A pesar de que la personalidad se considera un factor estable en el tiempo, el estudio ha confirmado que el desempleo conduce a un drástico cambio en los rasgos que se consideraban inamovibles: una reducción en los niveles de amabilidad, conciencia y extroversión; las personas en paro pierden la motivación, se vuelven menos consideradas y simpáticas y su curiosidad por el mundo que les rodea sufre un menoscabo. Cuanto más tiempo en paro está una persona, más se agravan estos cambios en la personalidad.
Para llegar a estas conclusiones los investigadores contaron con la participación de 7.769 adultos (3.733 hombres y 3.036 mujeres) que rellenaron un test de personalidad estándar. De todos los voluntarios fueron seleccionadas 210 personas que llevaban desempleadas entre 1 y 4 años. Por otra parte, se estudió otro grupo de 251 participantes que llevaban en paro menos de 1 año pero que habían conseguido trabajo tras este período. La totalidad de los participantes del estudio cumplimentó el cuestionario al inicio y al final del experimento.
Los resultados revelaron por ejemplo que, en cuanto a las mujeres, cada año en paro supuso una bajada considerable de la amabilidad con los demás; respecto a los hombres, los dos primeros años de desempleo el rasgo de amabilidad se acrecentó, pero tras este tiempo, disminuyó considerablemente, teniendo niveles muy inferiores a los hombres laboralmente activos.
“Los resultados cuestionan la idea de que nuestras personalidades son fijas\ y demuestran que los efectos de los factores externos, tales como el desempleo pueden tener grandes impactos sobre nuestra personalidad básica”, aclara Christopher Boyce, líder del estudio.
La investigación, que ha sido publicada en la revista Journal of Applied Psychology, sugiere que el efecto del desempleo endémico en la sociedad es algo más que un problema económico. Los cambios inevitables en la personalidad podrían crear un ciclo creciente de dificultades en nuestra sociedad.
“Una tasa nacional de desempleo alta puede tener implicaciones significativas en la sociedad, por ejemplo, el alto desempleo puede obstaculizar el desarrollo de conductas sociales y económicas deseables, como la participación en actividades sociales y mejores hábitos de salud. Las políticas para reducir el desempleo son, por tanto, de vital importancia no sólo para proteger la economía, sino también para permitir el crecimiento de la personalidad positiva en las personas”, afirma Boyce.
Sumate al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com
Recibí las noticias en tu celular sumándote al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com. Ingresá al siguiente enlace: https://whatsapp.com/channel/0029VaQ05Jk6BIErMlCL0v0j
Si querés, podés activar las notificaciones.
Además, podés comunicarte con nosotros a través del WhatsApp de las Noticias al 3885007777.
Copyright © Todo Jujuy Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.