Interceptaron un bote con casi 26 kilos de pasta base en el río Bermejo
El operativo se realizó en San Ramón de la Nueva Orán. En la embarcación viajaban un hombre y tres menores de edad que intentaban ingresar pasta base de Bolivia.
Según la información oficial, en el bote viajaban cuatro personas de nacionalidad boliviana: un mayor de edad y tres menores. Al advertir la presencia del personal uniformado y recibir la orden de detener la marcha del motor, los ocupantes intentaron escapar mediante maniobras bruscas.
La huida duró pocos metros. La embarcación impactó contra la vegetación, lo que permitió a los gendarmes interceptar a los ocupantes y asegurar la zona.
Pasta base en el río Bermejo (1)
El hallazgo de los paquetes y el traslado del operativo
Durante la requisa del bote, los efectivos encontraron una bolsa de arpillera con paquetes rectangulares similares a los utilizados para el transporte de estupefacientes. Debido a las condiciones del lugar y la falta de señal telefónica, el procedimiento continuó en el asiento de la subunidad.
Una vez allí, se dio intervención al Auxiliar Fiscal de la Sede Fiscal Descentralizada de Orán, quien ordenó realizar las pruebas de campo Narcotest, el pesaje del material secuestrado y la identificación de los involucrados.
Pasta base en el río Bermejo
Casi 26 kilos de pasta base de pasta base secuestrados
Las pruebas confirmaron que la sustancia incautada era pasta base de pasta base. En total, se decomisaron 25 kilos con 955 gramos, distribuidos en 25 paquetes tipo “ladrillo”, que quedaron secuestrados como prueba en la causa.
Por disposición de la Fiscalía interviniente, el ciudadano mayor de edad quedó detenido y a disposición de la Justicia Federal. En tanto, se ordenó tomar contacto con los progenitores de los tres menores que viajaban en la embarcación.
Tras cumplir con los protocolos correspondientes, los menores fueron entregados a sus familiares en el paso internacional Aguas Blancas – Bermejo, del lado boliviano.
El procedimiento volvió a poner en foco el rol del río Bermejo como uno de los puntos más sensibles de la frontera norte argentina, donde los controles fluviales resultan clave para detectar maniobras de narcotráfico y contrabando entre ambos países.