El Congreso activa las sesiones extraordinarias con la reforma laboral en el centro del debate
El oficialismo acelera en el Senado para avanzar con su proyecto central. Este martes habrá una reunión clave con los bloques dialoguistas, que suman 23 votos.
Comienza el período de sesiones extraordinarias en el Congreso.
Luego de cerrar el año y atravesar el verano con un clima político bastante más calmo de lo que se preveía tiempo atrás, el Congreso retomará la actividad este lunes con el inicio de las sesiones extraordinarias dispuestas por el presidente Javier Milei.
La convocatoria se extenderá hasta el viernes 27 de febrero, ya que el 1° de marzo el jefe de Estado dará comienzo al período ordinario. En ese marco, el Ejecutivo libertario viene concentrando desde diciembre gran parte de sus esfuerzos en una iniciativa clave que atraviesa una instancia decisiva en el Senado: la reforma laboral.
Comienza el período de sesiones extraordinarias en el Congreso.
La reforma laboral, eje de la agenda en el Senado
La titular del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado, Patricia Bullrich (Capital Federal), logró reunir las firmas para un dictamen favorable, aunque no pudo avanzar hacia el recinto debido a maniobras provenientes de Balcarce 50. En contraste, el Presupuesto 2026 sí consiguió ser aprobado antes del cierre de 2025.
Se trató del primer esquema de gastos avalado por el Congreso. En ese contexto, el proyecto vinculado al ámbito laboral representó un respiro para gran parte de los legisladores que sostienen con sus votos a un Gobierno nacional que todavía no cuenta con mayoría propia.
Con el dictamen ya firmado —aunque todavía sin pasar por el recinto— Bullrich puso sobre la mesa una fecha tentativa para la sesión: el miércoles 11 de febrero. A lo largo del mes pasado, la abogada y asesoraJosefina Tajes se encargó de sistematizar los planteos de la oposición “dialoguista” y, el miércoles más reciente, representantes del oficialismo y eventuales socios políticos mantuvieron un encuentro de más de dos horas para ajustar el texto.
Este martes habrá una cumbre clave entre la jefa oficialista del Senado, Patricia Bullrich, y los titulares de bancadas dialoguistas.
Los avances fueron limitados, pero de cara a la reunión prevista para mañana a las 15 en el bloque radical quedó una certeza: el borrador con los cambios propuestos está actualmente bajo análisis del ministro de Economía, Luis Caputo.
En medio de maniobras del Gobierno para correr el foco del debate y del sugestivo mutismo de varios senadores, la discusión por la reforma laboral comenzó a transitar un terreno incierto, oscilando entre lo factible y lo probable, con grietas abiertas que podrían alterar el desenlace.
Tras el fallido intento de La Libertad Avanza por avanzar en diciembre, la mención de una fecha tentativa —todavía sin carácter oficial— y la posibilidad de un nuevo ensayo para la semana próxima volvieron a agitar el clima en el Senado. Todo ocurre, además, con un kirchnerismo llamativamente replegado. En ese escenario, el desenlace quedará atado en buena medida a los movimientos que defina la Casa Rosada, en un tablero donde nada resulta lineal ni sencillo.
Este martes habrá una cumbre clave entre la jefa oficialista del Senado, Patricia Bullrich, y los titulares de bancadas dialoguistas, que tienen 23 votos.
Gobernadores, coparticipación y la aritmética del quórum
Con la mirada puesta en los gobernadores, el principal foco de resistencia se concentra en la previsible merma de los fondos coparticipables. En las provincias suele omitirse que, bajo ese esquema, el mayor impacto recaería sobre el Estado nacional. De todos modos, también es cierto que el Ejecutivo cuenta con herramientas suficientes para compensar ese desfasaje con mayor rapidez.
La situación es distinta cuando se mira al interior del país. Aun así, ya se arrastran dos años de un recorte profundo que, sin rodeos, suma presión a una relación cada vez más tirante con senadores menos atentos a banderas ideológicas, gestas históricas o proyecciones épicas, y mucho más enfocados en las urgencias cotidianas de sus distritos.
En ese contexto también emergen los infaltables “buscavidas”, siempre listos para aprovechar cualquier resquicio y marcarle la cancha al gobierno de turno.
El presidente del bloque PRO en la Cámara alta, Martín Goerling.
Bullrich dispone de un interbloque compuesto por 21 voluntades. Para alcanzar el quórum y poner en marcha la sesión se requieren 37 bancas.
Con ese escenario, el oficialismo no tiene margen: debe salir a sumar apoyos entre los diez senadores de la UCR —liderados por el correntino Eduardo Vischi—, el PRO —con tres votos de peso bajo la conducción del misionero Martín Goerling— y algunos representantes provinciales sueltos, que no siempre se alinean de manera automática con los mandatos de sus gobernadores.
Un espacio provincial ya envió una señal favorable y aseguró su respaldo. De todos modos, será el histórico partido centenario y un puñado de senadoressin alineamiento fijo quienes terminarán definiendo el resultado.
Parte del bloque libertario, que comanda Patricia Bullrich, junto a senadores dialoguistas durante la sesión extraordinaria del 26 de diciembre pasado.
Otros proyectos en disputa y la pelea por las comisiones
En paralelo, en el Senado también cuenta con despacho un segundo expediente que despierta fuerte interés entre varios mandatarios provinciales —aunque en las últimas semanas casi no tuvo visibilidad—: la iniciativa que propone cambios de distinto alcance en la Ley de Glaciares, un tema que divide aguas con posiciones enfrentadas y con inversiones de gran escala en disputa.
Con el foco en mandatarios provinciales, la resistencia principal apunta a la inevitable caída en la Coparticipación.
Dentro de la agenda también figuran, entre otros puntos, el entendimiento entre el Mercosur y la Unión Europea y la postulación de Fernando Iglesias como embajador político. Ambos temas requieren la conformación de comisiones, un escenario históricamente conflictivo, donde oficialismo y bloques cercanos suelen disputarse con dureza los lugares y, sobre todo, los cargos de conducción.
En ese marco, lo que ocurra después aparece como secundario. Con ese telón de fondo y la composición actual del Congreso, Javier Milei afrontará una nueva etapa de sesiones extraordinarias.