Verano cinéfilo desde Jujuy: las dos películas que recomienda un especialista
En el segmento de pelis y series para ver estas vacaciones de verano, el realizador cinematográfico nos recomienda "Valor sentimental" y "Los siete Samuráis"
En el esperado segmento de pelis y series para disfrutar en estas vacaciones de verano, el realizador cinematográfico integral Gastón Terrazas nos recomienda la multipremiada película de Joachim Trier, "Valor sentimental" y la clásica japonesa de Akira Kurosawa, "Los siete Samuráis". Prepará los pochoclos que la cartelera en casa ya la tenés lista.
“Valor sentimental”: una tragicomedia para ver este verano
Aunque fue presentada durante todo el año como una de las grandes películas de 2025, Valor sentimental pasó casi en silencio por la cartelera argentina. No llegó a salas en Jujuy ni en Salta, algo que sorprendió incluso a la crítica especializada. Sin embargo, su recorrido internacional y la recepción que obtuvo en festivales y premiaciones la consolidan como una de las obras más destacadas del cine reciente.
“Se vendió todo el año como de lo mejor del año, y yo creo firmemente que lo es”, afirma el realizador cinematográfico integral Gastón Terrazas, quien destaca que la película “cosechó premio tras premio apenas se estrenó, incluso arrasando en los Globos de Oro”.
Dirigida por Joachim Trier, Valor sentimental marca un punto de madurez en la filmografía del realizador danés. Conocido por explorar desde 2007 la crisis juvenil, la identidad y los vínculos sociales, Trier da aquí “un paso más allá”, como señala Terrazas: “Siempre trabajó con personajes casi adolescentes, pero ahora pasa a personajes adultos, incluso mayores. Eso se nota mucho en pantalla”.
Un drama familiar con humor y ligereza
La película gira en torno a un director de cine reconocido que, tras la muerte de su exesposa, intenta recomponer el vínculo con sus hijas, a quienes descuidó durante años por priorizar su carrera. Incapaz de acercarse desde lo emocional, cree encontrar una salida en el cine: escribir una película para que ellas la protagonicen.
La propuesta, lejos de ser bien recibida, reabre viejas heridas. “Te alejaste de mi vida por hacer cine y ahora querés volver de esa forma”, parece ser el reclamo implícito que atraviesa toda la historia. A partir de ese conflicto, Trier construye un relato íntimo, honesto y profundamente humano.
Lejos del dramatismo excesivo, la película sorprende por su tono. “Tiene una liviandad que es envidiable. Mezcla muy bien el drama con el humor. Es un tragicómico de lo más excepcional”, resume Terrazas. Esa combinación permite que el espectador transite temas sensibles sin caer en la solemnidad.
Dos horas que pasan volando
Con una duración de poco más de dos horas, Valor sentimental mantiene un ritmo dinámico que evita cualquier sensación de pesadez. “Dura dos horas trece, pero parece que dura media hora. La pasás volando”, destaca el realizador.
El trabajo actoral es otro de los pilares del film, con interpretaciones sólidas y contenidas que acompañan la intimidad del relato. Todo está al servicio de una historia que habla de la culpa, la distancia emocional y la dificultad de reparar lo roto.
A pesar de no haber tenido estreno comercial en varias provincias y de no estar aún disponible en plataformas —se espera su llegada a MUBI en las próximas semanas—, Terrazas no duda en su valoración: “Cinco estrellas. La recomiendo mucho”.
Valor sentimental.3
“Los siete samuráis”: tres horas y media que cambiaron para siempre la historia del cine
Hay películas que resisten el paso del tiempo y otras que, directamente, lo definen. Los siete samuráis (1954), de Akira Kurosawa, pertenece sin dudas al segundo grupo. A más de siete décadas de su estreno, el clásico japonés sigue demostrando una potencia narrativa capaz de atrapar al espectador durante tres horas y media, en blanco y negro, sin perder ritmo ni tensión.
La vigencia del film quedó confirmada recientemente en una proyección de cineclub. “La pasé la semana pasada y me sorprendió muchísimo: se quedaron las 60 personas hasta el final”, cuenta el realizador cinematográfico integral Gastón Terrazas. La duración era, en principio, un desafío: “Yo decía: algo te tiene que entretener las tres horas y media, porque si no, en algún momento te aburrís. Acá pasa algo todo el tiempo, no te suelta nunca”.
Los siete samuráis
Los siete samuráis
Una historia tan simple como eterna
La premisa es conocida, incluso para quienes nunca vieron la película: un pequeño pueblo campesino, asediado por bandidos, decide contratar a siete samuráis para defenderse. “Seguramente ya la vieron sin darse cuenta: es la misma premisa de Los siete magníficos o incluso de Bichos”, explica Terrazas. No es casual: Los siete samuráis es una de las películas más influyentes de todos los tiempos.
Hollywood tomó nota rápidamente. “Kurosawa fue muy robado a lo largo de la historia del cine”, señala el realizador, y recuerda cómo directores como Sergio Leone adaptaron sus ideas para el western, mientras que innumerables producciones posteriores replicaron su estructura narrativa.
Kurosawa y el puente entre Oriente y Occidente
La película también ocupa un lugar clave en la historia del cine mundial. Si bien Rashomon (1950) fue la obra que abrió las puertas del cine japonés a Occidente tras su estreno en Venecia, Los siete samuráis consolidó ese reconocimiento. Kurosawa, formado en gran parte por el cine clásico estadounidense, supo tender un puente entre culturas.
“Él tenía una educación muy occidental, influenciada por John Ford o Howard Hawks, y eso se nota mucho”, afirma Terrazas. Ese cruce se traduce en un ritmo narrativo dinámico, escenas de acción memorables y una puesta en escena que combina épica, drama e historia.
Rodada en blanco y negro, en formato 4:3, la película deslumbra además por su potencia visual. “Las imágenes son una belleza absoluta”, resume Terrazas. A eso se suma una lectura histórica: la transición entre la espada y la pólvora, el fin de una era, y una sociedad marcada por vínculos frágiles y relaciones atravesadas por la necesidad.
Akira Kurosawa
El samurái como mito cinematográfico
El film está protagonizado por Toshiro Mifune, actor fetiche de Kurosawa y una de las grandes figuras del cine japonés del siglo XX. “Era como el Tom Cruise de su época”, grafica Terrazas, y recuerda que ambos trabajaron juntos en más de una decena de películas. Su presencia física, carisma y energía resultan centrales para el impacto del relato.
La influencia de Los siete samuráis se extiende hasta hoy. “Si mirás animé actual, casi todo está marcado de alguna manera por Kurosawa”, señala el realizador. Su cine sigue siendo una referencia ineludible para entender la acción, el heroísmo colectivo y la construcción del relato épico.
Más que un clásico, Los siete samuráis es una experiencia cinematográfica total: una película que entretiene, emociona y enseña, y que demuestra que el buen cine no envejece, se transforma en legado.