La disponibilidad de insectos más pequeños también impulsa su presencia, ya que constituyen parte de su alimento. Las áreas con plantas y jardines cercanos a la vivienda suelen atraer avispas al ofrecer refugio y fuentes de alimento.
No hay contacto intencional con las personas, sino búsqueda de lugares propicios para la cría. Los encuentros se dan por proximidad y no por agresión espontánea, por lo tanto la recomendación general apunta a evitar movimientos bruscos cuando una avispa ingresa accidentalmente al interior.
Avispas en la casa
Avispas en la casa.
Hogares que resultan atractivos
Las casas con techos de tejas, cielorrasos de madera o grietas en muros ofrecen refugio natural. También influyen ventilaciones sin malla protectora y ventanas abiertas durante varias horas del día.
La presencia de humedad en ciertos puntos interiores no afecta de forma significativa, ya que estas especies prefieren zonas secas y estables. Por eso, los sectores cercanos a luminarias externas y aleros suelen ser los elegidos para asentamiento.
Cómo actuar ante la presencia de avispas
Si entra una avispa por una puerta o ventana, la recomendación es permitir su salida sin intentar aplastarla. Mantener la calma reduce cualquier posibilidad de picadura.
Para quienes detecten un nido activo, la indicación es consultar con personal especializado en control de insectos, ya que retirar un panal sin técnica correcta puede representar riesgo.