El lanzamiento de la serie Menem, que retrata la vida del expresidente argentino, en Amazon Prime provocó un renovado debate sobre su figura. En una entrevista para Infobae en Vivo, Mariano Varela, creador y productor de esta ambiciosa biopic, detalló el proceso creativo y las reacciones que ha generado.
“La figura de Menem fascina porque es imposible armar un consenso sobre él. Es un personaje donde todos proyectan algo distinto, para bien o para mal, y eso hace que nadie se mantenga indiferente”, explicó durante una charla con Jesica Bossi, Diego Iglesias, María Eugenia Duffard y Federico Mayol, sobre una producción que estuvo en secreto por mucho tiempo.
La serie Menem en Amazon Prime reaviva el debate sobre el expresidente argentino y los años 90.
El productor detalló el proceso creativo, los desafíos que implica representar personajes complejos, la experiencia de recibir tanto admiración como críticas pocas horas después del estreno global en la plataforma, y cómo esta serie vuelve a poner en debate la historia, la sociedad y la cultura de los años 90 en Argentina.
Un proyecto con obstáculos desde el inicio
Según el showrunner, el camino hacia el estreno fue una verdadera odisea llena de dificultades: “Inicialmente nadie se animaba a tocar la historia de Menem. Era casi tabú, por la cercanía en el tiempo y porque todavía están vivos muchos de sus colaboradores más estrechos, sus familiares y hasta rivales políticos”.
Reconoció que para desarrollar la serie convocaron a un grupo de guionistas especializados en temáticas políticas y establecieron desde el principio una premisa definida: “No estábamos interesados en hacer ni un juicio de valor ni una defensa, sino en retratar las complejidades de una época y de un hombre que interpretó como nadie la Argentina de su tiempo”.
La serie aborda tanto los momentos de esplendor como las controversias y tragedias del menemismo.
La serie Menem y un debate inevitable sobre los años noventa
El creador señaló que uno de los logros fue provocar el debate: “La discusión es inevitable. En algún punto, el fenómeno Menem sigue vigente porque pone sobre la mesa nuestros propios conflictos irresueltos. Hablar de los años noventa es hablar de quiénes fuimos y a dónde no queremos volver, o sí, depende de a quién le preguntes”.
El productor ahondó en los orígenes del proyecto. Relató que la investigación para la elaboración de los capítulos llevó más de dos años e incluyó múltiples entrevistas, tanto con personas cercanas al expresidente riojano como con críticos de su gobierno. “La mirada panorámica de la serie busca entender la personalidad exuberante de Menem, pero también retratar las sombras y las luces de un período que sigue siendo muy cercano y conflictivo”, explicó.
Varela admitió que uno de los principales retos fue trabajar con fuentes vivas. “Algunos nos abrieron la puerta desde el principio porque entendieron que no íbamos a caer en la caricatura”.
El elenco, encabezado por Leonardo Sbaraglia, fue seleccionado por su capacidad de representar figuras icónicas.
Críticas tempranas y un casting meticuloso
Por otro lado, apenas se estrenó el primer tráiler, surgieron críticas inmediatas. Es parte del fenómeno: Menem despierta tanto lealtades firmes como rechazos intensos. Esto convirtió el trabajo en algo apasionante pero también extenuante. Explicó que al reflejar en pantalla “los rituales, las fiestas, la política de los 90, hay quienes se sienten reivindicados y quienes se sienten atacados”.
En cuanto al casting y la interpretación de personajes tanto del ámbito político como del espectáculo, el productor fue claro. “Trabajamos muchos meses buscando actores y actrices capaces de asumir la enorme responsabilidad de dar vida a personas reconocibles, queridas u odiadas. Nos obsesionamos con los detalles para no caer en el ridículo o en la parodia”. Destacó que elegir al protagonista —Leonardo Sbaraglia— fue especialmente complicado: “No solo tenía que parecerse, sino transmitir esa mezcla de carisma y opacidad, de seducción y misterio”.
La producción generó reacciones intensas en redes sociales, medios y el Congreso argentino.
La familia Menem estuvo muy atenta al desarrollo del proyecto. “Tuvimos varias reuniones con Zulema Menem, cuyo aporte fue clave para reconstruir detalles íntimos de la vida familiar, aunque en ocasiones expresó desacuerdos”, confesó el productor. Con cuidado, evitaron profundizar en episodios dolorosos, manteniendo siempre “el límite siempre fue reflejar los hechos públicos sin caer en el morbo”.
Durante la charla, Mariano Varela resaltó que la serie captó la atención de medios en España, México y otros países de América Latina: “Nos interesa que afuera también vean de qué manera Argentina lidia con su pasado, con sus contradicciones y sus grandes personajes. La historia de Menem no es solo la historia de un político, sino de un país que aún no termina de elaborar lo que pasó.”
A nivel nacional, la serie revivió tensiones entre exaliados y adversarios del expresidente. “Recibimos mensajes de todo tipo, desde antiguos ministros que se enorgullecen de haber sido parte de ese gabinete, hasta funcionarios actuales que temen que la ficción reinstale ciertas ideas”, comentó el productor. Añadió que, incluso antes del rodaje, las amenazas “fue parte del precio, pero también de la importancia histórica que tenía el proyecto”.
Mariano Varela, creador de la serie de Carlos Menem.
El tratamiento del tema en la serie abarcó tanto los momentos de gloria como los episodios polémicos. “No podíamos ignorar los escándalos, los atentados, la privatización de empresas, las fiestas y las tragedias”, explicó Varela. “Cada capítulo busca mostrar la complejidad del personaje, capaz de conquistar a grandes masas y, al mismo tiempo, protagonizar decisiones controvertidas”, enfatizó.
Al ser interrogado acerca de las críticas recibidas y las posibles acusaciones de sesgo, el responsable del proyecto reconoció: “Sabíamos que nos iban a pegar de todos lados. Algunos nos acusan de glorificar a Menem, otros de demonizarlo. Es imposible dejar contentos a todos, pero ese es el rol de la ficción política: incomodar, preguntar, abrir el debate, no cerrar la discusión”.
El creador confía en que, a largo plazo, la serie sirva como un punto de partida para nuevas interpretaciones del periodo menemista: “Ni santificación ni condena definitiva. Simplemente mostrar lo que pasó, recrear los hechos y dejar que el público saque sus propias conclusiones”.
Mariano Varela, creador de la serie de Carlos Menem.
Una historia que traspasa fronteras
Durante la entrevista, Varela subrayó el tono épico y a la vez dramático que buscaron imprimirle a la serie. “Los ’90 en Argentina fueron una montaña rusa: desde la euforia de los mundiales hasta el dolor de los atentados. Había que estar a la altura de esa intensidad y mostrar la contradicción como núcleo de la historia”.
En cuanto al impacto personal que tuvo el proyecto, el productor compartió: “Trabajar todos estos años en la figura de Menem te obliga a ver la política y la historia desde todos los ángulos. Aprendí más sobre la Argentina indagando estos personajes ambivalentes que leyendo cualquier manual”.
Para cerrar, reflexionó sobre la eventualidad de que otras figuras presidenciales de la etapa democrática sean abordadas desde la ficción. “El desafío está en animarse. No hay que tener miedo de contar historias polémicas, siempre que haya rigor y respeto. Al final, la ficción puede ayudar a entender, aunque duela, y a veces, ese dolor es el verdadero motor para repensar la sociedad”, finalizó.
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