Cuando sale el tema del peso corporal en reuniones, ateneos o simplemente en una conversación casual, siempre terminamos hablando de dietas y ejercicios, como tradicionalmente se supone se combate este problema de salud.
Sin duda que ambas categorías: alimentación y actividad física, son parte del tratamiento del sobrepeso, pero no podemos decir que es lo único para hacer y menos aún, que cualquier dieta o cualquier ejercicio ayudan a bajar de peso.
En los últimos años, la Obesología, especialidad médica dedicada a abordar el estudio, tratamiento y control del tejido graso, ha estudiado en profundidad los efectos de las dietas, demostrando que el ordenamiento en horarios y calidad de alimentos, es por lejos mucho más eficaz en lograr bajar el contenido graso del organismo, que someterse a estrictas y restrictivas dietas que suelen sostenerse (con muuuucha voluntad) por 3 meses promedio, lejos de representar un cambio de hábito definitivo.
También se ha demostrado que lograr ritmo sostenido y prolijo de una actividad física acorde a: peso, edad, grado de obesidad, condición cardiovascular, condición osteoarticular, es decir, actividad física PERSONALIZADA, POR AL MENOS LOS 3 PRIMEROS MESES de iniciado el cambio de hábito, genera cambios metabólicos profundos y sorprendentes, no necesariamente vinculados a un gran descenso de peso al inicio del mismo.
La mentalidad de bajar de peso rápido y mucho, como objetivo primario, nos lleva a resultados frustrantes y que generan más obesidad con la habitual sensación de que “nada sirve”.
Mi recomendación es: pocos cambios pero profundos. Por ejemplo, se puede distribuir un gran cambio por mes: este mes dejo las bebidas azucaradas (para siempre). Y concurro a un kinesiólogo o médico que me asesore sobre cuál sería una actividad física acorde a mi estructura y condición física.
El mes siguiente, dejo las frituras en todas sus formas y presentaciones, por siempre! e inicio la actividad física que me recomendaron, 3 veces por semana (la semana es de lunes a lunes).
El tercer mes, aparte de los cambios de los dos primeros meses, agrego: fumar menos y/o desayunar con pan sin grasa… y así sucesivamente, el cuerpo, pasará meses adaptándose a “no ser acumulador”, tanto como antes pasaba meses aprendiendo a “ser acumulador”…y el descenso se hará presente. Lo firmo y afirmo.
Sumate al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com
Recibí las noticias en tu celular sumándote al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com. Ingresá al siguiente enlace: https://whatsapp.com/channel/0029VaQ05Jk6BIErMlCL0v0j
Si querés, podés activar las notificaciones.
Además, podés comunicarte con nosotros a través del WhatsApp de las Noticias al 3885007777.
Copyright © Todo Jujuy Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.