En el marco de las fiestas de fin de año, en distintos puntos de la provincia se repite una escena que vale la pena contar: vecinos que se organizan para decorar sus espacios con material reciclado, apostando a una Navidad más sustentable y con conciencia colectiva. En el barrio Huaicos, esa idea tomó forma en un arbolito que ya se convirtió en una postal: lo hicieron Mabel y Alfredo, junto a todos los vecinos y está construido con más de 60.000 tapitas, botellas plásticas y maples de huevo.
El proyecto tiene su tiempo, con la intención de superarse año tras año. Según contaron sus creadores, desde septiembre vienen reuniendo materiales y pensando el diseño. “Todos los años hacemos distintos arbolitos reciclados, solo queda agradecer a todos los vecinos que participaron con tapitas que traían todos los días”, dijo Mabel, emocionada por la respuesta del barrio. Y agregó Alfredo:
“Desde septiembre venimos buscando tapitas. Nos dimos cuenta que nada es imposible para realizar este arbolito sustentable”. “Desde septiembre venimos buscando tapitas. Nos dimos cuenta que nada es imposible para realizar este arbolito sustentable”.
Embed - Un árbol de Navidad hecho con 60 mil tapitas: el símbolo de esperanza en Barrio Los Huaicos
La colaboración fue clave y llegó de todos lados: familias, chicos y hasta trabajadores del transporte. “Desde los colectivos nos dejaban tapitas, los chicos de las escuelas volvían con tapitas, así que esperamos que el año que viene sea más grande”, relató Mabel. Ese gesto colectivo se nota en cada detalle: la estrella tiene estructura de caña de bambú y está forrada con CD, mientras que la “caja de regalos” se armó con maples de huevo recubiertos con la base de botellas de gaseosa, aprovechando el envase completo, no solo las tapas.
Arbolito de navidad de Los Huaico (5)
Arbolito de Navidad en los Huaicos: Un proyecto nacido en septiembre que convirtió residuos en alegría
Y hay más: el Papá Noel es un maniquí que, según contaron, “apareció en la basura”, y luego la gente colaboró con ropa roja para vestirlo. Los lentes son con bolsas de alimento para perros, el asiento es de palet, y todo el armado respira esa mezcla de ingenio y cariño que transforma lo descartado en algo nuevo. “Se acordaba a mi época de carroceros, somos carroceros de la Navidad”, dijo Alfredo entre risas, con ese orgullo simple de quien crea con las manos.
Arbolito de navidad de Los Huaico (1)
La sorpresa no solo alegra a los vecinos: ya se volvió un punto de encuentro. Una curiosidad que pinta el espíritu del lugar es que choferes de colectivos hacen una parada para fotos, invitan a los pasajeros a bajar y retratarse junto al arbolito. “Le ponemos Navidad a los Huaicos y alegría a los chicos”, resumió Alfredo, mientras contaba que cada año el barrio espera con entusiasmo “la nueva sorpresa”. Porque, en definitiva, no es solo una decoración: es una forma de decir que cuando la comunidad se junta, hasta una tapita puede convertirse en esperanza.