En el marco de lo que será la peregrinación hacia el Santuario de la Virgen de Copacabana de Punta Corral, desde el Ministerio de Salud de la provincia y las diferentes áreas operativas se comenzó a trabajar en lo que será el mega operativo sanitario.
Del mismo participarán la dirección de Atención Primaria de la Salud (APS) y el SAME 107, entre otras instituciones como Bomberos, Plan de Manejo del Fuego, Policía de la provincia, Defensa Civil y el municipio de Tumbaya. El objetivo es llevar adelante estrategias preventivas y de manejo de emergencias.
El operativo se desarrollará durante los diferentes días que se realice la peregrinación; teniendo en cuenta que los fieles comienzan su ascenso, tanto por Tunalito como por Tumbaya y Tilcara, desde el miércoles previo al descenso de la “Mamita del Cerro”.
En este sentido, desde la Dirección de APS se estimó que este año subirán hasta el santuario, en el Abra de Punta Corral y a 3800 metros de altura, alrededor de 80 mil personas en los diferentes días y por los distintos caminos habilitados.
La imagen de la Virgen de Punta Corral ascendió a su santuario el sábado pasado, acompañada por peregrinos y los servidores de María. En la oportunidad se confirmó que el camino, por el momento, está en buenas condiciones.
La Mamita del Cerro
La historia de la Virgen de Copacabana y Punta Corral se remonta al año1835 cuando, en los pastizales del Abra de Estancia Vieja, se encontraba Pablo Méndez (campesino del lugar) y se le apareció una señora de una blanca cabellera reluciente. Antes que la aparición se diluyera, le recomendaba que al otro día volviera a buscarla.
Al contar lo sucedido, algunos se rieron y otros decían que había sido un sueño, pero Roque Jacinto Torres, luego esclavo de la imagen, le aconsejó que volviera al día siguiente y así lo hizo. La Señora no apareció, pero encontró una piedrita blanca, extraña y pequeña que le recordaba la forma de la Virgen de Copacabana.
Méndez regresó llevando consigo la pétrea figura y pronto la noticia recorrió distancias y muchos campesinos llegaron a Punta Corral para orar ante la “piedra”.
Posteriormente la imagen es llevada a Tumbaya y una vez colocada en la iglesia del pueblo, la piedra desaparece y Méndez vuelve a buscarla donde la había encontrado. La Virgen, sin dudas, mostraba su deseo de permanecer en los ásperos pedregales del Abra de Punta Corral.
Para acogerla dignamente, sus fieles levantaron un pequeño oratorio donde se la venera por años.
Las reseñas históricas fueron extraídas de un cuaderno que dejaron anteriores devotos y datos brindados por el esclavo, ya fallecido, Don Alberto Méndez.
Cuenta la historia también que antes se les pedía a las mujeres asistir con la cabeza cubierta por un pañuelo y preferentemente con una pollera; en tanto los varones debían ir con la cabeza descubierta y con pantalones largos, nunca con pantalones cortos ni bermudas.
Idéntico respeto se observa aun hoy en la Iglesia pero para ingresar los peregrinos deben estar con la cabeza descubierta y nunca darle la espalda a la imagen de la Virgen.
Son dos las imágenes de la Virgen de Copacabana de Punta Corral que se veneran en la Quebrada de Humahuaca; una de ellas desciende durante el Domingo de Ramos a Tumbaya y la otra el miércoles Santo a Tilcara.
En este sentido, en el año 1970 comienzan los problemas entre las comunidades de Tilcara y Tumbaya, por comentarios de que la imagen no sería la verdadera. El cuarto esclavo, Alberto Méndez, dispuso entonces que la Virgen baje solamente a Tumbaya y pone a disposición de su pueblo natal la imagen sagrada, porque “son los únicos dueños y depositarios de las tradiciones heredadas de sus antepasados”.
El ascenso
Los peregrinos pueden ascender hacia el Santuario tanto por Tumbaya como por Tunalito y Tilcara. Los mismos son caminos de montaña y de diversos grados de dificultad para los peregrinos.
Por Tumbaya se asciende desde el pueblo para luego cruzar el Río Grande e ingresar por la profunda quebrada del río que desciende desde Punta Corral. Esta senda se encuentra demarcada, aunque la mayor parte del trayecto se realiza por el empedrado río.
Este camino cuenta con dos calvarios donde los peregrinos pueden descansar, comer e hidratarse ya que en estos los lugareños venden bebidas frías y calientes como así también algunos alimentos. Este camino tiene una longitud aproximada de 28 km hasta el santuario.
Por Tunalito el trayecto es paisajísticamente espectacular ya que el recorrido es por el medio de los cerros. El ascenso es muy duro ya que los pequeños senderos son muy empinados y se necesita la ayuda de un “bastón” para que el recorrido sea más sencillo. La longitud del mismo es de 15 kilómetros donde el estado físico del peregrino es exigido al máximo.
Por Tilcara el sendero parte cruzando el Río Huasamayo, como si se fuera a la garganta del diablo pero cruzando el río. Luego se debe ascender bruscamente al cerro para después bordearlo. Este trayecto cuenta con seis calvarios. Por este camino también arriba la huella que proviene desde Maimará.
Las bandas de sikuris
Temprano, en la madrugada del Domingo de Ramos, las bandas de sikuris comienzan con su cantar celebrando y venerando a la imagen de la Virgen de Punta Corral. Todavía en la oscuridad de la madrugada, los fieles y los “sikureros” comienzan el descenso hacia el pueblo de Tumbaya para la posterior misa y recibimiento de miles de jujeños que llegarán a saludar a la “Mamita del Cerro”.
Las bandas de sikuris son grandes protagonistas de la peregrinación ya que con sus sonidos, que penetran entre los cerros, acompañan con gran respeto la imagen de la Virgen.
Las mismas llegan de diferentes localidades de la provincia, así se pueden observar músicos de todas las edades que llegan desde distintos barrios de capital como también de Palpalá, Purmamarca, Tumbaya, Tunalito, Tilcara, El Aguilar, Punta Corral, Abra Pampa, el Carmen, San Pedro. Las mismas suman más de 40.
En su trayecto, donde no paran de tocar en todo el recorrido, las bandas van rotando los turnos para acompañar a la Virgen; con suerte una banda acompañará dos y hasta tres veces la imagen.
Es muy emocionante y estremecedor el sonido de los instrumentos de viento, durante todo el camino resuenan las cañas, las matracas y los tamboriles marcando el paso de los peregrinos.
Miles de devotos peregrinan hacia el Abra de Punta Corral, para luego acompañar a la “Mamita del Cerro” en su bajada tanto hacia Tumbaya como aTilcara. La imagen es cargada en los hombros de los devotos peregrinos quienes van acompañados por las bandas de sikuris.
La procesión llega al pueblo al caer la tarde.
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