Lando Norris es el nuevo campeón de la Fórmula 1 tras ganar en el GP de Abu Dhabi
El Gran Premio de Abu Dhabi volvió a ofrecer un final de temporada cargado de tensión y esta vez coronó a un nuevo nombre en la historia de la Fórmula 1: Lando Norris. El británico logró su primer título mundial después de una campaña intensa, irregular por momentos, pero marcada por una recuperación impresionante en el tramo final.
Lando Norris es el nuevo campeón de la Fórmula 1 tras ganar en el GP de Abu Dhabi
Lando Norris es el nuevo campeón de la Fórmula 1 tras ganar en el GP de Abu Dhabi
Un final abierto con tres candidatos
La definición llegó a Yas Marina con tres aspirantes: Norris, Max Verstappen y Oscar Piastri. El piloto de McLaren dependía de sí mismo y con solo subir al podio aseguraba el campeonato, sin importar lo que ocurriera con sus rivales.
Así lo hizo. Cruzó la meta en segundo lugar, detrás de Verstappen y por delante de Piastri, resultado suficiente para quedarse con la corona y cortar una sequía de 17 años sin títulos de pilotos para McLaren, desde el campeonato de Lewis Hamilton en 2008.
Una temporada marcada por altibajos
El arranque del año había sido prometedor con una victoria en Australia, aunque no tardaron en aparecer los desafíos. El rendimiento comenzó a afirmarse desde Mónaco, donde Norris ganó con autoridad. Desde entonces, encadenó triunfos en Austria y Gran Bretaña, además de múltiples podios que lo mantuvieron en la pelea.
Esa racha incluyó cuatro victorias, tres segundos puestos y un podio en la Sprint de Bélgica, posicionándolo como uno de los pilotos más regulares del año y reduciendo la ventaja de su compañero Piastri a un solo dígito.
El golpe de Zandvoort y la remontada
El punto crítico de la temporada llegó en Zandvoort, cuando un problema de motor lo dejó fuera a pocas vueltas del final. Sentado en el pasto mirando su auto detenido, la imagen recorrió el mundo: parecía el golpe definitivo.
Piastri ganó esa carrera y estiró su ventaja a 34 puntos. Pero lejos de hundirse, Norris reaccionó con una madurez inédita: volvió más preciso, más constante y sobre todo más fuerte mentalmente. Ganó en México y Brasil, sumó podios claves y recuperó terreno hasta ponerse nuevamente en la cima.
Las descalificaciones de Las Vegas reabrieron la pelea
La doble exclusión de McLaren en Las Vegas por exceso de desgaste en la plancha del piso reencendió el campeonato. Verstappen, con su victoria ese fin de semana, volvió a ponerse a tiro y la lucha quedó al rojo vivo.
En Qatar, el neerlandés volvió a imponerse y redujo la diferencia a solo 12 unidades, mientras que Piastri quedaba a 16. Con ese panorama, la definición en Abu Dhabi se volvió dramática: todo dependía del podio. Y Norris no falló.
Una carrera sin errores para sellar el título
En la cita decisiva, Norris ejecutó una carrera limpia, inteligente y sin arriesgar más de lo necesario. Con un ritmo sólido y un McLaren competitivo, mantuvo el control de la situación y cruzó la línea de meta en segundo lugar, asegurando el título mundial que perseguía desde niño.
De karting a la cima del automovilismo
El nuevo campeón de la F1 comenzó su camino a los siete años en el karting, donde rápidamente se destacó. A los 14 ya era campeón mundial KF1 y desde allí avanzó por todas las categorías formativas:
Ginetta Junior
Fórmula 4 Británica
Eurocup Fórmula Renault 2.0
Toyota Racing Series
Fórmula 3 Europea
Su desembarco en McLaren fue natural. Debutó en Fórmula 1 en 2019 y desde entonces su progresión fue constante. Logró su primer podio en 2020, se consolidó entre los mejores entre 2021 y 2023, y en 2024 obtuvo su primer triunfo en Miami.
Un campeón construido con paciencia y talento
La experiencia acumulada en la Máxima y los golpes sufridos a lo largo de esta temporada forjaron a un Norris más completo. En Abu Dhabi, con la presión al límite, demostró carácter, temple y capacidad para sostener un campeonato largo y cambiante.
El segundo puesto más valioso de su carrera lo consagró campeón del mundo 2025 y selló una historia que comenzó en los kartódromos de su infancia.
McLaren volvió a lo más alto y Norris, finalmente, cumplió su sueño: ser campeón de la Fórmula 1.