Veremos con el correr de los días cómo se desarrollan los hechos y cómo impactan en el sueño de reelección del actual presidente de los Estados Unidos, Joe Biden.
¿Tiene futuro el Pacto de Mayo?
Durante la semana que paso, el Pacto de Mayo, suscripto por el presidente Javier Milei y varios Gobernadores en Tucumán, siguió dando que hablar.
Ya que para muchos de los que seguimos todos los acontecimientos que se sucedieron en la ciudad de San Miguel de Tucumán nos surgió la interrogante acerca del futuro de lo acordado el pasado 9 de julio.
Desde el Gobierno nacional, si bien, se instaló la suscripción al acta como un hecho fundacional y hasta con similitudes al Pacto de la Moncloa en España, en rigor de verdad tenemos que decir que se estuvo lejos de alcanzar los mencionados objetivos.
El “Pacto”, como primera observación, nunca fue producto del consenso general; además, tampoco contó con la adhesión de representantes de las restantes fuerzas vivas, como pueden ser empresarios, trabajadores y hasta la Iglesia.
El acta que promovió el Gobierno nacional tan sólo se limitó a ser una lista de diez puntos muy generales, sin fechas y sin condicionamientos, al cual los Gobernadores tenían la posibilidad de adherir o no, lo cual nos lleva a inferir que el mencionado documento, en esencia, no determina prácticamente nada.
El acompañamiento y firma de 18 gobernadores al Pacto -lo más significativo del acto en Tucumán-, tampoco dejó esa imagen de alianza o de apoyo incondicional al Gobierno nacional.
Más allá de la foto de rigor, varios mandatarios provinciales se retiraron descontentos del jardín de la Republica, puesto que no obtuvieron ninguna respuesta positiva a los reclamos que vienen realizando en torno a la obra pública y a mejoras en la distribución de los recursos.
En sí, no se sintieron bien tratados por el Ejecutivo nacional, ni muy a gusto en el ambiente frio que se eligió para llevar adelante el mencionado pacto.
Otro protagonista que tampoco la paso muy bien fue el ex presidente Mauricio Macri. Lo hicieron venir desde Londres y ni siquiera lo nombraron. No le asignaron una silla donde sentarse y tampoco lo invitaron a estampar su firma en el documento como ex mandatario nacional.
Este destrato hacia el actual titular del PRO a nivel nacional, probablemente, en el corto plazo, traiga aparejado consecuencias en la relación que viene teniendo el Gobierno nacional con el bloque legislativo que conduce el macrista Cristian Ritondo en el Congreso de la Nación.
Vale recordar que, hasta el momento, el espacio del PRO viene mostrándose como un aliado legislativo de la administración libertaria, facilitándole el apoyo necesario para que pudiera aprobar la Ley Bases y el Pacto Fiscal.
Otro aspecto para destacar de la iniciativa promovida por el Gobierno libertario fueron las ausencias al evento.
Del lado de la Iglesia, el titular de la Conferencia Episcopal Argentina, Oscar Vicente Ojea, no pudo ser parte de la firma del acta porque fue invitado apenas 48 horas antes del evento. Esto llevo a que, por motivos de agenda, el monseñor deba ausentarse.
La Corte Suprema de Justicia, que públicamente había sido invitada con anterioridad, tampoco fue parte del Pacto de Mayo. Muchos dicen que la ausencia de los cortesanos se puede deber al malestar que genera la idea de ampliar la Corte de 5 a 7 miembros y la postulación de Ariel Lijo para sumarse al tribunal.
Lo cierto es que, más allá de lo que se pueda decir, el rechazó a la convocatoria se debe principalmente a que consideraban al Pacto de Mayo como un acto político y no como una instancia institucional.
Otra ausencia destacada en Tucumán fue la de los bloques legislativos “dialoguistas” en el Congreso. Tanto Hacemos Coalición Federal, comandada por el Miguel Pichetto, como la Coalición Cívica, le dijeron no al pacto y ninguno de sus legisladores se hicieron presente en la capital tucumana.
En el seno de los mismos, dejaron trascender que no iban a participar de lo que consideraban un acto político de la Libertad Avanza en el marco de una conmemoración patria.
Por último, no podemos dejar de destacar la ausencia más importante y menos explicable de todas: el faltazo de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, quien adujo tener un estado gripal para no asistir al acto en Tucumán.
Y destacamos el “faltazo” de Villarruel porque la misma sí participo -al día siguiente- del Tedeum que fue encabezado por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, y del desfile militar que se llevó a cabo en la avenida del Libertador de Capital Federal.
Ante este panorama poco certero que rodea al Pacto de Mayo, solo nos resta por decir que en los últimos días se anunció la creación del Consejo de Mayo por parte del Gobierno nacional para tratar de convertir en hechos concretos lo que se plasmó en el Acta de Mayo.
Guillermo Francos, actual jefe de Gabinete de Ministros y probable representante de la administración libertaria en el Consejo, ya convocó a empresarios, la CGT, senadores, diputados y gobernadores, entre otros, para hablar de los diez puntos planteados en el Pacto y comenzar a trabajar en propuestas sobre los mismos.
¿Podrá el gobierno de Milei capitalizar políticamente el Pacto de Mayo? En las próximas semanas lo veremos.
El dólar como protagonista
La semana que pasó también nos dejó fuerte sacudones en materia financiera. El dólar blue pegó un salto importante y termino cerrando la semana a $1.500, dando continuidad a la tendencia alcista que se viene manifestando en los últimos días.
En la provincia, el dólar “Jujuy”, nombrado así a partir de ahora por la incidencia que tienen los ciudadanos bolivianos en la cotización de la divisa al comprarlo en nuestro territorio por la escasez que existe en el Banco Central de su país, cerró la semana a 1520 para la compra y 1540 para la venta.
El contado con liquidación y el MEP estuvieron en el orden de los 1400 pesos, o sea, entre 60 y 70 pesos menos que el dólar blue, o sea, por debajo de los financieros.
A esto hay que sumarle la brecha que superó el 50%, lo cual es algo realmente malo, y el riesgo país superó los 1500 puntos.
Sin lugar a dudas, la realidad nos aportó datos financieros que realmente preocupan. Esperemos que el Gobierno nacional reconozca la actualidad y comience a obrar en consecuencias.
Los problemas y las urgencias empiezan a ser importantes y no se ve que el programa económico -que tanto pregonan los funcionarios de la administración libertaria- este dando los mejores resultados.
La recesión sigue haciendo estragos, la inflación se comportó bien en menos de 5 puntos, pero, aun así, el futuro no deja de ser incierto.
El RIGI en acción
Durante la semana que pasó también fue motivo de conversación el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, conocido popularmente como RIGI.
Con opiniones a favor y en contra, el proyecto que fue incluido en la Ley Bases comienza de a poco a abrir nuevos horizontes de inversiones.
En los últimos días, la minera Eramine Sudamerica S.A., que es una firma de capitales mixtos franceses y chinos, anunció que si el RIGI se reglamente inmediatamente va a invertir otros 800 millones de dólares para la exploración a 70 kilómetros del actual proyecto Centenario-Ratones que ya viene desarrollándose en Salta para la explotación del litio.
En materia energética, la Transportadora Gas del Sur (TGS) anunció una inversión de 700 millones de dólares para ampliación de gasoductos, en tanto que la empresa Sidersa informó un plan de inversión inicial por 300 millones de dólares para instalar una planta siderúrgica de última generación en la ciudad de San Nicolás, en el norte de la provincia de Buenos Aires.
Dentro de este marco, también podemos citar la puja que se da entre el Gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el gobernador de Rio Negro, Alberto Weretilneck, para hacerse con una inversión inicial de más de 30 millones de dólares por parte del trabajo conjunto que llevarán adelante YPF y Petronas de Malasia.
El destino de la inversión, hasta el momento, es incierto, puesto que el Kicillof aún tiene tiempo hasta hoy para decidir si adhiere al RIGI y así poder disputar que la inversión se realice en la zona de Bahía Blanca.
No obstante, la política también está haciendo lo suyo y ya trascendió que el presidente Javier Milei apoya para que las inversiones se concreten en la provincia del sur del país.
¿Kicillof se animará a perder inversiones por su posicionamiento ideológico en contra del RIGI? Ya lo veremos.
Por lo pronto, el RIGI, demonizado por algunos, ya empieza a generar debates interesantes en cuanto a su implementación en todo el país.
¡Feliz inicio de semana para todos!
Alberto Siufi.
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