Incluso fenómenos como Mercurio retrógrado, tradicionalmente asociado con complicaciones en los traslados y la comunicación, afectan la planificación: el 29% de los argentinos evitaría viajar durante ese período.
image
Los astros como brújula para elegir destino
Más allá de las advertencias, el estudio revela que un 35% de los argentinos elige fechas o destinos de acuerdo con factores astrológicos, como las fases lunares, los solsticios o la energía de los elementos zodiacales. Esta tendencia crece especialmente entre los jóvenes, que combinan la espiritualidad con el deseo de vivir experiencias significativas en sus viajes.
Cada signo, según el relevamiento, también tiene su estilo de viaje definido
Aries prefiere la aventura y los destinos que ofrecen desafíos o actividades al aire libre.
Tauro busca el confort, la buena comida y el descanso en entornos naturales.
Géminis disfruta los itinerarios dinámicos, con varias paradas y opciones culturales.
Cáncer elige lugares familiares o con una conexión emocional.
Leo apunta a experiencias únicas y destinos con atractivo social o glamour.
Virgo planifica con detalle, priorizando la organización y la tranquilidad.
Libra busca armonía y belleza en el entorno, desde playas paradisíacas hasta ciudades con historia.
Escorpio se inclina por sitios misteriosos o con una energía intensa.
Sagitario necesita libertad, viajes largos y descubrimiento constante.
Capricornio combina descanso con objetivos concretos, como retiros o actividades de bienestar.
Acuario elige lugares poco convencionales y experiencias innovadoras.
Piscis se siente más cómodo cerca del agua y en ambientes relajados o espirituales.
Esta tendencia marca un cambio cultural: las decisiones sobre el turismo ya no dependen únicamente del presupuesto o la disponibilidad, sino también de una búsqueda de equilibrio energético y bienestar espiritual.
image
En definitiva, los astros parecen haber tomado un rol protagónico en los viajes. Para muchos argentinos, ya no se trata solo de encontrar el destino ideal, sino de hacerlo en el momento “astrológicamente correcto”.