Las mordeduras de perros siguen siendo un problema de salud pública en San Salvador de Jujuy y, lejos de lo que suele creerse, la mayoría no ocurren en la vía pública ni con animales callejeros. Así lo explicó el médico veterinario Eduardo López Jordán, en una entrevista brindada a Canal 4, donde remarcó que el 80% de los casos se dan dentro de las casas de los dueños y con perros conocidos por la víctima.
El especialista puso el foco en la prevención, un aspecto que —según señaló— suele quedar relegado frente a las estadísticas posteriores al ataque. “Se habla mucho de números, pero poco de por qué ocurren las mordeduras. Hay factores sociales, culturales y edilicios que influyen, como casas sin cerramientos adecuados y animales que permanecen sueltos”, explicó.
Barrios más afectados y grupos en riesgo
De acuerdo con datos aportados por la Dirección de Zoonosis municipal, durante el último período se registraron más de 150 atenciones médicas por mordeduras, aunque solo 40 casos llegaron a formalizarse como denuncias. El barrio con mayor cantidad de episodios es Alto Comedero, una situación que, según los especialistas, se vincula con cuestiones estructurales y de tenencia responsable.
Los grupos más vulnerables son los niños y los adultos mayores. En el caso de los menores, López Jordán advirtió que “por su tamaño, los perros suelen morderles el rostro, lo que agrava las lesiones”. Además, remarcó que muchas mordeduras graves ocurren cuando llega un bebé o un niño pequeño a una casa donde el animal no está habituado a convivir con él.
mordedura perro
Mordeduras de perros.
Perros domésticos, señales de alerta y responsabilidad del dueño
Uno de los datos más contundentes de la entrevista fue que la mayoría de las mordeduras no provienen de perros desconocidos, sino de mascotas del propio hogar, de familiares o de visitas. “El animal siempre avisa. El gruñido es una señal clara de incomodidad. Si se ignora, el riesgo de mordedura aumenta”, señaló el veterinario.
López Jordán fue enfático al hablar del rol del propietario: “Uno puede tener un perro cuidador, incluso agresivo, pero tiene que estar encerrado y bajo control. La agresividad no es una virtud si pone en riesgo a la familia”.
También explicó que, en muchos casos, los perros están “marcando límites”, especialmente cuando no hubo un manejo adecuado desde cachorros. “Hay momentos en los que es necesario ponerse firme y, si el riesgo persiste, evaluar seriamente si el animal puede seguir en ese entorno”, advirtió.
Qué hacer ante una mordedura y por qué muchas no se denuncian
Los científicos destacan que este hallazgo tiene importantes implicaciones para la comunicación entre humanos y perros.
Es sumamente importante educar a los perros.
Sobre la baja cantidad de denuncias, López Jordán explicó que muchas mordeduras son leves y ocurren entre vecinos o familiares, lo que lleva a “arreglos informales” para evitar conflictos legales. Sin embargo, remarcó que lo primero y fundamental es la atención sanitaria inmediata: lavar la herida y acudir a un centro de salud.
Las denuncias, aclaró, suelen aparecer cuando el animal es reiteradamente agresivo y ya mordió a varias personas en el barrio.
Prevención, la clave
En un contexto de vacaciones, con niños y adultos mayores más tiempo en casa, los especialistas insisten en reforzar las medidas de prevención. “A la primera señal de gruñido o conducta agresiva hay que actuar. Esperar puede terminar en una lesión grave”, alertó López Jordán.
Finalmente, recordó algunas recomendaciones básicas: "no correr ni dar la espalda ante un perro agresivo, no enfrentarlo con movimientos bruscos y, en el ámbito doméstico, educar al animal desde pequeño, incluso habituándolo al contacto durante la alimentación para evitar conductas defensivas".