Eldirector del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), Marco Lavagna, presentó este lunes su renuncia al cargo. La salida se produjo luego de la implementación del nuevo índice de precios al consumidor (IPC) y en un contexto de reclamos internos vinculados a la situación salarial dentro del organismo.
Lavagna ocupó la conducción del Indec desde el 30 de diciembre de 2019, tras asumir con el respaldo del entonces presidente Alberto Fernández y del ministro de Economía Martín Guzmán. Su gestión quedó asociada al proceso de continuidad en la normalización de las estadísticas públicas.
La renuncia se conoció a pocas semanas de la difusión del primer dato de inflación elaborado con la nueva metodología, lo que colocó al organismo en el centro de la escena pública.
Una gestión marcada por la continuidad estadística
Durante su paso por el Indec, Lavagna sostuvo el esquema de transparencia que comenzó en la gestión de Jorge Todesca, durante el gobierno de Mauricio Macri. Ese proceso buscó recomponer la credibilidad del organismo tras años de cuestionamientos.
El economista, de origen peronista y cercano al Frente Renovador de Sergio Massa, ya tenía antecedentes de conflicto con el Indec durante la intervención del organismo en la década pasada. En ese período, recibió sanciones del entonces secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno por difundir datos de inflación distintos a los oficiales desde la consultora Ecolatina.
La etapa de intervención del Indec, iniciada en 2007, incluyó la manipulación de estadísticas clave como inflación, pobreza y crecimiento, además del desplazamiento de técnicos del organismo.
Con este esquema, el índice pasó a contar con 13 divisiones en lugar de 12. Entre las novedades figura la incorporación de “Seguros y servicios financieros” como categoría independiente, antes incluida en “Bienes y servicios varios”.
El rediseño también contempló la actualización de la canasta de consumo y buscó reflejar con mayor precisión el impacto de los precios en el gasto cotidiano de los hogares.
Otro de los cambios clave fue la utilización de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018 para definir los ponderadores del índice y la selección de bienes y servicios relevados.
Además, el organismo aplicó una actualización de los períodos de referencia de los ponderadores, de los índices y de los precios, junto con una modificación en la fórmula de cálculo y en el sistema de agregación.
Estas modificaciones apuntaron a adecuar el IPC a estándares internacionales y a mejorar la representatividad estadística a nivel nacional.
Cómo se realiza el relevamiento de precios
El nuevo esquema de medición incorporó un relevamiento mayormente digital, mediante el uso de tablets con cuestionarios adaptados a cada tipo de comercio. El sistema permitió ampliar la cobertura territorial y operativa.
La recolección de datos se realiza en 39 aglomerados y localidades del país, con una muestra que alcanza alrededor de 500.000 precios mensuales relevados en más de 24.500 puntos de venta.
Este nivel de cobertura significó una ampliación respecto de esquemas anteriores y formó parte del proceso de actualización integral del índice.