Casi la mitad de los hogares del país enfrenta dificultades para acceder a servicios básicos como agua corriente, gas de red o cloacas. Según la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) del INDEC correspondiente al primer semestre de 2025, el 46,2% de los hogares urbanos no cuenta con al menos uno de estos servicios, lo que equivale a más de 4,7 millones de viviendas y 15,4 millones de personas afectadas.
El estudio advierte que, si bien hubo ampliaciones de redes en distintas regiones, las desigualdades en infraestructura y recursos económicos limitan el acceso efectivo. En cambio, el 53,8% de los hogares dispone de los tres servicios de forma simultánea, concentrados principalmente en las grandes ciudades con redes consolidadas.
En cuanto al detalle, el 90,6% de los hogares tiene conexión a la red de agua, mientras que el 9,4% debe recurrir a perforaciones, tanques comunitarios o recolección. Respecto al gas natural, el 65,7% cuenta con conexión domiciliaria, y el 34,3% depende de garrafas u otras fuentes más costosas y menos seguras. En el caso de los desagües cloacales, el 73,1% accede a la red, pero el 26,9% utiliza pozos ciegos o cámaras sépticas.
Estas diferencias se explican por el ritmo desigual de urbanización: en muchos barrios recientes, las redes existen en la vía pública pero no llegan a las viviendas. Además, los altos costos de conexión y la falta de regularización dominial dificultan las obras domiciliarias.
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Situación de los hogares en Argentina.
Más datos del informe del INDEC
En términos habitacionales, el 81,5% de los hogares vive en viviendas de calidad suficiente, mientras que el 18,5% restante presenta deficiencias en materiales o condiciones estructurales. También se registra un 1,8% de hogares con hacinamiento crítico, es decir, más de tres personas por cuarto.
El informe resalta además que el 12,1% de las viviendas no cuenta con baño adecuado, y el 6,1% no dispone de descarga de agua, lo que afecta las condiciones de higiene y salud.
El entorno urbano también muestra desigualdades: el 5,1% de los hogares está ubicado cerca de basurales y el 9% vive en zonas inundables, con episodios de anegamientos durante el último año.