La aparición de polillas en los placares dejó de ser un inconveniente menor y se transformó en una preocupación cada vez más común en hogares de América y Europa. La manera más eficaz de mantener estas plagas alejadas de la ropa es combinar una limpieza profunda, guardar la ropa en contenedores sellados y emplear repelentes naturales.
De acuerdo con informes recientes de Consumer Reports y Bioadvanced, el aumento de infestaciones se relaciona tanto con el mayor uso de telas naturales como con modificaciones en las rutinas de limpieza y conservación de la ropa tras la pandemia.
La infestación de polillas en hogares de América y Europa aumenta por el uso de fibras naturales y cambios en la limpieza.
¿Qué es lo que atrae a las polillas?
Las crías de las polillas que atacan la ropa —en particular las de las especies Tineola bisselliella y Tinea pellionella— son las responsables de deteriorar prendas confeccionadas con lana, seda, cuero o cualquier tejido que contenga queratina.
Según datos de Dr. Killigan’s, estos insectos se sienten atraídos por espacios oscuros, húmedos y con poca circulación de aire, lugares donde ponen sus huevos y permanecen ocultos durante varias semanas. El daño suele manifestarse a través de pequeños agujeros y restos de material que muchas veces pasan desapercibidos hasta que la prenda queda prácticamente inutilizable.
Especialistas citados por Bioadvanced sugieren inspeccionar de manera regular la ropa guardada, prestando especial atención a las prendas de temporada.
Las larvas de polilla dañan especialmente prendas de lana, seda, cuero y textiles con queratina en armarios poco ventilados.
El método aconsejado comienza con una limpieza profunda de cada artículo antes de su almacenamiento. Según Consumer Reports, las polillas se sienten atraídas por restos orgánicos como sudor, células de la piel o partículas de alimentos, por lo que lavar o limpiar en seco cada prenda es fundamental para eliminar cualquier residuo que pueda atraer a estos insectos.
Guardar la ropa de manera correcta es un factor fundamental para prevenir daños. Tanto Nourish and Nestle como Dr. Killigan’s coinciden en que emplear bolsas selladas, contenedores plásticos con cierre firme y fundas diseñadas específicamente para prendas ayuda a mantener a las polillas alejadas.
Se aconseja no utilizar cajas de cartón, ya que son vulnerables al ataque de estos insectos. Para reforzar la protección, algunos expertos recomiendan bolsas al vacío, que eliminan el aire y dificultan la supervivencia de huevos y larvas.
El almacenamiento hermético mediante bolsas o recipientes plásticos es clave para proteger la ropa de daño por polillas.
Cómo hacer repelente casero para alejar a las polillas
Dentro de los métodos naturales más valorados, el cedro sobresale por su capacidad para mantener alejadas a las polillas gracias a los aceites aromáticos que libera.
Según Bioadvanced y Nourish and Nestle, se pueden utilizar bloques, bolas o virutas de cedro, que funcionan como repelentes, aunque es necesario lijarlos o cambiarlos de manera periódica para que el aroma se mantenga activo. Este recurso funciona como un escudo olfativo, y lo ideal es ubicarlo cerca de la ropa sin que toque directamente las prendas, evitando así posibles marcas o manchas.
Entre las alternativas ecológicas para repeler polillas se encuentran las bolsitas con lavanda, romero, menta o clavo, cuyos olores resultan incómodos para estos insectos.
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Las polillas se cuentan entre las plagas más indeseables dentro de los hogares.
Distribuir estos saquitos de tela dentro de los roperos o cajones sirve como un refuerzo en la protección de la ropa. Sin embargo, según Consumer Reports, este método tiene un efecto principalmente preventivo y no es capaz de erradicar infestaciones que ya estén consolidadas.
Regular la humedad y garantizar una correcta circulación de aire resulta clave para mantener a raya a las polillas. Estos insectos se desarrollan fácilmente en espacios cálidos y húmedos, por lo que es recomendable mantener los roperos secos, airear la ropa con frecuencia y permitir la entrada de luz natural para inhibir su reproducción.
Según Dr. Killigan’s, colocar luces LED con sensor de movimiento dentro de los armarios puede ayudar a interrumpir los ciclos de vida de las polillas y disminuir su actividad.
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Cómo cuidar la ropa de las polillas
Ante la presencia de una infestación establecida, los expertos de Consumer Reports y Apartment Therapy recomiendan adoptar estrategias más contundentes. Las prendas comprometidas deberían lavarse con agua a más de 49°C (120°F) o, alternativamente, colocarse en congelación durante al menos tres días completos.
Tanto el calor intenso como el frío prolongado eliminan huevos y larvas, disminuyendo significativamente la posibilidad de que vuelvan a aparecer polillas. Para tejidos delicados o sensibles, se aconseja recurrir al lavado en seco profesional como método seguro y efectivo.
La implementación de trampas con feromonas sirve para detectar la presencia de polillas adultas y evaluar la eficacia de las medidas preventivas. Según Dr. Killigan’s, estos dispositivos son especialmente útiles para reconocer infestaciones en sus primeras fases y evitar que se extiendan a otras zonas del hogar.
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Por otro lado, las clásicas bolas de naftalina, conocidas como mothballs, han perdido popularidad debido a los riesgos que presentan. Consumer Reports advierte que liberan sustancias químicas perjudiciales tanto para personas como para animales domésticos, y dejan un olor persistente en la ropa. Su uso solo es recomendable dentro de recipientes completamente sellados y fuera del alcance de los niños.
Consejos para mantener a las polillas alejadas del placard
Según la información recopilada por Consumer Reports, Bioadvanced y Dr. Killigan’s, la manera más efectiva de mantener las polillas alejadas de la ropa en el hogar consiste en unir varias estrategias: limpieza frecuente de las prendas, almacenamiento en contenedores sellados, control de la humedad y el uso de repelentes naturales como el cedro o la lavanda.
El truco para alejar polillas de la ropa en casa.
Mantener estas rutinas de forma constante ayuda a reducir significativamente el riesgo de infestaciones y protege tanto la vestimenta como otros tejidos del hogar. En situaciones de infestación intensa, puede ser necesario recurrir a servicios profesionales para eliminar las polillas y prevenir daños mayores.