El 2.020 podría ser un año clave para que la marihuana deje de ser una sustancia prohibida en todo el país. Es que el Gobierno nacional estaría evaluando enviar al Congreso el proyecto de despenalización de la tenencia y cultivo de la planta de cannabis.

Por este motivo, varias áreas estudian cómo funciona en los países donde el uso de la marihuana está legalizado o va en ese camino, considerando que genera gastos innecesarios el perseguir a quien consume.

Durante la campaña, el presidente Alberto Fernández había dicho que “la solución no es perseguir a los que se fuman un porro, persiguiendo como perseguimos sólo genera un mercado en negro que es perfecto para los grandes delincuentes del narcotráfico y le arruina la vida al pequeño consumidor, que decidió intoxicarse como el fumador de tabaco que lo hace cotidianamente”.

Es por eso que lo ideal sería que este año el proyecto, que contemplaría la despenalización de la tenencia para consumo personal y el autocultivo, se trate lo antes posible a través de un modelo consensuado.

La idea de Nación apuntaría a destrabar el conflicto de las detenciones de consumidores y cultivadores bajo la bandera de “la guerra es contra el narcotráfico”, ya que la mitad de los detenidos en todo el país serían personas que sólo consumen la sustancia, indica infobae y subraya que el 80% de los apresados tenían menos de 5 gramos en su poder.

Además, otro de los objetivos es que las cárceles dejen de llenarse de consumidores teniendo en cuenta la superpoblación que existe. Un grupo de organizaciones trabajan desde el año pasado en un proyecto que contempla cinco puntos:

  • La regulación legaldel cannabis en la Argentina para personas mayores de 18 años es una medida necesaria y urgente, que debe basarse en el respeto por las libertades individuales y las prácticas culturales. Esta regulación busca minimizar las secuelas del narcotráfico y proteger la salud pública, no promover el consumo.
  • Tanto el consumo responsable del cannabisy sus derivados como su acceso en condiciones que impliquen la máxima reducción de riesgos, daños y vulnerabilidades constituyen el principal objetivo de las políticas públicas en la materia. Restricciones similares a las vigentes para el tabaco podrían aplicarse al cannabis.
  • El cannabis es la sustancia psicoactiva más utilizada en el país después del alcohol y del tabaco. Las características del mercado ameritan un sistema de producción, distribución y comercialización a gran escala que cubra la demanda existente y sea lo suficientemente estricto para resguardar los fines sanitarios de la regulación.
  • El autocultivo y los clubes sociales o las formas cooperativas para producir cannabis deben ser protegidos por la regulación, al igual que la disponibilidad de semillas. Son prácticas amparadas constitucionalmente que además posibilitan el acceso democrático y equilibran el precio de mercado.
  • La regulación legal del cannabis presupone no criminalizar conductas asociadas al consumo. Esto también aplica al resto de las sustancias psicoactivas, como sostiene el fallo Arriola de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. De lo contrario, se seguirán coartando derechos humanos de lxs usuarixs de estas sustancias.

Cabe destacar que el cannabis está despenalizado en lugares como Canadá, Uruguay y once estados de los Estados Unidos como Colorado, California e Illinois. También está en proceso de aprobación en Chile.

Copyright Todojujuy.com Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.

Aparecen en esta nota:

Deja tu comentario