Francos, apenas 72 horas antes de las elecciones, estaba prácticamente afuera del Gobierno, y se hablaba de que Santiago Caputo ocuparía su lugar. Sin embargo, el resultado electoral - positivo y sorpresivo - cambió los planes. Milei decidió empoderarlo nuevamente, y lo eligió para ser él quien comunicara los resultados la noche del domingo.
Cuando lo vimos hablar tras la victoria, muchos interpretamos que los rumores habían quedado atrás. Francos, incluso, tomó protagonismo durante la última semana, ya que fue él quien gesto la reunión de Representantes provinciales con todo el gabinete nacional.
Al respecto, vale señalar que del conclave participaron 17 gobernadores y 3 vicegobernadoras. Quedaron afuera Formosa, La Rioja, Buenos Aires y Tierra del Fuego, bajo el entendimiento de que los mandatarios de estas provincias se encuentran muy identificados con el kirchnerismo y no tenían demasiado interés en los temas que iban a debatir en la reunión.
Volviendo al punto central: la salida de Francos. La noticia se conoció a través de un tuit del propio exjefe de Gabinete, confirmado minutos después por un comunicado oficial de la Oficina de la Presidencia, también en X.
Justamente la misma noche de la noticia Milei se encontraba reunido con Mauricio Macri, oportunidad en la cual el primer mandatario nacional le comunicó al ex presidente la decisión de remover a Francos. La sorpresa de Macri, ante la novedad, fue evidente.
Dicen que el líder del PRO ya había percibido algo extraño al llegar al encuentro: notó la ausencia de Francos, quien había sido el gestor de la reunión. Y cuando preguntó quién lo reemplazaría, la sorpresa fue aún mayor. Según su mirada, el puesto debía ocuparlo alguien con experiencia técnica y conocimiento de la administración pública. Por eso, al enterarse de que el elegido era el vocero presidencial, Manuel Adorni, no pudo disimular el asombro.
Adorni, economista y figura mediática durante años, llega a un cargo de enorme responsabilidad. Pasa de ser comentarista y vocero, a un puesto donde deberá demostrar si está preparado para manejar una de las áreas más complejas del Gobierno.
¿Está realmente capacitado para ocupar la Jefatura de Gabinete, donde se requiere experiencia en gestión, política y administración del Estado? La respuesta, al menos en una primera lectura, es que el desafío no será sencillo. Aún más en esta segunda etapa del Gobierno de Milei, donde, pese al respaldo electoral, todavía abundan los frentes abiertos.
En lo político, sin dudas, se sentirá la ausencia de dos hombres que supieron tender puentes: Francos y Catalán. Eran, en muchos aspectos, los arquitectos de la moderación dentro de una administración que suele moverse en los extremos.
Habrá que ver si el cambio fortalece al Gobierno o si, por el contrario, agudiza las tensiones internas.
Por lo pronto, solo queda desearle suerte a Manuel Adorni en semejante desafío. Y también a Diego Santilli, quien al cierre de este comentario, fue anunciado como nuevo ministro del Interior del Gobierno de Javier Milei, tras haber sido electo el último domingo como diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.
No obstante de esto, al final, lo que vuelve a quedar claro es que en la política argentina las internas propias del poder muchas veces se imponen sobre los verdaderos objetivos que el país necesita atender.
Diálogo inicial
Otro de los temas destacados de la semana pasada fue el encuentro que mantuvieron los gobernadores con el presidente de la Nación, Javier Milei, y gran parte de su gabinete.
El saldo, al menos en apariencia, fue positivo. Se vieron gestos que hasta hace poco parecían impensados: abrazos entre dirigentes que meses atrás se negaban el saludo - como ocurrió con Jorge Macri - y muestras de cordialidad llamativas, como el cálido encuentro entre Milei y el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio.
Incluso con aquellos con quienes se sospechaba cierto distanciamiento hubo buen clima. Así lo evidenció el saludo con el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, quien no hace mucho había sido protagonista de un reclamo público en la Plaza de Mayo.
Más allá de las formas, la mayoría de los mandatarios coincidieron en que la reunión fue provechosa. Aunque, con la cautela que impone la política, varios advirtieron que habrá que esperar para conocer la “letra chica” de los compromisos asumidos.
Por parte del Gobierno nacional, el pedido fue claro: colaboración en la sanción del Presupuesto 2026, apoyo a las reformas impositiva, laboral y penal, y un gesto de acompañamiento político para la nueva etapa que intenta consolidar Milei.
Los gobernadores, por su parte, también llevaron su lista de reclamos. Cada uno presentó las necesidades de su provincia, en un contexto económico en el que las urgencias se acumulan.
En el caso de Jujuy, los planteos giraron en torno a tres ejes ya conocidos por la región del Norte Grande: biocombustibles, infraestructura -especialmente rutas- y la reactivación de la obra pública, paralizada en varios frentes.
A partir de este intercambio, habrá que ver si lo conversado se transforma en hechos concretos o si todo queda, una vez más, en el terreno de las buenas intenciones. La voluntad política pareció estar presente; el desafío será sostenerla en el tiempo.
Un ejemplo de esa voluntad política sería la incorporación de asignaciones de recursos para las provincias en el proyecto de Presupuesto que se está tratando en el Congreso de la Nación.
Interna peronista
Para finalizar, un pequeño comentario sobre la interna que estalló fuertemente en Fuerza Patria.
En los últimos días, distintos actores del peronismo salieron a expresar su enojo contra Cristina Fernández de Kirchner por el pésimo resultado en las elecciones legislativas y por la administración que ella misma lleva adelante del Partido Justicialista.
Asimismo, y a pesar de las críticas, la expresidenta de la Nación también salió a decir lo suyo, fustigando con dureza al gobernador Axel Kicillof por el desdoblamiento de las elecciones y sin realizar ninguna autocrítica.
También, en este escenario poselectoral, hay que acotar que no cayó para nada bien en la CGT el baile que protagonizó CFK desde su balcón en el barrio de Constitución.
De cara a lo que viene para el peronismo, hay que decir que se avizoran meses muy complejos para la exmandataria. El jueves 6 de noviembre comienza el juicio oral por la causa Cuadernos, y el año que viene tendrá por delante dos juicios orales y públicos más, vinculados al tema de los hoteles.
Además de esto, habrá que ver qué sucede con Máximo Kirchner, quien podría ser desplazado de la titularidad del PJ bonaerense a manos de un dirigente cercano a Kicillof (suena el nombre de Verónica Magario) en las próximas elecciones internas previstas para el mes de diciembre.
Hasta aquí algunos de los temas políticos más destacados de los últimos días.
¡Buen inicio de semana para todos!
Alberto Siufi.
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