Según el parte meteorológico, el principal riesgo se relaciona con la abundante precipitación en cortos períodos de tiempo. Los valores de lluvia acumulada se ubican entre 60 y 115 milímetros, con la posibilidad de registros superiores de forma localizada. Esta situación eleva el nivel de riesgo por anegamientos, crecidas repentinas y complicaciones en zonas vulnerables.
El alerta se mantiene vigente para la franja horaria nocturna y la primera parte de la madrugada. Las autoridades recomiendan extremar cuidados y mantenerse informados a través de los canales oficiales ante posibles actualizaciones del pronóstico.
Afecta a los departamentos Ledesma, Santa Bárbara, San Pedro, Palpalá, El Carmen, Dr. Manuel Belgrano, Valle Grande, sur de Tumbaya y sur de Tilcara.
Las ráfagas fuertes representan un riesgo para estructuras precarias, árboles y tendidos eléctricos. A su vez, el granizo puede generar daños materiales, mientras que la intensa actividad eléctrica incrementa el peligro en espacios abiertos. La combinación de estos factores obliga a reforzar las medidas de prevención.
La acumulación de agua en poco tiempo constituye otro de los puntos críticos del alerta. Calles anegadas, desbordes y dificultades en la circulación pueden registrarse durante el evento, especialmente en sectores con drenaje insuficiente.
Recomendaciones ante el alerta meteorológico
Ante este escenario, se recomienda salir solo si resulta necesario y permanecer en construcciones cerradas como viviendas, escuelas o edificios públicos. En caso de ingreso de agua al hogar, se recomienda desconectar electrodomésticos y cortar el suministro eléctrico para evitar accidentes.
Otra medida clave consiste en cerrar puertas y ventanas y mantenerse alejado de ellas. Además, se sugiere evitar zonas inundables, no circular por calles anegadas y retirar o asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento.
En todas estas zonas se prevén condiciones meteorológicas similares, con lluvias intensas, ráfagas fuertes y posible caída de granizo. Las autoridades de cada jurisdicción mantienen activos los protocolos de monitoreo y prevención.
El seguimiento del pronóstico y el cumplimiento de las recomendaciones oficiales resultan fundamentales durante la vigencia del alerta en la región.