“No la conozco, pero tiene toda mi solidaridad. El día 6 de este mes, un padre, un obispo, me comunicó telefónicamente para saludarla. Tengo muchos deseos de visitarla donde está detenida”. Con esas palabras, el ex presidente de Bolivia Evo Morales respondía a una pregunta sobre su relación con la dirigente social jujeña Milagro Sala. Fue durante una extensa entrevista que el político concedió al director del diario Perfil, Jorge Fontevecchia, donde también recordó su infancia en Jujuy y habló del gobernador Gerardo Morales.

Morales se encuentra en nuestro país como refugiado político del gobierno del presidente, Alberto Fernández, después de que tuviera que huir de Bolivia tras renunciar a su mandato presionado por las fuerzas de seguridad. Fue en medio de una crisis política y social que se desencadenó luego de unas controvertidas elecciones. El líder indígena buscaba su cuarto mandato y fue denunciado por fraude electoral e increpado por la comunidad internacional a realizar nuevos comicios.

Con relación a su estadía en la Argentina y la posibilidad de instalarse en Salta o Jujuy para encabezar la próxima campaña electoral de Bolivia, dijo: "Yo vengo acá, más cerca de Bolivia, a hacer campaña por mi país". En ese sentido dijo que el actual Gobierno de la senadora autoproclamada presidenta, Jeanine Áñez, "no tiene gestión", y que solo "consiste en acusar: a todo el mundo acusan, acusan y acusan. Sin ninguna prueba. La derecha boliviana, los golpistas, están preocupados porque no pueden matar al MAS, no pueden destruirlo. En las encuestas seguimos primeros."

Su infancia en Jujuy

Durante la entrevista, Morales recordó su infancia en Jujuy, donde aprendió castellano y durmió en una cama por primera vez. "Tenía 4 o 5 años y acompañé a mi padre a la zafra. También vino mi hermana, Esther Morales, de cocinera para el zafrero. Creo que había una norma argentina que decía que los hijos del zafrero tenían que ir a la escuela”, comentó.

“Hasta ese momento no entendía castellano. Mi padre me llevaba a la escuela de Calilegua, en la zona de Ledesma. Estaba ahí sentadito, no entendía, la profesora venía y me decía: 'Evito, Evito... - acariciaba mi cabello -, tan lindo cabello'. Cuando se acabó la zafra ahí, tuve que ir a otro campamento y se acabó la escuela”, recordó.

También resaltó la figura de su padre quien, dijo, trabajaba sin descanso: “Lo veía trabajar sábados y domingos y le decía a mi hermano que papá debía descansar. La respuesta de mi padre era: 'Cuando haya paro, voy a descansar'", y contó una anécdota que grafica la pobreza de la familia: “Cuando tuvo algo de platita, compró un catre, una cama, la primera cama. Muñeco le decíamos. Nos peleábamos para dormir en el catre. O papá, o la mamá, o yo. Peleábamos por tener ese catre”.

Morales vs Morales

En la larga conversación que mantuvieron, Fontevecchia le preguntó a Evo por el gobernador jujeño, Gerardo Morales, con quien tuvo algunos cruces mediáticos por temas como la situación de Milagro Sala y la atención sanitaria de argentinos en su país y de bolivianos en el nuestro. “En algún momento me visitó en Bolivia, lo recuerdo. No tengo una amistad real. Usted sabe: con tantas visitas, tantas reuniones, tantas fotografías, a veces uno se olvida”, dijo.

Cocalero

La hoja de coca, tan ligada a la cultura del norte argentino, fue una protagonista de la entrevista. Morales dice que es "su compañera de vida y de lucha" y aclaró que defiende "la hoja de coca, no la cocaína”.

“Estados Unidos incentivó los cultivos de coca para que los mineros consumieran coca, extraigan minerales y se los lleven a Estados Unidos. La coca empezó a expandirse no por culpa de los andinos ni sudamericanos, sino porque creció el mercado de la cocaína. En nuestra gestión hicimos reconocer en las Naciones Unidas que el consumo de la hoja de coca es algo legal. Y la hoja de coca, de veras, no hace daño a la vida”, enfatizó.

La Madre Tierra

Además de la hoja de coca, Morales no terminó la charla sin dejar de destacar el valor que la Pachamama tiene para él: “Venimos de la tierra y volvemos a la tierra, por tanto todos somos hermanos. Por eso le decimos la Madre Tierra. El ser humano no puede vivir sin la Madre Tierra, y la Madre Tierra puede existir mejor sin el hombre. Tenemos la obligación de cuidarla. Si no gestamos y respetamos los derechos de la Madre Tierra, de acá a poco tiempo podemos afectar no solamente a la humanidad, sino a la vida misma del planeta”.

Finalmente, concluyó: “Los bolivianos tenemos una suerte de doble religión: somos católicos pero también hacemos ritos a la Madre Tierra. Vivimos y comemos gracias a ella”.

Evo Morales, ex presidente de Bolivia, quiere venir a Jujuy a Visitar a Milagro Sala.

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