El Tribunal Electoral brasileño estrechó el cerco legal al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva prácticamente hasta el límite.

Desde abril Lula está sentenciado y en la cárcel por una causa de corrupción y no puede ser candidato en las elecciones de octubre, cosa que intenta desde el 15 de agosto, desafiando las leyes que lo prohíben.

Este veredicto remueve lo más profundo de estos comicios. Se vetó al candidato favorito por los votantes (con un 36% de la intención de voto; frente al 18% del siguiente en la lista), pero también resolvieron prácticamente de una tajada varias de las incógnitas que acompañaban hasta ahora a esta campaña, marcada hasta ahora por la incierta presencia de Lula.

Se abren ahora dos caminos ante el expresidente. Uno es rechazar el veredicto y seguir la carrera hacia delante hacia las urnas. Aún tiene derecho a tres recursos más, uno ante el Tribunal de Justicia y dos ante el Supremo. Y mientras se tramitan, nada en la ley le impide seguir haciendo campaña (o mejor dicho, que el Partido de los Trabajadores haga campaña en su nombre mientras él cumple condena), y apareciendo en la propaganda electoral. Pero se expone a que, si sigue así hasta el día de las elecciones, sus votos se consideren nulos.

Otra opción sería aceptar la sentencia, claudicar y delegar la campaña y todo su proyecto político en su número dos, el exalcalde de São Paulo Fernando Haddad.

visitimg

Copyright Todojujuy.com Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.

Deja tu comentario