El acuerdo se cerró entre la noche del viernes y la mañana del sábado, con la confirmación de los lineamientos generales para la conducción partidaria. Durante el mediodía se avanzó en la distribución de cargos dentro del consejo del partido y en la representación de las distintas ramas.
La llegada de Kicillof a la presidencia del PJ provincial incluyó como condición un respaldo amplio a su gestión al frente del Ejecutivo bonaerense, punto que resultó clave para destrabar las conversaciones.
El calendario partidario y la interna previa
El proceso de renovación de autoridades se activó en diciembre pasado, cuando el entonces presidente del PJ bonaerense, Máximo Kirchner, definió el 15 de marzo como fecha para la elección de la nueva conducción. Desde ese momento, la interna entre el sector referenciado en Cristina Kirchner y el espacio político del gobernador abrió distintos escenarios posibles.
Durante las semanas siguientes, la junta electoral avanzó con la depuración de padrones y definiciones administrativas. Ese recorrido expuso tensiones y desacuerdos menores entre los distintos espacios, aunque sin romper los canales de diálogo.
Con el correr de los días, tomó fuerza la posibilidad de una salida consensuada. Desde el kirchnerismo hicieron llegar la propuesta para que Kicillof asumiera la presidencia partidaria, con el objetivo de evitar una contienda interna de resultado incierto.
En paralelo, dentro del Movimiento Derecho al Futuro, el espacio que respalda a Kicillof, también surgieron pedidos para que el mandatario asumiera el control de la estructura partidaria. Ese reclamo se intensificó tras la elección seccional de septiembre, donde el frente oficialista se impuso con una diferencia amplia frente a La Libertad Avanza.
Si bien el resultado de octubre mostró un escenario distinto, la lectura interna valoró la estrategia electoral del desdoblamiento y reforzó la posición del gobernador dentro del armado político.
El acuerdo define que la vicepresidencia primera del PJ bonaerense quede en manos de la vicegobernadora Verónica Magario, quien ya ocupa ese lugar dentro del esquema partidario. La vicepresidencia segunda y la secretaría general corresponderán al sector kirchnerista.
Además, el control del Congreso del partido quedará en manos del espacio referenciado en Máximo Kirchner, un rol que hasta ahora ejercía el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza.
Entre sábado y domingo se terminará de cerrar la integración completa del consejo partidario, junto con las secretarías y cargos restantes, en un esquema que busca reflejar el equilibrio interno.
Axel Kicillof.
Axel Kicillof.
Escenarios locales y armado preventivo
El entendimiento a nivel provincial no replica de forma automática en todos los distritos. En algunos municipios, como Mar del Plata, Tigre y San Nicolás, persiste la posibilidad de elecciones internas para renovar autoridades locales.
En paralelo a las negociaciones, el espacio político del gobernador avanzó con el armado de listas propias como estrategia preventiva. Esa logística buscó garantizar una alternativa en caso de que el acuerdo de unidad no prosperara.
El procedimiento recordó al armado electoral de la elección provincial de septiembre, cuando el MDF presentó listas propias antes de unificar posiciones. Finalmente, el consenso alcanzado permitió ordenar la conducción del PJ bonaerense sin recurrir a una interna general.