Opinión.. 

¡A combatir el estrés!

¿Te sentís cansado, te falta energía y frente a algunas situaciones te irritas fácilmente?, la licenciada en Psicología, Berenice Ruesjas, te ayuda a revisar estos síntomas.

Por  Berenice Ruesjas - Psicóloga

¿Te sentís cansado, te falta energía y frente a algunas situaciones te irritas fácilmente, sintiendo luego malestar y angustia? Entonces estás a tiempo de descubrir y atender esos síntomas para revisar de qué se trata.

Sabemos que nuestra situación social actual puede llevarnos a niveles elevados de tensión o preocupación, lo sentimos físicamente porque nuestro cuerpo manifiesta síntomas y también a nivel emocional evidenciamos angustia, frustración y agotamiento en nuestros pensamientos. ¿Pero de qué hablamos cuando decimos “estrés?

Se trata de una respuesta adaptativa de nuestro organismo a una situación determinada, que muchas veces puede ser positivo porque nos empuja a resolverla. Pero ¿Qué sucede cuando esa respuesta es negativa? Ahí nos sometemos a una cantidad excesiva de presiones y demandas constantes a cumplir, lo que provoca marcado malestar y consecuencias que van en aumento afectando nuestra salud física y mental.

Existen dos tipos de estrés. Por un lado, el “Estrés agudo” un sentimiento que aparece con intensidad a modo de respuesta ante una situación disconfortante o traumática, como puede ser un accidente, un inconveniente laboral o familiar, problemas con los hijos, problemas de pareja, etc. Lo característico es que ante este evento se pueden presentar síntomas de ansiedad y se combinan con momentos de irritabilidad y enojo. Pero con el paso del tiempo pueden ir desapareciendo porque aprendemos a manejar el factor estresor y resolver las situaciones que sucedieron, detectando los síntomas a tiempo y empleando estrategias para solucionarlo.

Pero cuando se presenta una situación con un factor estresor que perdura a lo largo del tiempo, sin resolución y aumentando los síntomas físicos y emocionales, hablamos de “Estrés Crónico”. Se lo conoce como desgastante y agotador porque las personas que padecen este tipo de situación experimentan diferentes síntomas a lo largo del tiempo, están sometidas a constantes exigencias y demandas donde el riesgo mayor es que estos procesos están naturalizados, es decir, se acostumbren al estrés no toman conciencia de lo que les está sucediendo.

Conociendo técnicamente las formas en que el estrés se manifiesta, les propongo que ahora veamos con ejemplos como afectan nuestra forma de sentirnos y actuar.

Cuando se presenta una preocupación excesiva o una demanda permanente, podemos padecer dolores de cabeza, migrañas, palpitaciones, dificultad para respirar, dolores estomacales, diarrea o estreñimiento y esto repercute directamente en nuestro estado de ánimo ocasionado malhumor, episodios reiterados de enojo e irritabilidad. Y ¿en qué culminará esto? No tendremos ganas de ir a trabajar, de realizar nuestras actividades, las evitaremos y eso comenzará a repercutir también en nuestro momento de descanso, provocando alteraciones en el sueño, porque no podremos dejar de sobrepensar cómo resolver esas demandas o exigencias. Y esto no culmina allí porque luego tendremos problemas para concentrarnos y recordar las cosas porque no pudimos dormir bien, entonces el circuito se completará porque volverá la preocupación a provocar frustración, y este ciclo nos podría llevar a desarrollar algún tipo de trastorno de ansiedad o depresión u otro tipo de trastorno.

Sabiendo esto, comencemos a prestar atención a las señales de nuestro cuerpo, a reconocer nuestras emociones y sentimientos para no terminar con Estrés Crónico. Y les propongo que en vez de pensar al estrés como un enemigo silencioso, deberíamos aceptarlo como una herramienta para nuestro autoconocimiento, para saber poner límites a tiempo, descubrir las formas de resolver situaciones cotidianas que se presentan como estresores, pero en realidad serían parte de nuestro crecimiento para poder reformularnos de manera permanente en nuestra vida cotidiana. El estés básicamente es nuestro aviso a cuánto nos estamos sometiendo en autoexigencias innecesarias, en demandas que ni siquiera vienen impuestas por uno mismo sino por el entorno en el cual estamos sumergidos. Entonces, ¿no sería conveniente detenernos un poco a pensar de manera consciente y activa y ordenar nuestras prioridades?

Para que esta tarea sea completa les dejo unos tips para ir practicando el autocuidado:

Las personas necesitamos priorizar el descanso, pero para poder hacerlo debemos organizarnos y conformar nuestras rutinas, las cuales a su vez también necesitan de un tiempo de actividad física que nos permita descargar esos momentos de tensión que atravesamos diariamente. Y con esto me refiero a movimiento, activación, no a propuestas relacionadas a otra exigencia como bajar de peso, así que ojo ahí cuando hablamos de hacer ejercicio, es sólo con fines de bienestar. Otro punto importante es nuestra alimentación, pero tampoco buscando una dieta estricta y restrictiva, al contrario aprender a comer saludable, todo tipo de alimento y cuando lo estemos consumiendo hacerlo de manera consciente y no automática. Y para culminar y no menos importante, desarrollar la capacidad de elegir alguna actividad que disfrutemos que nos permita liberar las endorfinas necesarias, como es bailar, cantar, nadar, pintar, crear con arte, cocinar, jugar, etc. Cualquier tipo de actividad que uno elegiría hacer si tuviera tiempo libre. Y bueno, si nos organizamos podremos hacer eso que tanto deseamos, y para aquellos que aún no lo descubrieron es tiempo de experimentar la búsqueda y no abandonarnos al primer intento fallido.

Y si probamos con todas estas opciones y aún sentimos que el Estrés no nos suelta, un tiempo de terapia para recibir escucha y acompañamiento también es recomendable. ¡Así que a cuidarse del Estrés y no permitirle que gane la batalla!


Berenice Ruesjas
Lic. en Psicología
MP 330

Copyright © TodoJujuy.com Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.
En esta nota:
Comentarios: