Lejos de frenarse tras el feriado, el movimiento sigue siendo intenso. Desde temprano, se observaron filas y un flujo constante de personas que cruzaron hacia Bolivia por el día.
El arrastre del fin de semana largo
Durante los días feriados, miles de argentinos aprovecharon el contexto económico para cruzar la frontera y realizar compras, principalmente de mercadería y productos de consumo.
Ese movimiento no se cortó: el ritmo se mantiene y consolida un circuito que ya es habitual en la región.
La clave está en la diferencia de precios. Aunque el peso argentino tiene menor valor, muchos productos en Bolivia siguen siendo más accesibles. Ropa, alimentos, electrónica y artículos importados forman parte de las compras más buscadas.
Argentina compra porque del otro lado rinde más:
El paso por chalanas se consolida como uno de los puntos más dinámicos del norte argentino. Para algunos, es consumo cotidiano; para otros, una oportunidad de reventa. La escena se repite: cruce rápido, compra puntual y regreso.
Más allá de feriados o días hábiles, el flujo responde a una sola variable: cuánto rinde el dinero.
Un servicio clave, con costos y reclamos
El movimiento actual también se explica por lo que pasó hace apenas semanas. A fines de enero de 2026, el servicio de chalanas volvió a funcionar tras una suspensión por la crecida del río Bermejo, lo que reactivó de inmediato el cruce y la actividad comercial.
El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, marcó la falta de control sobre el sistema. “Hoy las chalanas están desreguladas. Pueden cobrar lo que quieran”, afirmó.