Este Domingo, en el último vuelo desde La Habana, llegó la vicepresidenta Cristina Kirchner acompaña por su hija Florencia, quien volvió al país tras haber estado más de un año internada en la isla de Cuba por problemas de salud.
Cristina y Florencia llegaron en el vuelo CU 360 de la empresa Cubana de Aviación, que tenía que aterrizar en el aeropuerto de Ezeiza a las 22:30, pero terminó llegando casi una hora más tarde.
Tras más de un año bajo un tratamiento medico por problemas de salud, Florencia Kirchner volvió a Buenos Aires para continuar con la asistencia médica desde su casa.
Antes de partir hacia Buenos Aires, la hija de la vicepresidenta publicó en su cuenta de Instagram una carta abierta en la que relató cómo fue su última noche en ese país y explicó la habitación que fue su lugar hasta ese momento: “Se comienza en soledad” .
“Camino por la habitación a la caza de imágenes fértiles en la cabeza, para que se me hagan como bebés. Camino por el teatro imaginario, mientras por el instante, se me escapan las palabras que querría decir. Se me habla la boca sola. Estoy jugando a la premonición. Pasé gran parte del día en pose fetal. Estoy dejando lo que llaman: la campana de cristal. De ahora en más si no puedo con algo, estaré entre humanos y movimiento, que me verán por no poder, y que lejos de la comprensión pondrán sus ojos putrefactos sobre mi manera deslenguada, y la manera esa otra, la laxa que me hace poder dar vuelta los brazos como un cisne fallido”, escribió la cineasta.
Cabe resaltar que, durante su estadía en La Habana, la vicepresidenta de la Nación viajó en reiteradas oportunidades para acompañar a su hija. Ambas volvieron en el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado por el presidente, Alberto Fernández, por lo que ambas deben cumplir con la cuarentena.
Florencia Kirchner fue diagnosticada de un trastorno de estrés postraumático y un linfedema ligero de miembros inferiores. La joven está acusada de integrar una presunta asociación ilícita con su mama y su hermano, y de realizar supuestas maniobras de lavado de dinero.