La saturación del sistema de salud es una de las mayores preocupaciones que ha creado desde un principio la pandemia de coronavirus. A más de nueve meses de los primeros casos en China y seis de los primeros en la Argentina y Jujuy, sabemos que los pacientes graves con covid-19 requieren atención personalizada y muy específica, ya que se tratan de cuadros clínicos complejos, que no se solucionan comprando respiradores. De hecho, detrás de cada cama de terapia intensiva, hay tantos profesionales sanitarios que muchas veces multiplican hasta por 8 la cantidad de pancientes que atienden.
Desde la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Pablo Soria, su jefa, Laura Vidal, dialoga con Canal 4 y remarca esa necesidad de recursos humanos, precisamente: "Se necesitan 80 profesionales para tratar a 12 pacientes", explica la médica.
"Cada enfermero de terapia tiene dos pacientes asignados, y los médicos y kinesiólogos, hasta 6 o 7 pacientes. A ellos se suma la gente que limpia la terapia, los bioquímos, nutricionistas - detalla Vidal -. En la Terapia del Soria somos casi 80 personas para 12 camas. Son pacientes inválidos, como bebés recién nacidos".
Vidal remarca que en la mediatización de la pandemia se ha "superficializado el respirador", pero que un paciente con covid-19 grave no tiene solo una patología respiratoria, sino un problema de salud que arrastra al resto de los órganos. "Su atención es muy compleja y se llama falla multiorgánica. Cada órgano se sostiene y hay un equipo enorme de gente alrededor. Por eso, por ahí compraron camas y respiradores pero no podemos comprar recurso humano, son años de formación es una especialidad compleja".
"Se necesitan 80 profesionales para tratar a 12 pacientes en terapia"
No hay recursos humanos
"El país está incendiado y no hay recurso humano", advierte Vidal. En ese marco, señala que todos los sistemas que puedan atemperar la llegada de pacientes a terapia intensiva siempre ayudan.
En la Quebrada y la Puna, por ejemplo, el uso de casos de oxígeno se ha vuelto de gran ayuda porque allá no hay terapias, según indica. "Es un insumo super simple", explica con respecto a los cascos y agrega: "Y son es seguros para el operador porque el que está al lado del paciente no se contagia. Todas las otras máscaras tienen estudiado a cuántos centímetros de distancia se pueden contagiar".
En el uso de cascos, "hay que tener cuidado cuando se coloca y saca, pero el paciente está cómodo y lúcido. No es para todos, es para la recuperación de algunos paciente en particular. Se puede usar también para un traslado con oxigeno portátil desde lugares como La Quiaca y Abra Pampa que son muy lejos".
"El sistema entero está muy estresado con camas ocupadas casi al 100%. Con los cascos se puede planificar la entrada a la terapia intensiva, pero no curan, solo compran tiempo. Esto es muy importante, sin embargo, porque compra tiempo de ingreso a la terapia intensiva para pacientes que no pueden oxigenar".
Vidal concluye con un mensaje para toda la sociedad, directamente desde la terapia intensiva del Hospital. "Todos estamos afectados; cada persona tiene que ponerse el guardapolvo blanco y ser un profesional de la salud: hay que cuidarse así llegan menos al sistema de salud. Estos sistemas son una compra de tiempo pero debemos comprometernos. Si hacemos nuestra parte baja la curva, sino no va a bajar".
Te puede interesar: La Quiaca, pionera en tratar pacientes con covid con cascos
Sumate al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com
Recibí las noticias en tu celular sumándote al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com. Ingresá al siguiente enlace: https://whatsapp.com/channel/0029VaQ05Jk6BIErMlCL0v0j
Si querés, podés activar las notificaciones.
Además, podés comunicarte con nosotros a través del WhatsApp de las Noticias al 3885007777.
Copyright © Todo Jujuy Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.