Dos fuertes terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, sacudieron Venezuela durante la tarde del miércoles 24 de junio, con epicentros localizados en el norte del país, cerca de San Felipe y Yumare, en el estado Yaracuy.
“Hasta que no escuché a mi mamá, no me quedé tranquila”
Ninoska Rojas, venezolana residente en Jujuy, contó que pasó varias horas sin poder comunicarse con su madre, sus hermanas y otros familiares que viven en Caracas. Las comunicaciones estaban colapsadas y la incertidumbre convirtió la noche en una espera desesperante.
Cerca de la medianoche logró hablar con una de sus hermanas y confirmar que todos estaban con vida. “Hasta que no escuché la voz de mi mamá, no me quedé tranquila”, relató, todavía conmovida por la angustia de atravesar la tragedia a la distancia.