A una semana de asumir como vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner declaró este lunes en los tribunales porteños de Comodoro Py por la causa donde está imputada como líder de una asociación ilícita para manipular el presupuesto y perjudicar al Estado en la adjudicación de obras públicas a la empresa Austral Construcciones, propiedad del empresario santacruceño Lázaro Báez.

En su declaración, Cristina habló durante tres horas y se negó a contestar las preguntas de los jueces. Además, negó ser amiga de Báez, cuestionó a los jueces repetidamente, dijo que la causa se trata de un caso flagrante de lawfare (guerra jurídica) armada por el Gobierno de Mauricio Macri en conjunto con el Poder Judicial y los medios.

La indagatoria comenzó alrededor de las 10:20, después de los jueces del Tribunal Oral Federal (TOF) 2 - está formado por Jorge Gorini, Andrés Basso y Rodrigo Gómez Uriburu - rechazaran el último recurso del abogado de Cristina, Carlos Beraldi, pidiendo la transmisión en vivo de la audiencia a través de la web del Poder Judicial.

Lawfare y medios de comunicación

Durante su extensa declaración, Cristina dijo varias veces que el caso donde se la acusa es un clásico ejemplo de lawfare. En esa línea, reclamó que los hechos de la causa “ya fueron juzgados y sobreseídos en la provincia de Santa Cruz. Eso muestra la matriz y las pruebas del lawfare”, dijo.

Tal como había tuiteado anoche, también basó su acusación en el rechazo al recurso de transmisión en vivo de su declaración, mientras que la causa “tuvo una difusión mediática en vivo y en directo inédita - dijo la expresidenta - durante todo el juicio”, y agregó: “Los medios de comunicación publicitan cosas que no figuran en el expediente o que no son delitos para conformar a la opinión pública y con eso los jueces no tengan otra alternativa que condenar”.

Te puede interesar: Cristina dijo que la causa por la obra pública está articulada para "demonizar y destruir líderes populares"

Un plan armado por el Gobierno

Durante su declaración, la vicepresidente electa dijo que la causa en la que se la investiga, cuyo monto en defraudación al Estado llega a $46 millones, “fue un plan ordenado por el gobierno saliente” que “utilizó la Oficina Anticorrupción y la UIF para impulsar las causas judiciales”.

En ese sentido, acusó al Gobierno actual de haber tenido “una mesa judicial que decidía quién iba preso, quién no, a qué empresario había que apretar para que no vaya preso, para que venda sus empresas”.

"El plan fue ideado para una feroz e inédita persecución para quien fuera dos veces presidenta de la República. Primero, multiplicidad de procesamientos. Soy jefa de cuatro asociaciones ilícitas, la verdad que no sé cómo tuve tiempo para gobernar porque me la pasaba haciendo asociaciones ilícitas”, dijo Cristina.

En la misma línea, reclamó por la difusión pública y mediática de sus diálogos telefónicos con el ex secretario de la Presidencia Oscar Parrilli, que hoy es senador. “¿Eso no es persecución?”, preguntó la expresidenta.

Sobre Lázaro

Esta mañana la ex presidenta fue la única de los imputados en la causa en declarar, si bien Báez también estaba en la sala. Con respecto a la relación entre ambos, dijo que “nunca fue su amiga” pero aclaró: “No voy a tolerar que se diga que porque alguien es amigo de alguien hay que condenarlo, eso pasó en la dictadura y no voy a prestarme a eso”.

“El hecho de que una persona sea amigo y tenga empresas no es delito. Si no, cómo lo llamarían al amigo del alma del presidente que se quedó con las empresas energéticas que saquearon los bolsillos de los argentinos”, agregó con relación a Nicolás Caputo.

Finalmente, en esa línea acusó: “Había que condenar a un gobierno, el de Néstor Kirchner, que desendeudó el país, había que traer de vuelta al FMI y para traer el Fondo había que convencer que el que los desendeudó era un chorro y vino a saquear el país. Eso es lo que hicieron y por eso estoy sentada acá”.

Alberto Fernández, al estrado de testigos

Dentro de la causa, Cristina está acusada de manipular la ley de presupuesto para beneficiar a las empresas de Báez con obras públicas. Sobre ese punto, la ex presidenta primero ridiculizó la idea de que hubiera podido manipular al Congreso en su favor - "Cómo puede ser que un fiscal, jueces de la Nación crean que el parlamento hace lo que quiere y sobre todo conmigo que me rechazaron la resolución 125 (... ) Señores fiscales, si yo o cualquier presidente pudiera obligar... pero por favor. Y no citaron a ningún legislador para preguntarles si fueron presionados”.

A continuación, recordó que el encargado de ejecutar el presupuesto es el jefe de Gabinete y que no hay ninguno citado en la causa. “Van a tener que citar al presidente de la República, que fue jefe de gabinete de 2003 a 2008”, dijo Cristina, mientras que su defensa ya hizo llamar a Alberto Fernández como testigo en el juicio.

Cuestionamiento a jueces

Durante su declaración la futura vicepresidenta no ahorró reclamos a los jueces federales que la investigaron Julián Ercolini y Claudio Bonadio. En ese sentido, habló de “persecución” a sus hijos - “Ercolini es el mismo que provocó que mi hija se enfermara”; y comentó: “Siempre le digo a Florencia: “Imagínate si Perón y Evita hubieran tenido hijos”.

¿Preguntas?

Antes de retirarse del estrado, Cristina volvió a dirigirse a los jueces:

“Este tribunal, el del lawfare, seguramente tiene la condena escrita. No me interesa, a mi me absolvió la historia, me va a absolver la historia. Y a ustedes, seguramente, los va a condenar la historia”.

Finalmente, antes de retirarse aplaudida por dirigentes y militantes y frente a la respuesta del presidente del Tribunal de si respondería preguntas, cerró: "Preguntas tienen que contestar ustedes".

Copyright Todojujuy.com Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.

Deja tu comentario