto fundamental. La albahaca necesita agua con frecuencia, especialmente en días de calor intenso. Sin embargo, Barrera advierte que no debe encharcarse: el exceso de agua pudre las raíces y se nota cuando las hojas empiezan a ponerse marrones y a caerse. La recomendación es mantener la tierra húmeda, pero no empapada, y controlar el estado del sustrato una o dos veces por semana, ajustando según la temperatura.
¿Hay una hora ideal para regar?
Existe el mito de que hay que regar solo a la mañana o a la noche para que el agua no se evapore. Si bien esos horarios son ideales, el aficionado aclara que lo más importante es observar la planta. Si al mediodía está decaída y necesita agua, no hay que hacerla esperar. La albahaca necesita agua cuando lo pide, más allá del horario.
Sol directo o media sombra: ¿qué conviene?
La albahaca se adapta mejor al sol directo o a lugares con mucha luz. En espacios muy cerrados o con poca iluminación, pierde fuerza rápidamente. En patios, balcones o ventanas soleadas, la planta se mantiene verde, firme y con hojas más grandes. La luz es clave para su crecimiento saludable.
Albahaca
Albahaca siempre verde: los secretos para cuidarla y que dure todo el Carnaval
¿Cuándo y por qué cortar las flores?
Uno de los secretos más importantes para que la albahaca sea frondosa es cortar las flores apenas aparecen. La flor surge como un brote en la parte superior del tallo y, si se deja crecer, la planta destina toda su energía a producir semillas. “Cuando la albahaca florece, empieza a cumplir su ciclo y luego se muere”, explica Barrera. Cortar la flor estimula la producción de más hojas, vuelve la planta más frondosa y prolonga su vida útil durante la temporada.
Cómo cortar las hojas para cocinar
A la hora de usar la albahaca en la cocina, lo ideal es cortar las hojas de la parte superior del tallo. Esto estimula el crecimiento desde abajo y favorece la aparición de nuevos brotes. Muchas personas sacan las hojas de abajo “por pena” de cortar las nuevas, pero hacerlo al revés ayuda a que la planta se mantenga productiva y frondosa por más tiempo.
image
¿En maceta o en el suelo?
La albahaca se puede tener tanto en maceta como en suelo directo. En maceta es más fácil controlar el riego, la humedad y la exposición al sol, especialmente en épocas de calor fuerte. En el suelo también crece bien, siempre que tenga buen drenaje y luz suficiente. En ambos casos, el cuidado es el mismo: sol, riego controlado y poda de flores.
Usos nuevos: albahaca en bebidas
Además de su uso clásico en la cocina, la albahaca empezó a aparecer en bebidas. Una combinación que gana popularidad es albahaca en la limonada, que aporta un aroma fresco y distinto. Es una alternativa a la menta o el jengibre y suma un toque original para los días de calor.
Qué pasa cuando llega el frío
La albahaca es una planta estacional y no resiste las bajas temperaturas. Hacia abril o mayo comienza a decaer y finalmente se seca. No es un error de cuidado: es parte de su ciclo natural. La recomendación es dejar florecer alguna planta hacia fin de temporada para obtener semillas y volver a sembrar en octubre o noviembre, de modo que en verano se tenga nuevamente una albahaca grande y sana.