lunes 09 de marzo de 2026

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Todo Jujuy. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
20 de enero de 2026 - 12:09
Ciencia.

Una tormenta solar histórica genera alertas y exhibe auroras inusuales en la Tierra

Una erupción solar liberó partículas y campos magnéticos que pueden afectar satélites y redes eléctricas, mientras auroras aparecieron en zonas poco comunes.

Redacción de TodoJujuy
Por  Redacción de TodoJujuy

La Tierra está experimentando uno de los períodos de actividad solar más fuertes en más de dos décadas. Una eyección de masa coronal de gran magnitud, provocada por una intensa llamarada solar, se desplazó desde el Sol a velocidades impresionantes, generando una tormenta solar que activó alertas en los principales centros internacionales de seguimiento del clima espacial.

Los efectos ya son perceptibles: se han registrado auroras en latitudes inusuales y los responsables de infraestructuras críticas debieron revisar sistemas eléctricos, satelitales y de navegación para garantizar su correcto funcionamiento.

La tormenta solar más intensa en 22 años activó alertas globales por impactos potenciales en satélites redes eléctricas y sistemas de comunicación.

Posible tormenta geomagnética de nivel G4

Los observatorios de clima espacial señalaron que este episodio alcanzó intensidades inéditas desde octubre de 2003. Previo al impacto, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos emitió una alerta por una posible tormenta geomagnética de nivel G4, una clasificación vinculada a riesgos significativos para la estabilidad de la red eléctrica y la operación de satélites.

En este grado de la escala, los sistemas de protección pueden desconectar componentes esenciales para prevenir daños graves, lo que aumenta la probabilidad de cortes o interrupciones en el suministro.

El fenómeno no ocurrió de manera aislada: formó parte de una serie de erupciones solares originadas en una zona activa del Sol, identificada por un conjunto de manchas solares de gran tamaño. Por esta razón, los especialistas advierten que podrían registrarse nuevos eventos en los próximos días.

Las tormentas solares surgen cuando el Sol expulsa plasma y campos magnéticos que al llegar a la Tierra generan corrientes que afectan tecnología.

El Sol se encuentra en una etapa de actividad creciente dentro de su ciclo natural, un patrón de aproximadamente once años que alterna períodos de tranquilidad con otros de intensidad elevada.

Cómo afecta a la Tierra la energía solar

Las llamadas tormentas solares se producen cuando el Sol expulsa gigantescas cantidades de plasma y campos magnéticos hacia el espacio interplanetario. Estas nubes cargadas se desplazan con el viento solar y, si su rumbo apunta al planeta, interactúan con la magnetosfera, el escudo que protege a la Tierra de la radiación cósmica.

El impacto genera corrientes eléctricas inducidas que pueden extenderse tanto en el espacio cercano como sobre la superficie terrestre, afectando sistemas sensibles.

En esta ocasión, la eyección de masa coronal fue provocada por una llamarada solar de clase X, la más poderosa según la escala científica. Se trató del primer destello importante del año, que liberó partículas de alta energía cargadas eléctricamente.

La NOAA advirtió sobre una tormenta geomagnética G4 un nivel asociado a fallas en el control de tensión y desconexiones en redes eléctricas.

Al chocar con la magnetosfera terrestre, estas partículas modificaron el campo magnético del planeta y desencadenaron una tormenta geomagnética con efectos a nivel global. Las tormentas geomagnéticas afectan al planeta de manera simultánea, aunque su intensidad depende de la latitud.

Las zonas cercanas a los polos suelen experimentar los impactos más fuertes, mientras que en regiones próximas al ecuador las perturbaciones son más leves. No obstante, durante eventos extremadamente potentes, los efectos pueden llegar a latitudes medias e incluso bajas, lo que permite observar auroras en lugares donde normalmente no se ven.

El nivel de alteración del campo magnético se evalúa mediante distintos índices geomagnéticos. El índice K indica las fluctuaciones locales del campo durante periodos de tres horas, mientras que el índice Kp ofrece un promedio ponderado de estas variaciones a escala global.

Con base en estos registros, la NOAA estableció una escala de cinco niveles, que va de G1 a G5, diseñada para estimar tanto la intensidad como la frecuencia de estos fenómenos a lo largo de cada ciclo solar.

Las auroras se intensificaron y aparecieron en latitudes inusuales cuando partículas solares interactuaron con gases de la atmósfera terrestre.

Al mismo tiempo que se desarrollaba la tormenta geomagnética, los equipos detectaron una tormenta de radiación solar clasificada como S4, dentro de un máximo de cinco niveles posibles. Este tipo de eventos implica la llegada veloz de partículas altamente energéticas, incrementando la radiación en la proximidad de la Tierra. El Centro de Predicción del Clima Espacial del Servicio Meteorológico Nacional siguió el fenómeno en tiempo real y difundió su alcance mediante canales oficiales.

“Actualmente está en progreso una tormenta de radiación solar severa S4; esta es la mayor tormenta de radiación solar en más de 20 años”, comunicó la institución. “La última vez que se observaron niveles S4 fue en octubre de 2003. Los efectos potenciales se limitan principalmente a lanzamientos espaciales, aviación y operaciones satelitales”.

Tecnología en alerta y un espectáculo desde la Tierra

El incremento de partículas energéticas durante una tormenta solar severa plantea un desafío particular para todas las actividades que dependen del espacio cercano. Los astronautas que se encuentran en órbita baja, como los que habitan la Estación Espacial Internacional, experimentan un riesgo elevado de exposición a la radiación.

Una tormenta de radiación solar S4 fue monitoreada por el SWPC la más fuerte desde 2003 con efectos en aviación misiones espaciales y satélites.

Para minimizarlo, se aplican protocolos que incluyen traslados temporales a módulos más protegidos, una estrategia que ya se implementó en ocasiones anteriores durante eventos similares.

El sector de la aviación comercial se mantiene en alerta máxima. Las aeronaves que circulan por rutas cercanas a los polos podrían enfrentar interrupciones en las comunicaciones de alta frecuencia, así como un leve incremento en la radiación que reciben tanto los pasajeros como las tripulaciones. Por esta razón, las autoridades competentes emitieron avisos a las aerolíneas y a los organismos reguladores para que analicen posibles modificaciones operativas y protocolos de seguridad.

Al mismo tiempo, el Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC) informó del fenómeno a organismos clave como la NASA, la Administración Federal de Aviación (FAA), la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y a operadores de infraestructuras eléctricas y sistemas satelitales, asegurando un seguimiento coordinado del impacto potencial de la tormenta.

El Sol emitió una fuerte llamarada solar el 18 de enero, y luego llegó a la Tierra.

“Hemos estado haciendo todas estas llamadas telefónicas para asegurar que todos los operadores de infraestructuras tecnológicas clave estén al tanto de lo que está sucediendo”, explicó el pronosticador Shawn Dahl.

Las infraestructuras eléctricas también se encuentran entre los sectores más vulnerables. Las corrientes inducidas por la actividad geomagnética pueden filtrarse en las redes de transmisión y provocar alteraciones en los transformadores, especialmente en las zonas cercanas a los polos.

Cuando se presentan tormentas de nivel G4, ciertos sistemas de seguridad están programados para desconectar temporalmente elementos críticos, con el objetivo de prevenir daños físicos. Esta medida reduce los riesgos para la red, aunque puede generar interrupciones momentáneas en el suministro.

La historia reciente sirve como advertencia. Durante las tormentas espaciales de Halloween de 2003, se registraron cortes de energía en Suecia y daños en transformadores de Sudáfrica. Más cerca en el tiempo, en mayo de 2024, una tormenta geomagnética intensa provocó fallas puntuales en sistemas dependientes del GPS, mostrando la vulnerabilidad de la tecnología frente a este tipo de fenómenos.

Las rutas aéreas polares pueden sufrir interferencias en comunicaciones durante tormentas solares por el impacto de partículas energéticas.

En este episodio, los expertos no prevén interrupciones tecnológicas generalizadas que afecten al público en general. Ryan French, especialista en física solar del Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado Boulder, explicó que los operadores de satélites probablemente deberán implementar medidas de precaución, aunque destacó que los sistemas actuales han demostrado una resiliencia notable ante eventos recientes.

Más allá de los posibles riesgos, la tormenta solar también ofreció uno de sus fenómenos más llamativos y visuales: las auroras. Cuando las partículas cargadas del Sol penetran en la atmósfera terrestre, interactúan con gases como el oxígeno y el nitrógeno, generando luces de variados colores en el cielo. Durante este episodio, las auroras boreales y australes se hicieron visibles en latitudes inusuales, sorprendiendo y fascinando a miles de observadores.

Las auroras no permanecen fijas ni constantes. Se manifiestan en brotes cortos de actividad, denominados subtormentas, que suelen durar alrededor de veinte minutos. Durante esos momentos, los destellos de luz se intensifican y avanzan hacia latitudes más cercanas al ecuador. Personas de distintas regiones compartieron fotografías y comentarios del cielo iluminado, evidenciando lo excepcional de este fenómeno.

Una tormenta de radiación solar S4 fue monitoreada por el SWPC la más fuerte desde 2003 con efectos en aviación misiones espaciales y satélites.

La posibilidad de que se produzcan nuevas erupciones solares sigue vigente. La zona activa de manchas solares que generó la llamarada de clase X continúa apuntando hacia la Tierra, y cualquier evento adicional en los próximos días tiene altas probabilidades de provocar nuevas eyecciones de masa coronal dirigidas al planeta.

En este contexto, las agencias de monitoreo del clima espacial mantienen un seguimiento constante de la situación. La tormenta solar más potente en más de veinte años sirvió como recordatorio de que la actividad solar no solo genera fenómenos astronómicos a distancia, sino que también impacta directamente en la vida cotidiana.

Desde los sistemas de comunicación y navegación hasta la infraestructura eléctrica y las misiones en el espacio, la conexión entre el Sol y la Tierra volvió a hacerse evidente, reflejándose tanto en los retos tecnológicos como en el espectáculo de luces que iluminó el cielo nocturno.

Sumate al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com

Recibí las noticias en tu celular sumándote al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com. Ingresá al siguiente enlace:  https://whatsapp.com/channel/0029VaQ05Jk6BIErMlCL0v0j

Si querés, podés activar las notificaciones.

Además, podés comunicarte con nosotros a través del WhatsApp de las Noticias al 3885007777.

Copyright © Todo Jujuy Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.
Seguí leyendo

Lo destacado