Días atrás, en una distendida charla de café, un sujeto que suele conocer el curioso mundo íntimo de un entrenador que despierta pasiones irresistibles -de los que lo adoran, también de los que lo desprecian-, dejaba una frase reveladora. "Ya no importa si Bielsa es el mejor técnico o un loco de atar?, porque lamentablemente el personaje que creó -tal vez a su pesar-, devoró su figura". Marcelo Bielsa, el Loco, apartado del vértigo y los tubos de ensayo, de triunfos resonantes y un sentido de pertenencia que asombra hasta al más distante, volvió a dar la nota. Por una actitud, por un desplante. O por una declaración de dignidad: en todo caso, la realidad se sostiene de todos los conceptos. Irse antes de llegar es todo un símbolo de su personalidad. No será el entrenador de Lazio: un capitán progresista en una entidad que admira a la derecha iba a ser toda una curiosidad de sana convivencia. Sin embargo, el rechazo, un día antes de ser presentado, corre por otro carril: asuntos de incorporaciones y otras yerbas. Aunque lo sustancial, lo trascendente, es que descartó estar dentro de la lista para asumir el seleccionado argentino. Era lógico, a pesar de ser un personaje poco estructurado con los parámetros en los que nos movemos (casi) todos: el descalabro existencial de la AFA no comulga con sus principios esenciales. Como el de respeto a la palabra, un bien ganancial oxidado.
A los 60 años, en la curva descendente de su carrera, no acepta dobles lecturas ni puntos suspensivos. En un comunicado, puso en palabras sus ideas más claras. "Después de cuatro semanas de trabajo en común con ustedes no pudimos lograr ninguna de las siete incorporaciones previstas en el programa de trabajo expresamente aprobado por el presidente, Sr. Claudio Lotito, teniendo en cuenta que también se consideró la salida de 18 jugadores que actuaron en la temporada anterior". Más adelante, suscribe: "Estaba acordado, como condición indispensable para la ejecución del programa de trabajo, la contratación de al menos cuatro futbolistas antes del día 5 de julio, con el objetivo de que pudieran participar del trabajo de pretemporada. La pluma del rosarino se mantuvo por esta vía: "Por mi estilo de trabajo necesitaba contar con los futbolistas en tiempo y forma para entrenarlos", al tiempo que aclara que "no maneja ninguna otra opción laboral alternativa". Los brasileños Rodrigo Caio y Alexandre Pato y el ecuatoriano Enner Valencia estaban en la nómina.
Su figura es idolatrada por algunos fanáticos, capaces de darles las llaves de la AFA, acorralados por la urgencia. Pero no. De ningún modo volverá ahora a la selección, equipo que dirigió de modo brillante en la eliminatoria rumbo al Mundial de Corea y Japón; eliminado en la primera rueda, una de las decepciones más grandes de nuestra historia reciente. En celeste y blanco estuvo entre 1998 y 2004, etapa en la que consiguió una medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Atenas. La lamparita encendida de algunos dirigentes, en realidad, duró un puñado de horas. No, no hay manera.
El equipo nacional, mezclado en los avatares existenciales de la AFA, por ahora no tiene cabeza, más allá de la presencia de Julio Olarticoechea al frente del elenco que disputará los próximos Juegos. Bielsa, fanático de Newells y de los videos, obsesivo por el ataque, trabajador implacable, está a kilómetros de distancia del predio de Ezeiza y sus desventuras. Detrás de la revolución sin títulos lograda en el seleccionado de Chile, Athletic de Bilbao y Olympique de Marsella, entidades que despertaron pasiones desbordantes por su figura, al hombre poco le interesa el que dirán. Como lo hizo en 1998, cuando abandonó Espanyol por el desafío de su vida, que acabó un mediodía de septiembre de 2004. "Me quedé sin energías", cómo olvidarlo...
Roma, una ciudad apasionada, quedó patas para arriba. El denominado Bielsa Day -la llegada, mañana, del supuesto flamante nuevo técnico-, resultó un absurdo. En realidad, muchos dudaron del arribo del Loco. Hasta había parecido extraño el comunicado del club anunciando que había depositado el contrato en la sede de la Federación Italiana y que Bielsa llegaría a Roma en las próximas horas: de algún modo, sabían que algo de esto iba a pasar. Ahora, después del rechazo, Lotito piensa llevarlo a juicio. "Tomamos acto con estupor de las dimisiones del Señor Marcelo Bielsa, también en nombre de sus colaboradores, en evidente violación de los compromisos asumidos con contratos firmados la semana pasada (...)", indicó el comunicado.
La Gazzetta dello Sport había bautizado el acuerdo como la "telenovela del verano". Ayer, cambió el concepto por una palabra: "Papelón". El escándalo se reflejó, además, en las redes sociales. Los que más se divirtieron fueron los fanáticos de la Roma, el rival de toda la vida. "Loco sí, tonto no", fue la ocurrencia más divertida.
Fuente: Cancha Llena
Sumate al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com
Recibí las noticias en tu celular sumándote al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com. Ingresá al siguiente enlace: https://whatsapp.com/channel/0029VaQ05Jk6BIErMlCL0v0j
Si querés, podés activar las notificaciones.
Además, podés comunicarte con nosotros a través del WhatsApp de las Noticias al 3885007777.
Copyright © Todo Jujuy Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.