Como Nueva Esperanza o 23 de agosto, el asentamiento San Roque sufre las lluvias de manera mucho más intensa que la mayoría de los barrios palpaleños. La necesidad de un techo y la falta de viviendas obliga en estos casos a la medida desesperada de instalarse en un lugar que a duras penas se adapta a las necesidades de la gente.

Afortunadamente al momento de la llegada de TodoJujuy.com, la lluvia que azotó Palpalá aunque no tuvo la intensidad de las anteriores, provocó la necesidad de que el Municipio enviara las máquinas hasta el lugar para tratar de arreglar el peligro inminente que significó el avance de las aguas y el desmoronamiento de terreno.

En conversación con los vecinos, se ha reconocido que los representantes políticos del municipio se han acercado, muy escasas veces, en un acto más bien de presencia, que de soluciones. De hecho se ha mencionado la posibilidad de reubicación pero esto es un accionar incierto para ambas partes.

Por lo pronto, los propios vecinos de la zona, le han ofrecido mano de obra, materiales y la mejor intención al municipio para ayudar a cimentar el asentamiento de forma que sea más habitable. Pero el municipio no se ha mostrado a favor de la iniciativa.

Tomando en cuenta declaraciones de la semana pasada hechas por el Intendente interino, se puede considerar que los habitantes de los asentamientos representan una molestia para las políticas locales, o como lo llamo él: ‘’una ilegalidad’’.

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