La tensión diplomática entre Argentina e Irán sumó un nuevo capítulo en las últimas horas. El Gobierno nacional confirmó que el encargado de negocios iraní, Mohsen Soltani Tehrani, dejó el país luego de que se le otorgara un plazo de 48 horas para retirarse, tras ser declarado “persona non grata”.
La medida se adoptó en respuesta a un duro comunicado del régimen iraní, en el marco del conflicto geopolítico y las recientes decisiones del presidente Javier Milei.
Confirmación oficial del Gobierno
El canciller Pablo Quirno fue el encargado de confirmar la salida del diplomático.
“En cumplimiento de lo dispuesto por el Gobierno argentino, el ex Encargado de Negocios a.i. de la República Islámica de Irán ya ha abandonado el territorio nacional”, expresó el funcionario.
La decisión se enmarca en un escenario de creciente tensión entre ambos países, que se intensificó en las últimas semanas.
Pablo Quirno, Canciller argentino
Pablo Quirno, Canciller argentino
Escalada del conflicto diplomático
El conflicto comenzó a agravarse tras las declaraciones de Milei durante una exposición en la Universidad Yeshiva, en Nueva York, el pasado 9 de marzo. Allí, el mandatario calificó a Irán como “enemigo” de Argentina, al recordar los atentados contra la AMIA y la Embajada de Israel en Buenos Aires durante la década de 1990.
Las declaraciones generaron una rápida reacción del régimen iraní, que a través del diario Tehran Times advirtió que el presidente argentino “cruzó una línea roja imperdonable” y anticipó una posible respuesta ante lo que consideró una postura hostil.
Declaración de la Guardia Revolucionaria como organización terrorista
En este contexto, el Gobierno argentino avanzó con una decisión clave: declarar como organización terrorista a la Guardia Revolucionaria de Irán e incorporarla al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET).
Esta medida implica sanciones financieras, congelamiento de activos y restricciones operativas, y se suma a decisiones similares adoptadas previamente contra grupos como Hezbollah y Hamas.
Desde la Oficina del Presidente señalaron que Argentina fue víctima de dos de los atentados más graves de su historia, atribuidos al accionar de organizaciones vinculadas a Irán.
Refuerzo de la seguridad en puntos sensibles
Antes de este nuevo cruce diplomático, el Gobierno ya había dispuesto elevar el nivel de seguridad a “alto” en todo el país, con especial atención en objetivos considerados sensibles.
Entre ellos, se encuentran sedes diplomáticas como las embajadas de Estados Unidos e Israel, así como instituciones de la comunidad judía, incluyendo la AMIA. En estos puntos se implementaron operativos de vigilancia permanente con presencia de fuerzas federales y de seguridad local.
Nueva advertencia desde Irán
La respuesta de la República Islámica no tardó en llegar. A través de su representación diplomática en Uruguay, Irán condenó la decisión argentina y la calificó como “ilegal e injustificada”.
En el comunicado, el régimen sostuvo que la medida constituye “una ofensa imperdonable al pueblo iraní” y advirtió que podría generar responsabilidades internacionales para el Estado argentino.
De esta manera, la relación bilateral atraviesa uno de sus momentos más delicados, en un contexto internacional marcado por el conflicto en Medio Oriente y el alineamiento geopolítico del gobierno argentino.